Los obstáculos del plan Calderón

La economía mexicana enfrentará una mayor debilidad en 2009, pese a las acciones gubernamentale persisten las dudas sobre el comportamiento de la inversión privada y pública.
El nuevo plan del gobierno se suma a las medidas anticíclica  (Foto: )
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La economía mexicana enfrentará un 2009 difícil por el entorno internacional y la ausencia de reformas de largo plazo que la impulsen, por lo que el plan gubernamental para contrarrestar la crisis financiera internacional poco compensará los efectos negativos, consideraron analistas.

El Gobierno mexicano “reacciona rápido y hay ciertos márgenes, pero el escenario, si bien no es de una crisis si es el de una economía de lento crecimiento”, dijo Francisco Gutiérrez, analista de Scotiabank.

Se espera que el plan del presidente Felipe Calderón impulse la generación de empleo y logre crear alrededor de 300,000 plazas el próximo año, de acuerdo con estimaciones de analistas.

Sin embargo, advierten que los mayores efectos de la desaceleración se sentirá en empresas exportadoras y en un menor crecimiento del consumo interno.

El propio Gobierno mexicano reconoció ayer que la desaceleración será mayor a la esperada al pronosticar un crecimiento de 1.8% respecto al 3% estimado anteriormente.

El nuevo estimado incluye los efectos de los cinco puntos del plan, como aumentar el gasto en infraestructura, acelerar los procesos de licitaciones, refinanciar los Pidiregas (contratos de obra que se pagan una vez terminada), construcción de una nueva refinería y un programa extraordinario para pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo para Luis Flores, analista económico de Ixe Casa de Bolsa subsisten dos dudas en el entorno nacional.

Primero, el grado de dependencia de los proyectos de infraestructura en cuanto a financiamiento externo, y cuántas empresas del sector privado preferirán posponer sus planes de inversión.

Segundo, las modificaciones al Presupuesto de Egresos deberán incluir menores ingresos petroleros, lo que implicará menos gasto público en áreas por determinar, y de lo cual dependerá su impacto negativo sobre la economía nacional.

Falta ver además si el circuito de crédito se reactiva para financiar precisamente las obras de infraestructura.

El gobierno mexicano dijo en varias ocasiones que la economía mexicana estaba “blindada” y mejor preparada para enfrentar una desaceleración de la economía estadounidense.

Pero ante el embate sobre el peso y el mercado accionario la Secretaría de Hacienda y el Banco de México decidieron tomar acciones directas para intervenir en el mercado de cambios a través de subasta de dólares y reducir sus expectativas para modificar la iniciativa de ley de ingresos y el presupuesto del próximo año que envió en semanas previas al Congreso.

“El plan ayuda a defender la economía en el margen”, dijo Gutiérrez.

Los expertos coinciden en que para fortalecer a la economía mexicana y aprovechar su potencial son necesarias reformas que hagan más competitiva ya que en el último ranking del Foro Económico Mundial, el país retrocedió ocho lugares.

Las reformas requeridas no solo se encuentran en el sector del petróleo, sino en el marco laboral, fiscal, administrativo y en gran parte en la eficiencia del gasto, es importante construir infraestructura, pero que su impacto sea efectivo.

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