El rescate de EU: ¿Qué está en juego?

La buena noticia: la economía de Estados Unidos no atravesará otra Gran Depresión; la mala: con rescate o sin rescate la situación económica no mejorará pronto.
La crisis económica en Estados Unidos podría agudizarse. (Ar

Primero las buenas noticias: aunque la advertencia de una catástrofe económica no sea suficiente para conseguir la aprobación del polémico rescate de 700,000 millones de dólares (mdd), los expertos aseguran que la economía estadounidense no caerá en una depresión.

Durante la Gran Depresión la tasa de desempleo alcanzó un 25% en 1933. Esa situación llegó después de que, un año antes, el PIB de EU cayera un 13%. Y en aquella época millones de personas perdieron sus ahorros cuando los bancos cerraron sin asegurar los depósitos de sus clientes. Pero pocos economistas pronostican hoy un desastre económico de esa magnitud.

Ahora las malas noticias: aunque se apruebe el plan para comprar las deudas tóxicas de los bancos y las firmas de Wall Street, el rescate probablemente no será suficiente para evitar que la economía se deteriore más.

Y si los vapuleados mercados crediticios no consiguen recuperarse (ya sea porque el Congreso no apruebe el rescate o porque éste no funcione como se espera) el país podría enfrentar su peor recesión desde la década de la Gran Depresión.

La actual crisis provocó que los mercados crediticios se paralizaran este mes de septiembre, como un motor sin gasolina. Mientras tanto, la negociación de los legisladores norteamericanos en torno al rescate sigue su curso.

¿Cómo sucedió?

Los bancos y las compañías de Wall Street, preocupados por sus propias necesidades monetarias y la mala salud de otras instituciones, sencillamente dejaron de prestarse dinero mutuamente. Eso cortó el suministro de efectivo que circulaba en la calle bajo la forma de préstamos hipotecarios, créditos a empresas y otras financiaciones a disposición de los consumidores.

Como bien lo explicó el presidente de la Reserva Federal (Fed) Ben Bernanke en su reciente comparecencia ante el Congreso, bajo estas circunstancias las microempresas no podrán conseguir el crédito que necesitan para poder operar, crecer y contratar personal.

Los consumidores, por su parte, tendrán problemas para obtener préstamos para comprar una casa, lo que ocasionará que los precios de la vivienda caigan aún más. Las restricciones para otorgar créditos implicarán menos ventas de coches y de otros productos costosos, lo que a su vez provocará más cierres de fábricas y despidos.

“El crédito es el alimento de la economía moderna. A medida que el grifo del crédito se vaya cerrando, la economía estará peor. Los negocios operan gracias al crédito, si no pueden conseguir dinero, pronto no podrán pagar los salarios” expone Mark Zandi, economista en jefe de Moody's Economy.com

El retroceso económico

Los economistas afirman que sin la restauración del crédito, el desempleo podría agravarse y del 6.1% actual alcanzar incluso el 10%. Mientras que el PIB podría caer a una tasa anual de entre 2 y 4%.

Si llegaran a registrarse tales cifras, sería el peor desempeño del país en 25 años. Y muchos creen que la economía comenzará a recuperarse hasta el 2010, lo que convertirá a la actual desaceleración en la más larga desde la Gran Depresión.

Otros expertos, sin embargo, aseguran que el crédito ya estaba restringido antes del colapso de Wall Street de este mes, y que inyectarle 700,000 mdd al sistema bancario no estimulará necesariamente a la economía de EU.

¿Dónde terminará la espiral?

De acuerdo a Lakshman Achuthan, director general del Economic Cycle Research Institute, los bancos y las firmas de Wall Street -principales beneficiarios del rescate económico- tomarán el dinero y se prepararán para enfrentar los problemas de morosidad que aquejarán a Europa y Asia a medida que estas economías se desaceleren.

En su opinión, los bancos pequeños se dedicarán a sanear sus hojas de balance en lugar de otorgar préstamos de forma agresiva.  

Para otros analistas el rescate no ataca la raíz de los problemas de Wall Street y de la economía en general: la caída de los precios de la vivienda. De allí que piensen que este rescate no será el último que realicen los contribuyentes.

Por ejemplo, el director de la  Asociación Nacional de Constructores de Viviendas de EU, Jerry Howard, considera que el rescate de Wall Street es crucial, a pesar de que no cree que solucione la crisis crediticia que ha afectado a los constructores. Por esta razón, Howard dice que el gremio que representa solicitará al Congreso una ayuda de entre 40,000 mdd y 90,000 mdd dirigida a apoyar al mercado inmobiliario.

Incluso si se aprueba el rescate y los bancos comienzan a prestar dinero otra vez, los sucesos de estas últimas semanas han destrozado la ya pésima confianza del consumidor, afirma Keith Hembre, economista en jefe de First American Funds.

Las preocupaciones sobre la economía, la caída de los precios accionarios e inmobiliarios y un debilitado mercado laboral, harán que los consumidores reduzcan su gasto en los próximos trimestres. Si sucede, causará recortes en las empresas así como en el gasto público. “La actividad económica habrá de empeorar más antes de recuperarse” sostiene Hembre.

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