Sudáfrica, cultivo de disturbios

La pobreza en esa nación incrementó la violencia con inmigrantes por la escasez de empleos; un estudio reveló que el 10% de la población gana más del 50% del ingreso del país.
A 14 años del final del apartheid, millones de personas est
JOHANNESBURGO (CNN) -

El fracaso en distribuir los logros económicos de Sudáfrica a los pobres avivó la violencia contra los inmigrantes y podría desatar mayores disturbios, mientras las condiciones de vida se tornan más duras y el alza en los precios de los alimentos hace sentir sus efectos.

Más de 14 años después del fin del apartheid, millones de personas están aun atrapadas en la pobreza, pese a un crecimiento económico récord de promedio cinco por ciento en los últimos cuatro años. La pobreza también alimenta las tasas de crímenes violentos alarmantemente altas de Sudáfrica.

Viviendo en la miseria en barrios bajos de Johannesburgo, los pobres desquitan su enojo contra los inmigrantes, matando a 42 personas, y apuntando principalmente contra zimbabuenses y mozambiqueños.

"Estamos sentados sobre una (bomba de tiempo). La gente es pobre. No tiene empleos o viviendas decentes y está harta y cansada de ello. Está en un punto en el que es fácil para cualquiera incitar la violencia", dijo Prince Mashele, analista del Instituto de Estudios de Seguridad.

El Gobierno del presidente Thabo Mbeki rechaza sugerencias que indican que las fallas políticas están detrás de la xenofobia, y señala el incremento en el acceso a la electricidad y viviendas y la expansión de subsidios a 12.5 millones de personas. La administración culpa a criminales.

"Si uno dice que la cuestión es la pobreza, entonces en el resto del continente africano uno no tendría más que esto", apuntó Essop Pahad, uno de los asesores más cercanos del presidente Mbeki.

Aproximadamente tres millones de zimbabuenses, que huyeron del colapso de la economía de su propio país, conforman el mayor grupo de los cinco millones de inmigrantes en una población de 50 millones de habitantes.

Incluso las autoridades dicen que los zimbabuenses están generalmente mejor educados que muchos sudafricanos pobres, quienes acusan a los inmigrantes de países vecinos de robarles los escasos empleos.

Los ataques se han centrado en la provincia de Gauteng, corazón de la mayor economía de Africa, pero también en donde están a la vista las inequidades más duras.

El  barrio de Alexandra, en donde el 11 de mayo estalló por primera vez la violencia, yace a la sombra de las mansiones suburbanas de Johannesburgo, donde residen quienes tienen gigantescas fortunas.

Un estudio de Statistics S.A. dado a conocer en marzo reveló que el 10% de la población gana más del 50% del ingreso, mientras que el 40% más pobre equivale a menos del 7%.

Los analistas dicen se puede esperar mayor inestabilidad si no se mejoran rápidamente las condiciones de los pobres.

"Esto no se trata sólo de xenofobia. Lo próximo que podemos ver es algún lunático en los asentamientos informales decir: cómo podemos tener hambre cuando son ricos al otro lado (de la autopista). Estas condiciones son propensas para ese tipo de levantamiento", dijo Mashele.

 

Precios de los alimentos

Los pobres, en general mal preparados y con un desempleo de aproximadamente el 24%, están ahora hambrientos a medida que trepan los precios de los alimentos.

La inflación en el precio de los alimentos se aceleró al 15.3% en marzo, y sigue en niveles elevados, en línea con las tendencias globales.

"Es muy malo. Es el aceite de pescado, es el pan, la harina, arroz, alimentos de maíz y todo. No hemos comido y no hay alimentos en la casa", comentó Busi Ndlovu, una madre de dos niños desempleada en el municipio de Alexandra.

Los aliados izquierdistas del ANC gobernante han culpado a las políticas proempresariales de Thabo Mbeki por fallarles a los pobres y presionaron por un impuesto de valor agregado cero en alimentos básicos y más subsidios.

Sin embargo, la gente que espera que una intervención del Gobierno ayude a aliviar la presión podría tener una larga espera por delante.

Ahora ve
No te pierdas