WEF, del frío Davos al Cancún tropical

La competitividad en México y el reto de enfrentar a Asia fueron los temas de la agenda económi México logró el lugar 52 de 131 en el más reciente índice de Competividad Global.
Felipe Calderón, nombrado Líder Mundial del Futuro en 1997,
Redacción /

A los 35 años, poco después de haber asumido la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón fue nombrado Lider Mundial del Futuro en el Foro Económico Mundial, organización privada con sede en Suiza, que convoca cada año a los principales líderes políticos y empresariales para discutir la agenda global.

Hoy, 11 años después y ahora como presidente de México, Felipe Calderón correspondió a aquel reconocimiento al convertirse en anfitrión del Foro Económico Mundial en Latinoamérica, el encuentro anual del organismo en la región, que se realizó en el país el 15 y 16 de abril en Cancún.

Durante dos días, empresarios, políticos, académicos, miembros de organismos multilaterales y representantes de organizaciones civiles discutirán los retos que enfrenta América Latina ante la recesión de Estados Unidos y los cambios en el equilibrio mundial de poder, debido al ascenso de nuevas potencias económicas como China e India.

La competitividad de México y el reto de Asia fueron dos de los ejes de la agenda, donde predominaron los temas económicos y de negocios. En las mesas de discusión se habló de seguridad energética, inversión extranjera, biocombustibles, materias primas y el régimen ambiental post Kyoto.

El evento fue presidido por empresarios mexicanos como José Antonio Fernández, de FEMSA; Alejandro Baillères, de GNP; y los extranjeros José de Azevedo, de Petrobras, y William Rhodes, de Citibank, entre otros.

El reporte sobre competitividad de México se difundió en Cancún para exponer los principales factores que impiden su crecimiento sostenido.

En el último Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial entre 131 países, México ocupó la posición número 52, una mejoría de cinco lugares con respecto a los últimos tres años. Empero, los rezagos aún son muchos. Éste es un breve resumen de cómo le fue a México en los 12 ‘pilares’ del índice de competitividad:

1. Instituciones

México obtuvo su segunda peor calificación en esta categoría (lugar 85) que mide la calidad de las instituciones públicas y privadas. Según el reporte, durante años las reformas institucionales fueron subordinadas a las reformas económicas en el debate nacional.

Para el Foro, la debilidad institucional mermó la capacidad de México de cosechar los beneficios de la liberalización, e influyentes grupos de interés (monopolios, cuasimonopolios y ciertos sindicatos) secuestraron el proceso político y capturaron gran parte de la nueva riqueza.

Entre los temas preocupantes señala la protección de los derechos de propiedad, los estándares éticos en el sector público, la burocracia y la inseguridad (crimen organizado y violencia). El reporte menciona el avance de la reciente reforma judicial, aunque señala que es incierta su aplicación.

2. Infraestructura

El informe del Foro señala que una dotación extensa y funcional de infraestructura –carreteras, ferrocarriles, puertos y transporte aéreo– es crucial para aumentar el potencial de crecimiento de la economía y, en este rubro, ubica a México en el lugar 61, con un desempeño mixto.

Menciona los avances alcanzados en la década de los 90 en acceso a agua potable, servicios sanitarios y comunicaciones, pero apunta como áreas de preocupación la calidad de la infraestructura portuaria y el suministro de electricidad.

El reporte se refiere al Plan Nacional de Infraestructura del presidente Calderón y sugiere al gobierno esforzarse más para mejorar el ambiente de negocios de los proyectos público-privados, los llamados PPP, mediante el uso de estructuras sólidas en términos financieros y económicos.

3. Estabilidad macroeconómica

El Foro reconoce el desempeño de México en este apartado (lugar 35), que le permitió alcanzar el grado de inversión: inflación de un dígito, un banco central independiente, una política fiscal prudente, un régimen cambiario libre y el cambio de perfil de la deuda pública.

Pese a estos logros, el informe advierte que varios ‘defectos’ deben resolverse para que México pueda tener una macroeconomía más estable hacia el futuro. Añade que es preocupante la persistente dependencia de las finanzas públicas en los ingresos petroleros.

El documento alude a la reciente reforma fiscal como un paso ‘esperanzador’ pero afirma que debe complementarse con esfuerzos para mejorar la recaudación, ampliar la base tributaria –incorporando a la gente a la formalidad– y racionalizar el sistema fiscal. Un mayor ajuste fiscal requiere de una reforma energética.

4. Salud y educación primaria

México obtuvo un desempeño mixto en esta categoría (lugar 55), mejor que Chile pero por debajo de los niveles de Corea, Hungría y el promedio de la OCDE. Sin embargo, existen varios pendientes.

El estudio indica que el gobierno enfrenta un gran reto para proveer el acceso universal a los servicios de salud. Sólo la mitad de la población tiene cobertura de salud y hay gran disparidad entre el norte y el sur en calidad de la atención médica.

