El nuevo orden mundial

Los mercados de EU y Europa sufren desaceleración y los países en vías de desarrollo crecen; sin embargo la inflación se cierne sobre todos, el alquiler en Dubai se subió 82% en un año.
Una desaceleración en los mercados emergentes es una espada
Barney Gimbel

¿Te sorprendería saber que el supermercado más atareado del mundo es un Carrefour ubicado en el Distrito Changning de Shangai? Los consumidores chinos compran allí siete días a la semana, de 8:30 am a 11 pm.

Y compran tanto que, tan sólo el año pasado, seis millones de personas (el doble de la población de Chicago) gastaron 115 millones de dólares en ese único supermercado. Las ventas de Carrefour en China aumentaron un 25% el primer trimestre del 2008, un 50% en Brasil y Rumania, también van escalando en lugares como Polonia, Argentina, Turquía y Colombia. Al parecer esas no son las señales de una desaceleración económica mundial.

Pero falta la otra imagen: en Francia, país de origen de la cadena de hipermercados, las ventas sólo crecieron 2.6%. “Si eres un consumidor de París y estás leyendo el periódico o viendo los noticieros, parecería que el mundo se acaba. Pero los consumidores chinos o brasileños no tienen esa perspectiva” afirma el ejecutivo de Carrefour David Shriver.

He allí el nuevo orden mundial, peligrosamente bipolar.

En los mercados emergentes el crecimiento del producto interno bruto (PIB) ha perdido un poco de fuerza, pero su situación no se compara a la de EU y gran parte de Europa Occidental.

Según un informe de Global Insight, este año el PIB de 54 naciones en vías de desarrollo crecerá 6.7%, mientras que el PIB de 31 países desarrollados crecerá sólo 1.6%.

Esta diferencia en las tasas de crecimiento representa la mayor brecha entre mercados desarrollados y emergentes registrada en los 37 años que lleva haciéndose el estudio. “El hecho de que EU haya dejado de ser el tren que impulsa el crecimiento ya no parece ser importante” apunta Nariman Behravesh, economista en jefe de Global Insight.

Digámoslo así: el consumidor estadounidense sigue hambriento, pero el consumidor mundial es voraz.

Euromonitor estima que, para el 2020, la clase media china se septuplicará alcanzando los 700 millones de personas. Y de acuerdo a McKinsey & Co., en India esta clase crecerá más de 10 veces, llegando a los 583 millones de personas con ingresos medios. Son millares que aumentarán la demanda de viviendas, electricidad, teléfonos, autos y aviones. Consumidores que compensarán la austeridad económica de estadounidenses y europeos.

Y así sucede, las ventas en los mercados internacionales han crecido considerablemente para las grandes empresas como Wal-Mart (donde representan el 24% de sus ingresos totales) y GE (la mitad de su producción de turbinas de gas es comprada por Arabia Saudi, por ejemplo).

“El crecimiento en esos mercados es de dos dígitos; la difícil situación financiera de los mercados estadounidenses no parece estar impactando la demanda global” afirma el vicepresidente de GE John Rice.

Pero ese importante crecimiento también está creando una inflación de dos dígitos. Las reacciones alrededor del mundo son más preocupantes que en EU, los transportistas de Corea del Sur, Francia y España han bloqueado carreteras en protesta por los altos precios del combustible, lo mismo que en Egipto por los recortes al subsidio de la harina. La inflación en la India aumentó a más del 8% en mayo, mientras que en China llegó al 7.7% el mismo mes.

Y el problema se agrava en los mercados más pequeños: Ucrania y Venezuela registran una inflación mayor al 30%, y Vietnam del 25%. El alquiler en Dubai se disparó un 82% en un año, y el precio del arroz casi se ha triplicado en la India.

Los analistas creen que estas presiones inflacionarias pueden ahogar a las economías emergentes y acabar con el boom económico mundial, o al menos desacelerarlo dramáticamente.

¿Cómo solucionar esta inflación desmedida? Los expertos creen que los bancos centrales deben elevar las tasas de interés, algo que podría acarrear un aumento en los precios del combustible, desempleo y, finalmente, recesión.

“Estas situaciones siempre terminan con lágrimas. Si dejas que la inflación se salga de control, dolerá” explica Behravesh.

Para el resto del mundo, una desaceleración en los mercados emergentes es una espada de dos filos: supondría una disminución del crecimiento de los grandes corporativos pero, al mismo tiempo, si China e India reducen su voracidad, es posible que caigan los precios de muchos commodities como el petróleo, afectando positivamente al resto del mundo.

Robert McDonald, director de operaciones en Procter & Gamble, ha descrito este nuevo orden mundial usando un término militar: “Es un mundo VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo, por sus iniciales en inglés). La idea de que el aletear de una mariposa en África pueda implicar un terremoto en otra parte del mundo es nuestra realidad” sentencia.

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