El rescate en EU será insuficiente

Sanear las hojas de balance de bancos es el inicio: el gobierno de EU tiene tareas pendientes; debe reactivar el crédito, respaldar deudas preferenciales y no pagar demasiado por los activos
Las autoridades revisan a la baja sus estimados para 2009. (  (Foto: )
Colin Barr
NUEVA YORK -

Tras mucho estira y afloja, el gobierno parece estar listo para arrojarle un salvavidas a Wall Street. Pero esa lucha frenética de los legisladores estadounidenses para mantener a flote a la economía no será suficiente.

El llamado ‘Troubled Asset Relief Program’ (TARP) o Programa de Alivio para Activos en Problemas permitirá que al Tesoro comprar activos hipotecarios tóxicos, con la esperanza de que los préstamos bancarios vuelvan a la normalidad.  

Sin embargo, esta medida usada para sanear las hojas de balance de las instituciones financieras de EU no bastará para restaurar la confianza de los inversionistas. Una confianza que es indispensable si los bancos desean reunir el capital que necesitan para respaldar sus préstamos y solicitar la financiación que requieren para mantener sus operaciones diarias.  

La clave es vencer el miedo que ha provocado que los bancos acaparen dinero (algo que potencialmente estrangula el crecimiento al negar el crédito que los consumidores y las empresas necesitan). Eso se traduce en recapitalizar los bancos en problemas mediante la compra de acciones preferenciales y en garantizar las deudas prioritarias de las compañías financieras.

“La nacionalización funciona porque produce confianza” explica John Hempton, inversionista y analista financiero de Australia. En su opinión, los inversionistas del mundo han perdido la fe en el sistema financiero estadounidense cuando se evidenció que Wall Street se había dedicado a negociar deudas tóxicas durante la época del boom económico.

Para los bancos recuperar la confianza será difícil. ¿Por qué? Hay que tener en mente una cosa: Las instituciones financieras piden prestado para financiar sus operaciones.

En el caso de EU, donde en los últimos años la gente ha ahorrado poco, los bancos suelen tener menores niveles de depósitos comparados, por ejemplo, con los bancos de Japón, donde las altas tasas de ahorro les han dado un excedente de depósitos. Así, las firmas financieras estadounidenses con escasos depósitos buscaban su financiación en los mercados de deuda a corto plazo. Durante años, esa estrategia fue rentable debido a que los mercados de financiación generalmente ofrecían tasas bajas y abundante liquidez.

Pero desde que el turbio manejo de Wall Street salió a la luz en agosto del 2007, las tasas de interés para préstamos a corto plazo han aumentado, asfixiando a las firmas que dependían de esos préstamos para financiarse. El estrangulamiento continuó a pesar de que la Reserva Federal de EU (Fed) y otros bancos centrales crearon nuevos métodos para otorgar préstamos a las instituciones financieras. Y la presión se agravó el mes pasado, con las quiebras de Lehman Brothers y Washington Mutual y la venta forzosa o nacionalización de cinco firmas más.

El colapso de los mercados de financiación a corto plazo también afectó a Goldman Sachs y General Electric, que se vieron obligadas a vender acciones preferenciales a Berkshire Hathaway. Pero eso es lo que pasa cuando nadie tiene acceso al crédito, todos pagan.

Detener la sangría

De acuerdo a Lena Komileva, economista de Tullett Prebon, al margen del rescate aprobado, es imperativo que el gobierno estadounidense respalde las deudas prioritarias o preferenciales de las firmas financieras para conseguir restaurar la confianza de los prestamistas que proveen el financiamiento para los bancos de EU.

Asimismo, el gobierno debe asumir un papel más directo cuando se trata de proveer nuevo capital. A ese respecto surge la pregunta ¿la compra de activos tóxicos (ilíquidos o de difícil venta) que estipula el TARP servirá para que los bancos aumenten su colchón de capital?

Tanto el secretario del Tesoro Henry Paulson como el presidente de la Fed Ben Bernanke han indicado que sí, que pagar precios por encima del valor de mercado ayuda a fortalecer la posición de capital de los bancos.  

No pagar de más

Pero pagar demasiado por los activos podría exponer a los contribuyentes a grandes pérdidas, y quizá únicamente posponga el desenlace: la dolorosa corrección a la que tiene que llegar el mercado inmobiliario luego de que la burbuja explotó.

Incluso quienes respaldan el TARP, como el empresario Warren Buffet, han sugerido que el plan sólo funcionará si las compras se realizan a precio de mercado.

¿Entonces por qué el gobierno de EU no recapitaliza directamente las firmas comprando acciones preferenciales? Sería una medida más sencilla y honesta, afirma David Merkel, economista en jefe de FinaCorp Securities. Además colocaría a los contribuyentes en primera línea cuando llegue la hora de cosechar los beneficios.

La participación accionaria del gobierno diluiría la participación de los accionistas existentes, pero esta medida, combinada con el respaldo a las deudas prioritarias de los bancos, enviará un mensaje claro sobre la seria intención de restaurar la confianza de los prestamistas  y el capital de los bancos antes de que el estado de la economía empeore.

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