El DF ‘vuela’ para renovar su catastro

De un impuesto predial estimado en 11,000 millones de pesos, la ciudad sólo recauda 7,000 mdp; el gobierno usa un avión que toma fotos para actualizar la dimensión de los predios capitalinos
Para el nuevo censo catastral se necesitarán 8,000 fotografí
Ricardo J. Galarza

Desde enero, un avión Cessna 182 Skyline sobrevuela la ciudad tomando 250 fotografías por vuelo sobre la mancha urbana del Distrito Federal. No se trata de una campaña de publicidad, ni de un trabajo de fotografía artística de los que a menudo se exponen en los espacios públicos.

Es el gobierno capitalino, que ha decidido echar mano de la tecnología más avanzada para llevar a cabo el programa de actualización del catastro (censo estadístico de las propiedades inmobiliarias) más grande y ambicioso que se haya hecho para una metrópoli en el mundo.

El Gobierno del Distrito Federal (GDF) trabaja en la integración de una base de datos de los casi 1,500 kilómetros cuadrados de la ciudad y de sus dos millones de predios, a fin de poder calcular en forma exacta las obligaciones de pago del impuesto predial (a la propiedad inmobiliaria) de cada propietario del Distrito Federal, así se trate de familias o empresas.

Para tal fin, contrató a la compañía española Informática, filial de la cadena de tiendas departamentales El Corte Inglés, que hace unos años llevó a cabo la modernización del catastro nacional de España de manera exitosa.

Durante tres años, la empresa española realizará vuelos fotogramétricos, integrará un nuevo padrón predial y creará un sistema de consulta y de pagos en línea que fomentará la transparencia.

Con el programa de modernización catastral, el GDF busca también elevar la recaudación del impuesto predial de manera equitativa y poner fin a las controversias e inconformidades que este tema ha despertado entre los contribuyentes

Caída en la recaudación
El impuesto predial es tan vital para las arcas del Gobierno del Distrito Federal como la arteria aorta para el corazón. Es el más importante de todos los impuestos que cobra la ciudad a sus habitantes. El año pasado, el predial aportó poco más de 6,500 millones de pesos al erario local, es decir, 35% de toda la recaudación tributaria.

Pero en lo que va de la presente década, la recolección de este impuesto disminuyó, lo que puso en alerta a las autoridades capitalinas.

“De 2000 a 2007, el gobierno registró una caída constante en la recaudación de este impuesto”, explica Mario Delgado, secretario de Finanzas del GDF, desde su oficina en el segundo piso del Antiguo Palacio del Ayuntamiento. “Había que hacer algo para solucionar el problema”, agrega el funcionario.

Se estima que, actualmente, la ciudad pierde cerca de 4,000 millones de pesos anuales en la recaudación del predial. (La emisión total asciende a 11,000 MDP, pero se recaudan sólo 7,000 mdp.) Además, se cree que existen más de 200,000 predios no registrados –10% del total–, que, por tanto, no pagan su contribución inmobiliaria.

En consecuencia, el año pasado, el gobierno capitalino se propuso actualizar los valores catastrales del DF, para que todo el mundo pagara lo que le corresponde de acuerdo con el valor real de su propiedad y el terreno que ocupa.

Pero la andanada de quejas, críticas y demandas no se hizo esperar. Hubo residentes que vieron aumentar sus prediales hasta en 120%, por lo que muchos de ellos en las delegaciones Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Álvaro Obregón amenazaron con declararse ‘en rebeldía’ y no pagar. El Comité Vecinal de Polanco llegó incluso a desplegar mantas de protesta por toda la colonia y organizó manifestaciones contra lo que definió como ‘el predialazo’.

El descontento fue generalizado en esas demarcaciones, y el Partido Acción Nacional (PAN) del DF aprovechó para pescar en río revuelto: diputados locales panistas se sumaron a los reclamos de los vecinos, los alentaron; y hasta hace unos días, el portal de internet del Grupo Parlamentario del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) abría con una pancarta que rezaba: “Los diputados del PAN estamos de tu lado: No al predialazo”. Esto, a pesar de que el proyecto había sido aprobado por unanimidad en la Asamblea, incluida la bancada albiazul.

