Economía afecta vacaciones de europeos

La economía estancada y el aumento de la inflación en la zona euro han encarecido los viajes; la población del Viejo Continente ha optado por visitar lugares más cercanos o permanecer en ca

Marc des Bouillons estaba reclinado en una silla con un libro en la mano, rodeado de mujeres en bikinis, puestos de helado, un pinchadiscos que ponía canciones veraniegas y niños correteando.

Suena como vacaciones. Sin embargo, era simplemente una tarde después del trabajo en una playa improvisada en las márgenes del Sena. Es un pálido substituto de unas vacaciones reales a la orilla del mar, pero muchos parisinos no pueden aspirar a más en estos malos tiempos económicos.

Las vacaciones de verano en Europa no son este año lo que solían ser. Con las economías estancadas y la inflación en la zona del euro rondando 4%, la gente está reduciendo la duración de sus vacaciones, yéndose a lugares más cercanos o simplemente quedándose en casa.

Des Bouillons, un contador de 43 años, está renunciando a uno de los rituales sacrosantos de Francia: la gran pausa de agosto, que usualmente paraliza al país durante el mes, tornando las ciudades en poblados fantasma mientras la gente se va a playas y casas de campo.

No solamente Des Bouillons se queda en París, sino que también planea (horror de horrores) trabajar en agosto para poder pagarse vacaciones fuera de temporada, cuando los precios son menores. ''Tengo que ser cuidadoso con mi presupuesto'', dice.

En todo el continente, muchos comparten el dolor de Des Bouillons.

La profundización de la debilidad económica ha hecho que muchos eviten descansos costosos. Y los viajeros han sido afectados por los altos precios de los alimentos, los viajes en auto y en avión; en resumen, todo lo necesario para unas vacaciones exitosas.

En Italia, incluso el gelato, esa típica golosina veraniega, ha sido afectado. El vendedor romano Giuseppe De Angelis dice que muchos consumidores han pedido porciones menores o descuentos familiares desde que él se vio obligado a subir el precio a un euro (1.50 dólares) por barquillo, a causa de los altos precios de la leche y las frutas.

En España, otro país que tradicionalmente se paraliza en agosto, la agencia de viajes Marsans ha estado atrayendo clientes regalando televisores de pantalla fina con paquetes de viaje de más de 1,500 euros (2,320 dólares).

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