Campesinos 'toman' carreteras argentinas

Miles de personas se desplegaron por las carreteras del país, vigilados por fuerzas de segurida la protesta podría extenderse hasta después del 15 de mayo, afirmó un líder de las protestas.

Miles de campesinos se desplegaron en las carreteras de Argentina, en el primer día del reinicio de una huelga comercial contra la política oficial para el sector que marca un nuevo reto para la presidenta Cristina Fernández.

Los productores, que retomaron la protesta tras una tregua de más de un mes que concluyó sin avances en la negociación, habían protagonizado en marzo una huelga que desabasteció de alimentos al país y sumió al Gobierno en una crisis política que forzó la renuncia de un ministro de Economía.

El reclamo de los ruralistas -que en esta ocasión buscan bloquear las exportaciones de granos- encontró un inesperado apoyo de parte de la población en las grandes ciudades, que tensó el clima político en el país e hizo caer la popularidad de la primera mandataria, con sólo 5 meses en el poder.

El anuncio de la huelga se hizo sentir en los mercados. La plaza de futuros de Chicago reaccionó con una fuerte subida de la soja y en Argentina, la bolsa, los bonos y el peso cayeron.

El ambiente era tenso en las carreteras, fuertemente custodiadas por fuerzas de seguridad, luego que líderes sindicales anticiparon que si los productores impiden el paso a los camiones que transportan granos, cruzaran sus vehículos para cerrar las vías nacionales, como ya lo hicieron en marzo.

"Vamos a atravesar los camiones" para que no pase nadie, dijo a Radio 10 Hugo Moyano, el poderoso titular de la Confederación Central del Trabajo, recordando que durante la protesta anterior los transportistas quedaron "tirados en el medio de la ruta, y sin alimentos; los tuvieron de rehenes".

Durante las infructuosas negociaciones en el último mes entre las autoridades y la dirigencia agraria para evitar que se repitiera la huelga, distintas alas del Gobierno jugaron roles completamente diferentes: mientras unos parecían caminar hacia un pacto, otros se encargaron de patear el tablero.

Ahora, los ministros piden prudencia a los productores y buscan reducirlo a un problema sectorial.

"Me parece que (la huelga) es una decisión de una enorme irresponsabilidad que no tiene ningún tipo de sentido, solamente el sentido de defender intereses muy particulares y sectoriales por encima del interés general", dijo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, a Radio Mitre.

La protesta agraria contra el Gobierno argentino se podría extender más allá de los ocho días previstos tras la ruptura de las negociaciones, dijo el jueves el líder rural que encabeza en las carreteras argentinas la dura medida de fuerza.

Alfredo De Angeli, uno de los sindicalistas agrarios más combativos, dijo al costado de la ruta 14, conocida como la carretera del Mercosur porque une al país con Brasil, Uruguay y Chile, que no le preocupaba la advertencia ni del Gobierno ni de los productores.

"Lo único que hace (el Gobierno) es engañar a la gente, pero felizmente la gente nos cree a nosotros y nos pide que no aflojemos", señaló, aunque advirtió que su intención es que no escaseen alimentos en las ciudades.

De Angeli agregó que la protesta seguirá después del 15 de mayo previsto si las autoridades no llaman a negociar.

"Vamos a esperar una convocatoria para negociar en serio y si no, seguiremos", dijo a Reuters mientras compartía un café en un nutrido bar en la ruta devenido en centro de reunión de periodistas, fuerzas de seguridad y productores agropecuarios.

En tanto, la falta de ventas de granos en los acopios y puertos generaría un retraso en la provisión de reservas de las principales exportadoras, algunas de cuyas plantas serán vigiladas por ruralistas, según anticiparon.

Cristina Fernández, dispuesta al diálogo

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, aseguró hoy que tiene "aguante" y reiteró su compromiso de que el crecimiento económico le llegue a todos los argentinos, mientras se ha reanudado un paro de productores agrarios.

"Tengo aguante pero no de ahora, sino desde hace mucho tiempo, y no voy a decepcionar en esta lucha que no es la mía, sino la de todos los argentinos", aseveró Fernández en una clara alusión a la crisis en el campo.

La mandataria realizó sus declaraciones durante la inauguración de una escuela en la norteña provincia de Jujuy, aunque evitó mencionar de manera directa el fracaso del diálogo entre el gobierno y los líderes del campo, que anoche decidieron reanudar sus protestas.

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