Señala también que si bien México aumentó su gasto en educación primaria, 90% lo destina al pago de maestros y la calidad de la enseñanza no es la óptima. El pobre desempeño de los maestros y el resultado del aprendizaje están relacionados con el contrato colectivo del magisterio, plantea.

5. Educación superior y capacitación

México consiguió una de sus calificaciones más bajas (lugar 72) en este rubro. El Foro destaca que la tasa de inscripción a la educación terciaria en México (23.4%) es una de las más bajas, según datos de la UNESCO.

Señala que el país logró uno de los peores desempeños en la prueba PISA de la OCDE que mide la calidad del sistema educativo. Los mexicanos de 15 años obtuvieron menos del promedio (500 puntos) en matemáticas, ciencia y lectura.

Para que la educación superior responda a las necesidades de la economía, el Foro sugiere adoptar los estándares de aprendizaje de la OCDE, incluyendo cambios para incorporar asignaturas como idiomas y tecnologías de la información.

6. Mercados eficientes de bienes y servicios

El país obtuvo un desempeño regular (lugar 61) en este apartado que evalúa los estándares de competencia entre los agentes económicos y el funcionamiento óptimo de los mercados.

El informe identifica varios temas preocupantes, entre ellos, la dominancia de algunos agentes en el mercado y la pobre efectividad de la política antimonopolios. Hay aún barreras a la inversión privada nacional y extranjera en telecomunicaciones, energía y transporte terrestre, afirma.

El Foro se pronuncia porque continúen los esfuerzos de privatización y acusa como ‘un gran problema’ la falta de independencia de los entes reguladores, como la Cofetel, que tienen poder limitado para imponer y cobrar multas.

7. Eficiencia del mercado laboral

México tuvo su peor desempeño en esta categoría (lugar 92), que mide la flexibilidad del mercado laboral y la asignación eficiente de la mano de obra, según lo requiera la producción. El reporte destaca que el mercado laboral mexicano es rígido, con regulaciones sumamente excesivas que comprenden altos costos de liquidación (74 semanas de sueldo, en promedio) y elevados impuestos por concepto de nómina (incluyendo contribuciones de Seguridad Social).

Subraya que la sobrerregulación ha sido un incentivo para la informalidad. El mercado informal representó cerca  de 60% de la fuerza laboral activa en 2006, indica. El Foro  reconoce los cambios al sistema de pensiones del ISSSTE pero se pronuncia por una reforma laboral.

8. Sofisticación del mercado financiero

El desempeño de México en el rubro que mide la extensión y la profundidad de los servicios financieros fue regular (lugar 67), aunque mejor que para el resto de América Latina. El sistema financiero mexicano, dice el documento, se ha recuperado de su fragilidad endémica, gracias a una mayor vigilancia de las autoridades, a la consolidación y a la apertura a la inversión extranjera.

No obstante, el Foro señala varios puntos débiles, como la dificultad de consumidores y pyme para acceder a créditos bancarios, la poca disponibilidad de capital de riesgo y el pobre desempeño del financiamiento vía la Bolsa.

9. Disposición tecnológica

La calificación del país en este apartado que mide el nivel de integración de tecnología foránea en los procesos de producción fue regular (lugar 60) y por debajo de Corea y el promedio de la OCDE.

El reporte destaca que, a pesar del crecimiento en telefonía, México es uno de los países que menos invierte en tecnologías de la información. Internet sigue siendo bajo a pesar del incremento de hostings en los últimos cinco años.

10. Tamaño de mercado

Ésta es la categoría en que México salió mejor evaluado (lugar 13), debido al tamaño de su población –110 millones de habitantes– y su extensa red de tratados comerciales.

Entre las ventajas del mercado interno, el Foro resalta el mayor poder adquisitivo y la reducción en el porcentaje de pobres, gracias a la estabilidad macroeconómica, el crecimiento, la expansión del crédito y los programas sociales.

11. Sofisticación de negocios

En este rubro, que evalúa las operaciones, estrategias y redes de negocios encaminadas a lograr una producción más eficiente, México alcanzó una calificación regular (lugar 54).

El informe destaca la participación de varias firmas mexicanas en el fenómeno de las empresas multilatinas, como Cemex, que ha alcanzado una dimensión de jugador global, gracias a su modelo eficiente de negocios.

12. Innovación

México obtuvo una calificación mediocre (lugar 71) en este apartado, que ha sido uno de sus puntos tradicionalmente más débiles.

El Foro explica que el país enfrenta rezagos en varios aspectos, como inversión, colaboración entre las universidades y las empresas y el potencial científico y tecnológico. México es una de las naciones de la OCDE con la menor inversión en investigación y desarrollo en relación con su PIB (0.5%).

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