Las mayores alzas al predial se registraron precisamente en Miguel Hidalgo y Benito Juárez, las únicas dos demarcaciones que votaron por el PAN en las elecciones delegacionales de 2006.

En ese contexto, el gobierno de Marcelo Ebrard no podía darse el lujo de aparecer como parcial en su ajuste del predial, mucho menos como que estaba cobrándoles una vendetta tributaria a quienes no apoyaron a su partido, el PRD, en las urnas. Por eso, el jefe de gobierno tomó una decisión salomónica.

Mientras en el PAN seguían sacando raja política al predialazo, Ebrard y Delgado, uno de sus colaboradores más cercanos, decidieron que la mejor manera de que el gobierno capitalino recaudara lo que le corresponde y los residentes no se sintieran estafados, era actualizar los valores catastrales de la ciudad de forma científica, utilizando tecnología de punta. Algo que no se había hecho en ninguna de las capitales latinoamericanas.

Fue así que, en octubre de 2007, la Secretaría de Finanzas del DF llamó a licitación a nivel internacional para llevar a cabo el ambicioso Proyecto de Modernización Catastral (Promoca). La convocatoria establecía el requisito específico de que la empresa ganadora debía realizar vuelos fotogramétricos e integrar una base de datos de los 1,486 kilómetros cuadrados de la ciudad y sus dos millones de predios.

Mario Delgado es el hombre que detiene los rayos en la administración de Marcelo Ebrard. Más allá de la imagen unipersonal que proyecta en su gestión, el jefe de gobierno del DF tiene sus lugartenientes que dan la cara y sacan las castañas del fuego en momentos críticos. Y Delgado es el más notorio en esa tarea, con un estilo, por lo demás, muy parecido al de su jefe.

Economista, egresado del ITAM, con una maestría en Essex, Inglaterra, a sus 36 años, Delgado es el miembro más joven del gabinete capitalino. Sobrio pero con una actitud de manos a la obra, parece manejar los temas de memoria; no tiene problemas en saltar de uno a otro, sin apuntes.

No es de extrañarse que fuera éste el hombre que encabezara el proyecto de modernización catastral de la ciudad, en un tema que además pertenece a su secretaría.

La caída en la recaudación del predial no sólo obedece a un problema de falta de pago de los contribuyentes. Recientemente, la Suprema Corte declaró inconstitucional el llamado ‘factor 10’, un elemento de cálculo del impuesto predial para los inmuebles en arrendamiento que fue introducido en 2002, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. La Corte resolvió que el ‘factor 10’ violaba los principios de proporcionalidad y equidad consagrados en la carta magna, lo que impactó a la baja la recaudación.

Al mismo tiempo, han crecido las devoluciones de predial, producto de querellas interpuestas por los contribuyentes. Tan sólo el año pasado, el gobierno capitalino gastó más de 500 millones de pesos (MDP) en esos reintegros.

De manera que, a los ojos del GDF, la necesidad de establecer un nuevo proyecto catastral no sólo respondía a un tema de justicia para los contribuyentes, sino también para las finanzas de la ciudad.

Catastro hi tech
Conscientes de la magnitud del reto que tenían por delante, antes de convocar a la licitación, Ebrard y Delgado pidieron orientación al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para conocer las mejores experiencias en modernización catastral a nivel internacional y así elaborar la convocatoria de la manera más informada posible.

El BID consiguió que vinieran los responsables del catastro de Holanda y España, y de algunas ciudades de Francia, EU y Brasil con las mejores prácticas en la materia.

Fue así que se incorporaron los vuelos fotogramétricos y otros requisitos de alta tecnología al pliego de condiciones en la licitación.

La ganadora fue la empresa Informática, filial de El Corte Inglés, cadena española de tiendas departamentales.

Informática tiene amplia experiencia en el ramo de actualización catastral. En 1999 llevó a cabo la modernización del catastro en toda España con muy buenos resultados.

“Nosotros le hicimos especial hincapié a El Corte Inglés en que fuera la misma gente que realizó el catastro en España”, apunta Delgado.

