Soros: el imperio contraataca

El magnate vuelve del retiro para proteger su fortuna de la que cree es la peor crisis en 75 añ el inversionista, cuya fortuna estimada es de 9,000 mdd, regresa con un libro sobre su experien
George Soros no es muy optimista con el panorama a corto pla  (Foto: )

George Soros regresa de su retiro, quiere proteger su fortuna de la que considera la peor crisis en 75 años.

En el Londres de la posguerra, en bancarrota, sin amigos y habiendo gastado sus últimas monedas en comida, un George Soros de 22 años pronunció la primera de sus frases proféticas: “He tocado fondo, ahora debo levantarme.”

Y tal como lo demuestra su biografía, el magnate húngaro que sobrevivió a las ocupaciones nazi y soviética hizo más que levantarse. Su don para anticiparse a las tendencias de la economía global lo convirtió en uno de los inversionistas más importantes de todos los tiempos, sin mencionar su fortuna estimada en 9,000 millones de dólares.

Soros se retiró en el 2000 y delegó el control de gran parte de su fondo de inversión a gestores externos. Pero cuando la crisis ‘subprime’ empezó a golpear las economías del mundo, decidió, a los 77 años, volver al universo de las inversiones y escribir su experiencia en el libro “The New Paradigm for Financial Markets” (El nuevo paradigma de los mercados financieros).

Pregunta: En sus 50 años en el mundo de las finanzas ha visto muchas crisis, ¿por qué ésta es tan mala?

Respuesta: Porque son dos burbujas las que se presentan al mismo tiempo. Está el colapso de los precios de la vivienda, desde luego. Encima de eso está el fin de lo que yo llamo el ‘superboom’ de la expansión crediticia, luego de un crecimiento de 25 años. Eso fue posible gracias a la estabilidad del sistema financiero global, donde el dólar era la principal divisa en el mundo. Hoy, por muchas razones, el sistema está siendo cuestionado y nada lo ha sustituido. Eso ha generado mucha incertidumbre. 

¿Y para la gente de a pie, qué significa?

Los días en que la riqueza financiera se creaba rápido han pasado. Ahora estamos en un periodo de destrucción de la riqueza. Será muy difícil conservarla bajo las presentes circunstancias.

¿No cabría endulzar un poco su respuesta?

Desde la década de los 80s, el sistema financiero mundial ha estado dominado por una ideología que yo llamo ‘fundamentalismo del mercado’, es decir, la idea de que los mercados son perfectos y que las regulaciones son siempre imperfectas. Pero los mercados no son perfectos, guiados por sus propias estratagemas, siempre caen en los extremos, ya sea euforia o desesperación. La Reserva Federal (Fed) y otras entidades reguladoras deberían reconocer eso, siendo que han tenido que rescatar a los mercados de las crisis que han sufrido desde 1980.

¿La Fed no puede rescatarnos otra vez?

La primera obligación de la Fed es prevenir que el sistema financiero colapse. Ha demostrado que puede hacerlo, y hoy los mercados respiran aliviados. Pero no podemos evitar las consecuencias en la economía real. Enfrentamos no sólo una recesión, sino también una inflación y la caída del dólar. Para luchar contra la recesión, la Fed necesita aumentar la oferta de dinero, pero eso sólo consigue debilitar al dólar y empeorar la inflación. Por eso pienso que esta crisis es grave. El poder de la Fed para intervenir es limitado.

¿Dónde está ahora su dinero?

Casi todo en mi fondo de inversión, y una buena parte de ese fondo lo gestionan otros. Cuando vi esta crisis, que considero la más grave crisis financiera que me ha tocado vivir, decidí dejar el retiro y establecer estrategias que cubrieran las posiciones de mis gestores.

¿Cómo lo hizo?

Aposté contra el dólar, vendí acciones estadounidenses y europeas y bonos del Tesoro. E invertí en mercados emergentes. Eso me funcionó el año pasado, pero este año los bonos han subido y los mercados emergentes han bajado. Así que quedé igual.

¿Debemos hacer lo mismo?

Tienen que ser muy listos. Creo que la mayoría de los inversionistas estarán bien con bonos indexados a la inflación, aunque hoy sean algo costosos.
Crecer en una Hungría ocupada por los Nazis debe ayudarle a mantener la perspectiva en los mercados de hoy…

Sí, la posibilidad de la exterminación fue una experiencia formativa [Risas]. Los nazis me enseñaron que lo anormal puede convertirse normal.

¿Y cuál es la lección allí?

En la vida y en las inversiones es importante cuestionarte a ti mismo. Entender que puedes equivocarte, especialmente cuando crees firmemente que estás en lo correcto.

¿Sus millones le han traído felicidad?

Soy razonablemente feliz, pero el dinero no es el objetivo. Es una señal de que hemos tenido éxito en la gran aventura de comprender la realidad.   

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