Los cambios energéticos se quedan cortos

La calificadora Moody’s se muestra escéptica sobre los beneficios que tendrá la reforma a Pemex la firma destaca la necesidad de la apertura al sector privado en exploración y producción de c
Moody's propone una apertura hacia el sector privado. (Archi
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Moody’s, una de las tres mayores calificadoras de riesgo crediticio del mundo, consideró que la propuesta de reforma energética del presidente Felipe Calderón es un primer paso que simplemente obedece a los tiempos políticos, pero no es suficiente para detener la baja en la producción de crudo.

“Las reformas propuestas son probablemente sobre lo mejor que se podía esperar ante un ambiente político díscolo”, dijo en entrevista Thomas Coleman, vicepresidente de Moody’s Investor Services.

Destacó que la iniciativa de modificar las formas de contratación para que empresas privadas puedan maquilar petroquímicos es una medida “leve” que supone atraer inversión.

“Las reformas propuestas probablemente no atraigan mucha participación de las principales compañías petroleras que tienen la tecnología y la familiaridad con el desarrollo de aguas profundas”, consideró Coleman.

El presidente Calderón propuso al Congreso otorgar a Pemex autonomía financiera y de gestión; establecer un régimen especial de contrataciones, adquisiciones y obras; crear un nuevo organismo regulador y emitir “bonos ciudadanos”, entre otras medidas tendientes a mejorar el perfil de la paraestatal.

Sin embargo, Moody’s consideró que Pemex requiere tres cambios más drásticos para fortalecerse y evitar la importación de crudo y el aumento en las compras de petrolíferos como gasolinas:

1.-Permitir que conserve sus utilidades para invertir en su desarrollo.

2.-Una apertura a la inversión extranjera, particularmente para el desarrollo y producción de crudo en aguas profundas.

3.-Mayor independencia en fijar sus propias estrategias y niveles de inversión.

La calificadora cree que el mayor reto de la paraestatal es hacer frente a la continua caída en la producción y reservas de petróleo.

Las proyecciones oficiales indican que para el 2012 la producción caería a 2.3 millones de barriles diarios, desde los 3.1 millones que en promedio se produjeron en 2007.

Moody’s señala que sin una reforma más profunda no sólo la empresa estatal se verá afectada, sino el que el país tendrá que enfrentar situaciones adversas.

“Pienso que la conclusión inevitable (de la iniciativa de reforma) es declinaciones continuas de la producción y mayor dependencia para México en las importaciones de petróleo y de productos refinados, también un gobierno menos capaz de proporcionar programas sociales importantes”, dijo Coleman.

La calificadora dijo que cualquier reforma que reduzca costos es también bienvenida, incluyendo modificaciones al contrato colectivo de trabajo, para que pueda competir en términos comerciales más realistas con otras compañías petroleras.

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