El costo total del proyecto asciende a 40 millones 500 mil dólares y se concluirá en 2010, cuando el gobierno de la ciudad habrá actualizado en su totalidad el catastro para las 16 delegaciones del Distrito Federal, con un margen de error de 0.0000001% (es decir, uno en 10 millones).

Informática inició sus primeros vuelos fotogramétricos sobre la ciudad en enero, después de 18 años que no se realizaban en México. Ya tiene casi terminada la primera de las tres fases en que se ha dividido el proyecto, con 2,700 fotogramas emitidos sobre las delegaciones de Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Tlalpan, que conforman un total de 652 kilómetros cuadrados, todo el poniente del DF.

Las otras dos fases del proyecto –que cubrirán las zonas central y oriente– se realizarán entre el próximo año y el 2010, cuando la Secretaría de Finanzas espera tener capturadas las 8,000 fotos aéreas que se necesitan para dibujar el mapa completo de la ciudad y establecer la nueva estructura tributaria.

Cada fotograma tiene ocho megabytes de capacidad digital, abarca un kilómetro cuadrado de terreno y las tomas permiten superposiciones para su posterior visualización en tercera dimensión (3D). Con ello, se podrá conocer el número de pisos de cada construcción en la ciudad, sus huertas, jardines y número de cocheras, así como si se le han incorporado nuevas unidades, lo que a su vez permitirá la exacta valuación de cada inmueble y su gravamen correspondiente para efectos del predial.

El proyecto se complementará con un trabajo de campo que realizarán cerca de 500 inspectores, con visitas a cada uno de los predios, a fin de recabar más datos sobre las estructuras y dimensiones del terreno y cotejar la información obtenida de las fotos aéreas.

Los inspectores de campo serán contratados por El Corte Inglés, además de los 10 españoles de sistemas que ya están trabajando en las oficinas de la Secretaría de Finanzas, y cartógrafos y consultores expertos en catastro que se irán incorporando a medida que el proyecto lo requiera.

“Estamos manejando ambas partes del proyecto, tanto la parte de campo como la de sistemas; pero es un trabajo mixto, que hacemos en permanente colaboración con la Secretaría de Finanzas, para ir realizando y concretando todos los diseños y análisis”, explica Gaspar Gil González, un físico español, experto en sistemas, que encabeza el Promoca por parte de Informática de El Corte Inglés. En paralelo, Gil González continúa al frente de la Oficina Virtual del Catastro de España.

Aquí también, una vez finalizada la modernización catastral, se creará la Oficina de Vinculación por Internet del Catastro (OVICA), mediante la cual el gobierno hará disponible en línea todos los datos de cada predio, con cada una de sus fotos, para que los propietarios los puedan consultar.

“La idea es que el contribuyente pueda hacer todos sus trámites del predial –incluso pagarlo– por internet y que el cobro sea lo más transparente posible”, indica Gil González. Cada contribuyente podrá ingresar –mediante una clave catastral– a su cuenta predial en línea, realizar sus pagos y obtener certificados con validez oficial y código de barras.

Mientras el proyecto no haya finalizado y no se tenga la nueva estructura tributaria, el catastro de la ciudad sólo se actualizará de acuerdo con el valor del suelo, para evitar los desfases de 2007. Y, según Delgado, si hay ajustes, se harán con total transparencia, al tiempo que se simplificará el sistema fiscal.

Asimismo, se mantendrá el esquema de cuotas fijas para los inmuebles con un valor catastral por debajo de los 919,000 pesos. Y se reducirán los descuentos para aquellos cuyo valor se encuentre en el rango entre 919,000 pesos y 2.7 millones de pesos. Eso significa que para este año, más de 80% de los dos millones de cuentas prediales sólo registrarán incrementos entre 6 y 120 pesos, mientras que 6% tendrá aumentos de 126 a 600 pesos.

El beneficio de la duda
Los contribuyentes más afectados con el alza al predial de 2007 le dan ahora al GDF el beneficio de la duda con el proyecto de modernización del catastro. Eloísa Alvarado, del Comité Vecinal de Polanco, una de las críticas más aguerridas del ajuste del año pasado, dice: “Esperemos que cuando terminen el proyecto y hagan la visita de campo, corrijan los errores que ahora tienen en el cobro del predial”.

