Subsidio a combustibles, hasta 2009

Analistas no esperan que Felipe Calderón ajuste precios a un año de las elecciones legislativas México importa 40% de su gasolina y necesita expandir su red de refinerías para disminuir costo
Ante el alaza del combustible, los habitantes de Lime Villag
CIUDAD DE MÉXICO (Dow Jones) -

Los subsidios al combustible cuestan al Gobierno mexicano miles de millones de dólares, pero razones políticas impiden que el presidente Felipe Calderón pueda ajustar pronto los precios de la gasolina y el diesel.

México aprobó en enero un incremento al precio de la gasolina de un magro 5% a ser implementado gradualmente para mediados de 2009, pero éste se ha visto opacado por el alza de los precios del petróleo a niveles históricos.

El Gobierno espera que los subsidios para la gasolina y el diesel se cuadripliquen este año a 19,000 mdd.

Además, con las elecciones legislativas de 2009 en la mira, no se espera que Calderón eleve los costos en las estaciones de servicio para los automovilistas mexicanos.

Enrique Bravo, analista para América Latina de Eurasia, dijo que el Gobierno tiene claros incentivos para evitar importantes alzas de precios antes de un año de elecciones.

Un fuerte ajuste de precios aceleraría la inflación al incrementar los costos del transporte.

La titular de la Secretaría de Energía de México, Georgina Kessel, declaró el miércoles que a su juicio es razonable reducir los subsidios para estos productos, pero que primero se debe proteger los estándares de vida de la población.

México importa el 40% de su gasolina y necesita expandir su red local de refinerías para disminuir gradualmente importaciones caras. Construir nuevas refinerías demorará años incluso si este verano se aprueba un proyecto de ley de reforma energética que permitiría a empresas privadas construir y operar refinerías.

El alza de los precios de la gasolina ha reducido los ingresos extraordinarios por los históricos precios del petróleo. El mes pasado, Calderón informó a los gobernadores estatales que no recibirían dinero adicional de las exportaciones petroleras. México normalmente entrega a los gobiernos estatales parte de las ganancias excedentes del petróleo.

A pesar del creciente costo de los subsidios a los combustibles importados, Calderón ha señalado que continuará subsidiando los precios de los alimentos y combustibles para mantener controlada la inflación. Los analistas no esperan que el mandatario cambie de opinión hasta después de las elecciones legislativas de mediados del 2009.

Bravo dijo que, en algún momento, las autoridades mexicanas se verán obligadas a permitir que los precios de los combustibles suban para mantener en orden las cuentas fiscales, pero que ese ajuste probablemente se realizará después de las elecciones del 2009.

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