Desaceleración de EU reduce remesas

El dinero enviado por mexicanos en EU bajó un 2.4% en los primeros cuatro meses del año; la primera caída sostenida desde que Banxico comenzó a medirlas a mediados de la década de 1990
TONATICO, MÉXICO (CNN) -

Las enormes sumas de dinero que envían a su país los mexicanos que trabajan en Estados Unidos se están achicando por primera vez en más de una década, afectando a la economía de México mientras la desaceleración estadounidense deja sin empleo a muchos inmigrantes.

En pueblos rurales como Tonatico, en el centro del país, donde casi la mitad de sus hombres se encuentran en Estados Unidos, los bailes y las fiestas son cancelados, y los negocios y restaurantes lucen vacíos.

Las remesas de los emigrantes han inyectado una jugosa cantidad de dólares al país a lo largo de la última década, pero el necesario apretón de cinturón que están haciendo ahora millones de familias que dependen de los envíos de dinero, está lastimando al importante sector minorista mexicano.

"Tenemos que ser mucho más cuidadosos al administrar el dinero", dijo Jaime Trujillo, un consejero del pueblo, que depende del dinero que le envían sus familiares desde Estados Unidos para pagar el oxígeno para su convaleciente abuela. "Ya no hay compras y tiene tiempo que no se hace un jaripeo (rodeo)" dijo Trujillo.

Las remesas enviadas a México, que el año pasado fueron de casi 24,000 millones de dólares, bajaron un 2.4% en los primeros cuatro meses del año, la primera caída sostenida desde que el banco central comenzó a medirlas a mediados de la década de 1990.

El flujo de dinero se venía incrementando cada año, pero el crecimiento se desaceleró en el 2007 y los analistas esperan que el más ajustado mercado laboral estadounidense siga lesionando al envío de remesas en los meses por venir.

Tanto economistas como inmigrantes dicen que las medidas más estrictas contra la migración ilegal hacen también más complicado encontrar empleo, además de que una baja en el valor de dólar hace que el dinero enviado a casa rinda menos.

"Es un golpe doble para los mexicanos", dijo Eugenio Alemán, un economista de Wells Fargo en Minneapolis.

"En conjunto, menos dinero de los inmigrantes significa que la economía no crecerá mucho", explicó Aleman.

El Gobierno de México pronostica que el crecimiento de la economía baje a un 2.8%, desde el 3.2% del 2007.

Redadas 

Las remesas son un medio de salvación para muchas de las familias más pobres de México, cuyo ingreso es de unos cuantos dólares diarios.

En Tonatico, a unos 100 kilómetros al suroeste de Ciudad de México, los pobladores dicen que menos horas extra de trabajo y los mayores precios de la gasolina reducen la cantidad de dinero que sus familiares les pueden enviar.

"Todo el 'overtime' (horas extra) se les ha quitado" dijo Jonathan Mendoza, cuyos padres trabajan en un suburbio de Chicago y le envían dinero para que vaya a la universidad. Antes recibía 135 dólares a la semana, pero ahora se han reducido a 50.

El Gobierno mexicano calcula que unos 11 millones de mexicanos trabajan al norte de la frontera. Poco más de la mitad se estima son ilegales.

La desaceleración de la economía estadounidense ha sido dura con ellos, especialmente en el sector de la construcción, donde unos 152,000 jornaleros mexicanos perdieron sus trabajos el año pasado por la crisis en el sector de la vivienda, de acuerdo con un estudio del Pew Hispanic Center, consultoría con sede en Washington.

Algunos investigadores creen que la menor tasa de natalidad de México también podría afectar el flujo de remesas. "Hay menos brazos jóvenes que buscan trabajo", dijo Gustavo Verduzco, investigador de El Colegio de México.

Cada semana unos pocos jóvenes de Tonatico parten hacia la frontera, pero hace una década viajaban por decenas, recordó Trujillo.

La gente del pueblo también piensa que el aumento en las redadas en Estados Unidos y más patrullajes en la frontera para detectar a inmigrantes ilegales dejan a la gente sin trabajo.

"Los jefes avisan que la próxima semana podría venir la 'migra' (policía migratoria) y que mejor no vengan al trabajo", dijo José Maldonado, funcionario del pueblo, quien señaló que la mayoría de sus amigos de la infancia están en Estados Unidos.

Mientras en Estados Unidos el trabajo de los inmigrantes es un tema controversial, en México son vistos como héroes.

No obstante, el presidente mexicano, Felipe Calderón, ha dicho que el país necesita crear más empleos para que la gente no se tenga que ir.

"Contra lo que algunos piensan en Estados Unidos, no estamos apostándole (...) a que nos manden más remesas", dijo la semana pasada Calderón, quien está tratando que el Congreso apruebe una reforma energética que según el mandatario impulsará a la economía.

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