BM ve dificultades en países emergentes

El Banco Mundial afirmó que la desaceleración y la crisis financiera afectarán a los países pob Robert Zoellick dijo que las economías emergentes deben evitar una baja en las exportaciones.
Las economías pobres serían las más afectados ante la crisis
WASHINGTON (AP) -

Con la crisis de Wall Street, las economías emergentes tienen el reto de prevenir una escalada de problemas: evitar que una baja en las exportaciones, así como en los flujos de capital, pudiera "generar una caída en las inversiones", dijo el Banco Mundial el lunes.

Los acontecimientos de septiembre podrían convertirse en la "punta del iceberg" para muchos países en desarrollo, declaró Robert B. Zoellick, presidente del Banco, quien también propuso disolver el G-7 y formar otro grupo "más amplio y flexible" que dé a economías como Brasil y México el poder que se merecen y entienda la nueva realidad global.

"La desaceleración del crecimiento y deterioro de las condiciones financieras, combinadas con ajustes monetarios, generarán cierres empresariales y posiblemente emergencias bancarias", afirmó. "Algunos países pueden caer en una crisis de balanza de pagos. Y, como siempre ha sido el caso, los más pobres son los más indefensos".

Zoellick habló en una conferencia en el Instituto Peterson para la Economía Internacional sobre cómo modernizar el multilateralismo y los mercados, en la semana en que la institución realizará en Washington junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) su asamblea anual de gobernadores, conformado por ministros de finanzas de sus casi 200 miembros.

Dijo que el G-7, conformado por las naciones más ricas del mundo, no está funcionando como se esperaría de un mecanismo de cumbres económicas en la nueva realidad mundial. El nuevo grupo, agregó, debe incluir a Brasil, China, India, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica y el actual G-7.

"El grupo, que alguna vez jugó un papel valioso en la coordinación de políticas... hace tiempo que ha puesto prioridad en la ceremonia antes que las políticas", dijo.

"Todavía tengo esperanzas de que las reuniones de ministros de finanzas ofrezcan un navegador multilateral para enfrentar los problemas financieros y económicos globales, pero el panel no satisface las expectativas", agregó.

Zoellick criticó también al G-20, creado en 1999 por el G-7 para incluir a las 19 principales economías del mundo — entre ellas Argentina, Brasil y México — más la Unión Europea. Dijo que aunque ha sido valioso, "tampoco muestra disposición de pasar de la discusión a la acción".

"Necesitamos un grupo crítico de ministros de finanzas que asuman responsabilidad anticipándose a los temas, compartiendo información y opinión, explorando intereses mutuos, movilizando esfuerzos para resolver problemas y por lo menos manejando diferencias", dijo Zoellick.

Hizo notar que al conformarse un grupo de esa naturaleza --que Zoellick llamó Grupo Directivo o Grupo Piloto--, se concentraría bajo un solo paraguas hasta un 70% del producto bruto mundial, 56% de la población, 62% de su producción energética, los mayores emisores de carbono, los principales donantes, los protagonistas regionales más importantes y los actores primarios en el capital global, las materias primas y los mercados de cambio.

Pero, advirtió que este nuevo grupo no sería un G-14.

"No vamos a crear un nuevo mundo simplemente remozando lo viejo", dijo. "El grupo debe tener un número indeterminado de miembros, debe ser flexible y, con el tiempo, podría evolucionar. Otros países pueden ser incorporados, especialmente si su creciente influencia viene a la par con el deseo de ayudar a compartir responsabilidades".

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