Sin embargo, Alvarado sostiene que el problema seguirán siendo los servicios que los residentes reciben a cambio de sus contribuciones: “El problema no es pagar, está bien; lo que no está bien es que no nos dan alumbrado, no nos dan nuevas banquetas, no arreglan los baches, ni hacen ninguna otra mejora a la infraestructura de la colonia, para lo que se supone se cobra el predial”.

Por lo demás, dice ser escéptica del gobierno de Ebrard debido a la manera en que hasta ahora se ha ajustado el predial, manteniendo las cuotas fijas de 312 pesos para los inmuebles de bajo valor catastral y redoblando las tarifas para aquéllos por encima de los 919,000 pesos. “No hay equidad, y si a eso le suma que los que pagamos mucho no recibimos nada a cambio, entonces, es doblemente injusto”, comenta.

Trinidad Belauzarán, presidenta de la asociación civil Salvo Lomas, en principio tampoco se opone al nuevo proyecto del GDF, pero matiza que muchos contribuyentes se preguntan hasta qué punto no se violan sus derechos entregando su información catastral a una compañía privada.

“Aparte, ¿cuánto más nos pueden subir el predial a casas de las Lomas que ya estamos pagando hasta 50,000 pesos anuales?”, pregunta Belauzarán en forma retórica. Y agrega: “Dicen que no va a subir, pero ¿quién nos garantiza? En suma, no nos queda claro qué política catastral se va a adoptar, aun después de este nuevo levantamiento”.

Al igual que Alvarado, Belauzarán se queja de la falta de servicios públicos en su delegación: “Independientemente de lo que haga El Corte Inglés, queremos saber si la nueva política va a incluir la obligación del gobierno de darle mantenimiento a nuestras colonias, porque ahora estamos en el abandono total”.

En el sector empresarial capitalino también hubo inconformidad en un principio por el ajuste del predial. Sin embargo, según Juan de Dios Barba, presidente de la Coparmex-DF, hay ahora una expectativa favorable respecto del nuevo proyecto, además de que ya se ha corregido la mayoría de los errores detectados en la última emisión.

“En el 80% de los casos, se corrigieron adecuadamente; y en el 20% restante, existe voluntad de las autoridades (para hacer las correcciones), pero se requiere también de la intervención de la Asamblea”, explica Barba.

Para el líder empresarial capitalino, tan importante como la modernización del catastro será que el gobierno no incurra en excesos ni errores: “Qué bueno que se esté haciendo la actualización de valores de los inmuebles y del padrón predial, pero lo que planteamos es que también se le dé oportunidad al ciudadano de que compare eso con el valor comercial y se le otorguen mayores facilidades para ajustar en los casos que sea necesario”.

Donde no están nada contentos es en el PAN capitalino. Ahora discrepan también del Promoca, en particular de que sea El Corte Inglés la empresa que lo lleve a cabo.

Aunque sus argumentos no parecen del todo sólidos. “Se trata de una empresa como lo que puede ser aquí El Palacio de Hierro o Liverpool; su negocio principal no es el levantamiento catastral”, opina el diputado local panista José Antonio Zepeda.

El legislador asegura que a su bancada no se le ha dado a conocer aún el proyecto, que no se les ha hecho presentación ni descripción alguna de las tareas que ha emprendido El Corte Inglés en esta capital. Sin embargo, fuentes en ambos extremos del debate confirmaron que, a principios de mayo, el propio Delgado acudió a la dirigencia del PAN capitalino y les hizo una presentación pormenorizada del proyecto, donde estuvo presente la presidenta de esa agrupación, Mariana Gómez del Campo.

Meses antes, Delgado había hecho lo propio ante el senador panista Federico Döring, quien no sólo quedó satisfecho con lo expuesto, sino que hasta le deseó suerte con la actualización del catastro.

Habrá que esperar al menos un par de años para saber cómo le va al gobierno del Distrito Federal con su nuevo catastro y el nuevo orden fiscal que establezca a partir de éste.

Por lo pronto, parece una medida innovadora. Si todo sale según lo planeado, en 2010, el GDF habrá concluido el programa urbano de modernización catastral más grande en el mundo.

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