La reforma energética es 'light': Fitch

La calificadora internacional consideró que la iniciativa del Gobierno federal es insuficiente; advirtió que la participación de la inversión privada no queda clara en el proyecto.
El crudo mexicano siguió la tendencia internacional. (Archiv
Verónica Galán
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La reforma energética que envío el Gobierno federal mexicano al Senado no deja claro cuál será el potencial de inversión del sector privado y la iniciativa es apenas un botón de lo que se debería hacer en el sector, es positiva, aseguró la calificadora Fitch.

“Sin cambios constitucionales la extensión del potencial de la inversión privada en el sector energético es incierta”, afirmó en un reporte la directora senior de la calificadora internacional para América Latina, Shelly Shetty.

El presidente Felipe Calderón propuso el martes a los legisladores dotar a Pemex de autonomía financiera y de gestión; cambiar la estructura administrativa; establecer un régimen especial de contrataciones, adquisiciones y obras públicas; crear un nuevo organismo regulador y la emisión de “bonos ciudadanos” con un precio de 100 pesos cada uno.

Fitch advirtió que en una era donde se está reduciendo la producción de crudo, la habilidad de Pemex para mantener sus niveles actuales de producción está inexorablemente ligada a mejorar su régimen fiscal y su habilidad de asociarse con terceros para la exploración.

Al 25 de marzo, las reservas totales de petróleo y gas de México bajaron a 44,483 millones de barriles equivalentes de crudo al cierre del 2007, lo que representa una caída del 2% respecto al año previo, según datos de la paraestatal.

El declive de las reservas del país significa que podrían agotarse en una década a menos que se confirme la existencia de nuevos hallazgos de crudo, lo que pone presión en el Gobierno para llevar a cabo una reforma energética.

A México le urge despetrolizar sus finanzas públicas, toda vez que a la fecha poco más de la tercera parte de los ingresos gubernamentales proviene de la venta de petróleo.

Fitch indicó que si México quiere mejorar su calificación crediticia necesita ver señales de un mayor crecimiento, que le permita al país mejorar su ingreso per cápita y fortalecer su dinámica de deuda pública.

En marzo, Shetty había dicho que si el gobierno mexicano no lograba que una reforma al sector energético incluyera la posibilidad de asociaciones estratégicas con empresas privadas, necesitaría más reformas fiscales para influenciar su nota crediticia.

En septiembre, después de la aprobación de la reforma fiscal, Fitch elevó la calificación de la deuda soberana de México de largo plazo a "BB+", desde "BBB", tres niveles por encima del rango de inversión.

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