Guillermo Ortiz está en aprietos

El gobernador del banco central reconoce que la meta de inflación se le va de las manos; los analistas creen que el Banco de México no relajará en el corto plazo su política monetaria.
Ortiz, problemas con la inflación. (Archivo)  (Foto: )
Verónica Reynold
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El Banco de México (Banxico) decidió ‘salir del clóset’ y admitir tácitamente que la inflación se le está yendo de control.

Este año el alza de precios pudiera terminar en más del 4% anual, que es la meta que ha perseguido por muchos años el Banco Central y su Junta de Gobierno, encabezada por Guillermo Ortiz.

“Es grave que el Banco de México acepte sin tapujos que no llegará a su objetivo de inflación en el futuro previsible. Va a echar las expectativas de precios al consumidor y las tasas de interés hacia arriba”, dijo Francisco Gutiérrez Guzmán, director de Estudios Económicos y Planeación Estratégica del Grupo Financiero Scotiabank.

En su reporte de Política Monetaria, Banxico admitió el viernes pasado que espera un repunte en los precios en los próximos meses, por lo que revisará sus proyecciones en el siguiente Informe de Inflación que divulgará a fines de abril.

“Durante los primeros meses del presente año, los incrementos de los precios de la mayoría de los alimentos y de las materias primas han sido considerablemente mayores a los anticipados”, estableció el instituto emisor.

“Banxico mantiene su preocupación por el comportamiento de los precios de los alimentos procesados, los impactos inflacionarios de las reformas tributarias, así como las revisiones en precios de tarifas de transporte público en algunas ciudades del país, así como una inflación subyacente por arriba del 4.0% en los próximos meses”, sostuvo en su reporte Héctor Chávez, economista en Jefe del Grupo Financiero Santander.

Los economistas en jefes de los principales grupos financieros del país prevén que la inflación pueda cerrar el año en niveles del 4.5%, aunado a que habría un 2009 incierto.

Presiones

A la fecha, las principales presiones inflacionarias se atribuyen a factores externos y en los cuales no tiene ingerencia el Banco Central, dijo Octavio Gutiérrez Engelmann, economista Principal de BBVA Bancomer. Las presiones se concentran en energéticos y productos agropecuarios.

El panorama es complejo, “por una parte, continúan las presiones inflacionarias en el mundo y en México. Por la otra, han aumentado considerablemente los riesgos para la economía de nuestro país asociados a la recesión en Estados Unidos”, informó Banxico.

Para sus futuras decisiones de política monetaria, el Banco Central mantendrá un seguimiento a los efectos que puedan tener sobre los precios las presiones inflacionarias de origen externo, la desaceleración de la actividad económica en México y la mayor astringencia crediticia.

Además, el gasto gubernamental programado para inversión pública en 2008 pudiera presionar ciertos precios a la alza, sobre todo los relacionados con los sectores de construcción, vivienda y servicios, dijo Gutiérrez Engelmann.

El peligro de que el Banco Central reconozca que el control de la inflación está fuera de su alcance al corto plazo, es que las expectativas y las negociaciones salariales se vean contaminadas negativamente, advirtió Francisco Gutiérrez, de Scotiabank.

No obstante, el gobernador Guillermo Ortiz no pierde la esperanza de que a al cierre del 2008 el panorama esté libre de nubarrones. “A finales de este año vamos a ver una tendencia más clara de la inflación a la baja”, confió recientemente en un foro empresarial.

Ahora ve
No te pierdas