Crisis se agudiza en Islandia

El país asumió el control de su mayor banco, tras nacionalizar otros dos en los últimos días; la Bolsa suspendió todas sus operaciones hasta el lunes por las condiciones adversas del mercad
La Bolsa de Islandia permaneció suspendida. (AP)  (Foto: )
REIKIAVIK (CNN) -

Islandia asumió el jueves el control del Kaupthing, el mayor banco doméstico, para intentar salvaguardar a su sistema financiero y suspendió todas las operaciones en su mercado accionario.

El Estado islandés ya ha tomado el control de los tres bancos más importantes del país, luego de la nacionalización de Landsbanki y Glitnir en los últimos días.

La bolsa suspendió todas sus transacciones, debido, según dijo, a las condiciones inusuales del mercado. El mercado, que forma parte del Nasdaq OMX Group, dijo que las operaciones no serían retomadas hasta el lunes.

En el centro de un huracán financiero que se ha tragado a varios de los más grandes bancos del mundo, el primer ministro de Islandia advirtió sobre el riesgo de una bancarrota nacional.

Islandia, con 300,000 habitantes, es un claro ejemplo de un boom crediticio mundial que terminó en quiebra. Sus bancos se ampliaron dramáticamente en el extranjero, los inversionistas tomaron grandes posiciones en su moneda de alto rendimiento y el dinero extranjero fue utilizado en proyectos locales.

El banco central islandés ha realizado intentos fallidos por apuntalar a su afectada divisa y está en busca de un préstamo de emergencia por parte de Rusia.

La Autoridad Supervisora Financiera (FME, por su sigla en inglés) de Islandia publicó en su sitio web que los depósitos domésticos del Kaupthing estaban totalmente garantizados y que todas sus oficinas abrirán de manera habitual.

"La medida tomada por la FME es un primer paso necesario para alcanzar los objetivos del Gobierno y el Parlamento islandés de garantizar la operación continua y ordenada de los bancos domésticos y la seguridad de los depósitos domésticos", expresó la agencia oficial en un comunicado.

En medio de una espiral de ventas de activos de firmas islandesas, que luchan por conseguir fondos, la compañía mutual de seguros noruega Gjensidige Forsikring BA acordó la compra de la participación del 8.7% que la firma islandesa de inversiones Exista poseía en la aseguradora noruega Storebrand, en una suma no revelada.

Islandia adoptó el lunes poderes extraordinarios que le otorgaron al Estado la capacidad de dictar operaciones bancarias y que le permiten intervenir en fusiones o hasta forzar a un banco a declararse en quiebra.

El Gobierno rápidamente los usó para sacar al directorio de Landsbanki y dejarlo intervenido. Glitnir, y ahora Kaupthing, también cayeron en las garras del Estado.

Los empleados que se dirigían hacia las oficinas centrales de Kaupthing en Reikiavik por lo general no hablaban, pero uno dijo que "nos dijeron que debemos trabajar como de costumbre. Debemos mantener nuestras cabezas en alto".

El primer ministro Geir Haarde sostuvo que Islandia probablemente está pagando el precio de participar en una categoría mayor a la propia.

"Lo que hemos aprendido de todo este ejercicio durante los últimos años, es que no es inteligente por parte de un país pequeño tratar de tomar un rol principal en la banca internacional", dijo tarde el miércoles durante una entrevista conjunta con agencias de noticias.

Los activos bancarios de Islandia crecieron en cerca de nueve veces su Producto Interno Bruto (PIB) y su actual déficit de cuenta corriente se incrementó a un 16 por ciento del PIB el año pasado.

Gobierno pide no retirar depósitos

El primer ministro de Islandia pidió el jueves a los ahorristas de su país que no retiren grandes cantidades de dinero del sistema bancario.

El mandatario, Geir Haarde, dijo en una conferencia de prensa que una actitud de esa naturaleza haría más difícil la situación que atraviesa el país.

"Quiero enfatizar (...) que la gente se quede tranquila y entienda que el sistema de transacciones está funcionando plenamente y que los depósitos están seguros", afirmó Haarde.

"También pido a la gente que no retire grandes cantidades de dinero de los bancos. Hará las cosas más difíciles", agregó.

Haarde reveló además que habló con el ministro de Finanzas de Gran Bretaña, Alistair Darling, quien le aseguró que las transacciones entre los dos países volverían a la normalidad.

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