Llegó la hora, EU define su rescate

La Cámara baja prevé votar este viernes el plan de 700,000 mdd para resolver el caos financiero Nancy Pelosi dijo que no se arriesgará a programar la votación sin la confianza de su aprobació
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi,
NUEVA YORK/WASHINGTON (CNN) -

El impacto de la crisis crediticia se expandía el jueves, amenazando a industrias y puestos de trabajo en todo el mundo y presionando al Congreso estadounidense para que apruebe un plan de 700,000 millones de dólares para resolver el caos financiero.

Datos estadounidenses elevaron las advertencias a que una recesión está cerca y el presidente del Banco Central Europeo, Jan-Claude Trichet, dijo que la economía de Europa estaba debilitándose, lo que abrió las puertas al primer recorte de tasas de interés en cinco años.

Grandes empresarios, desde hoteleros a automotrices, advirtieron que una crisis que comenzó con créditos riesgosos que sobrecalentaron el mercado de vivienda estadounidense estaba en la cúspide de una nueva fase muy peligrosa.

"Hay miles, quizá cientos de miles de empleos que están en juego solo en nuestra compañía, y nosotros somos (un caso) típico", dijo el jefe financiero de Marriott International Inc., Arne Sorenson.

Los promotores del plan de rescate, incluyendo al secretario del Tesoro, Henry Paulson, pidió a los miembros de la Cámara de Representantes que se opusieron el lunes a una versión inicial del programa que cambien su voto.

El Senado aprobó el proyecto de ley el miércoles en la noche y la Cámara de Representantes prevé votarlo el viernes.

Inversionistas de todo el mundo se han apresurado a refugiarse en activos e instrumentos seguros, apostando a que los congelados mercados de crédito puedan poder drásticamente freno al crecimiento de la economía global.

Las principales monedas de América Latina cayeron a mínimos no vistos desde hace al menos un año; mientras que las bolsas regionales se hundían, lideradas por la de Brasil, cuyo índice referencial llegó a registrar una baja de hasta un 8%.

Los mercados estaban afectados por crecientes temores a que el plan de rescate financiero estadounidense pueda hacer poco o llegar muy tarde para evitar un colapso más profundo.

Las acciones estadounidenses cayeron más de un 3%, mientras que los bonos del Gobierno estadounidense y de la zona euro escalaron en medio de un renovado interés de inversores por colocar el dinero en activos considerados seguros.

Los precios del petróleo perdían más de 4 dólares por barril ante expectativas de una desaceleración económica. El dólar subió a su máximo de un año frente al euro por especulaciones de un posible recorte de tasas en Europa.

La casa en orden

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que líderes del Congreso estaban trabajando duro para asegurar los votos para el proyecto de rescate y que no se arriesgaría a programar una votación sin tener confianza en que va a ser aprobado, para así evitar que se repita el rechazo del lunes que asombró a inversionistas de todo el mundo.

Nuevos datos en Estados Unidos subrayaron la creciente amenaza que se cierne sobre la mayor economía del mundo.

Los pedidos en las fábricas estadounidenses cayeron un 4% en agosto, la contracción más fuerte en dos años. El dato fue divulgado un día después del importante indicador de la actividad manufacturera que en septiembre fue el más débil desde la recesión del 2001.

Por otra parte, el número de trabajadores estadounidenses que solicitó nuevos subsidios por desempleo aumentó a un récord en siete años, según datos para la semana al 27 de septiembre.

La crisis se ha propagado fuera de las costas estadounidenses y ha pasado la frontera del sector financiero.

En la Feria del Automóvil de París, grandes automotrices como General Motors Corp. y Ford Motor Co. advirtieron duros tiempos entre temores a que la falta de crédito y un menor consumo recorten producción y empleos.

"Los problemas por la crisis de las hipotecas de alto riesgo y del crédito están ahora por todo el mundo", dijo Alan Mulally, presidente ejecutivo de Ford. "La caída es más larga y profunda de lo que habíamos previsto hace un año", agregó.

En una semana marcada por rescates bancarios alrededor de Europa, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, será anfitrión el sábado de una reunión de líderes de Gran Bretaña, Italia, Alemania y el Banco Central Europeo para discutir la respuesta del Viejo Continente a la crisis financiera.

Sarkozy desmintió reportes sobre que estudiaba un plan de 300,000 millones de euros (415,000 millones de dólares) similar al rescate en Estados Unidos.

Temores sobre la salud de los bancos elevaron la presión sobre las tasas de préstamos interbancarios, a pesar de la aprobación en el Senado y grandes inyecciones de efectivo por parte de bancos centrales.

La Reserva Federal de Estados Unidos dijo que el mercado de papeles comerciales se contrajo por tercera semana consecutiva, sufriendo su declive semanal más profundo en siete años, con una reducción efectiva de los préstamos a empresas.

Mientras, inversionistas se mantenían cautelosos sobre las perspectivas de aprobación final del plan de rescate.

"Yo ya no apuesto a nada aquí porque no sé qué va a hacer la Cámara", dijo Paul Mendelsohn, estratega de inversión de Windham Financial Services. "Si este proyecto de ley no es aprobado en la Cámara, este juego termina", agregó.

Aún si el proyecto de ley es sancionado, se han avivado las preocupaciones sobre la perspectiva de la economía mundial y sobre si el paquete será suficiente para detener el efecto dominó relacionado con las hipotecas de alto riesgo, que comenzó en Estados Unidos.

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