Crisis pone a prueba mercados emergentes

Acumularon grandes reservas en divisas extranjeras que ahora usan para que no caigan sus moneda el BRIC presionará al G7 para que mantengan liquidez en los mercados de crédito globales.
Evitar la caída de sus monedas, un gran desafío para los mer  (Foto: )
WASHINGTON (CNN) -

Las economías de los mercados emergentes enfrentan su mayor desafío en una década, al tiempo que los ministros de Finanzas del G7 se reúnen este fin de semana para discutir vías que eviten que una crisis devastadora se intensifique más.

Líderes de Brasil, Rusia, India y China, entre otros, presionarán a las naciones más ricas del mundo durante la reunión del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que actúen vigorosamente para mantener liquidez en los mercados de crédito globales. Una cumbre paralela del G20, compuesto por naciones emergentes e industrializadas, también tendrá lugar el sábado.

Muchas de esas economías, ayudadas por un boom en los precios de las materias primas y un declive en el dólar estadounidense, acumularon niveles sin precedentes de reservas en divisas extranjeras que ahora están siendo usadas para ayudar a evitar que sus propias monedas y mercados caigan en un caos, en medio de un desplome en los valores de activos.

"El desacoplamiento está muerto. Los comentarios en los mercados emergentes hasta hace poco eran que muchas de esas economías sobrevivirían al caos de liquidez en Estados Unidos y Europa razonablemente bien", dijo Win Thin, estratega cambiario senior de Brown Brothers Harriman en Nueva York. "Pero eso se ha ido. Ningún país está aislado", agregó.

El banco central ruso ha gastado alrededor de 25,600 millones de dólares en reservas de moneda extranjera en septiembre para apoyar al rublo, mientras que sus acciones se desplomaron a mínimos en varios años. En Brasil, la operación bursátil ha sido detenida casi a diario en la última semana, ya que los precios de las acciones se hundieron a su nivel más bajo en dos años y su moneda tocó su menor nivel desde 1999.

Aunque las agencias gubernamentales y los bancos en la mayoría de países en desarrollo no están expuestas al mismo tipo de activos relacionados con las hipotecas que han estado envenenando a los mercados estadounidenses y Europeos, la rápida apreciación del dólar, combinada con un descenso en los precios de las materias primas, junto con salidas de capital, están formando una "tormenta perfecta", dijeron economistas.

Los superávit de cuenta corriente se están tornando rápidamente en déficit y ahora el Banco Mundial y el FMI prevén que el crecimiento económico general descenderá en el 2009 en América Latina, el este de Europa y parte de Asia.

"Vemos, obviamente, un deterioro significativo del ambiente externo", dijo Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina del Banco Mundial en Washington. "Las tensiones se han vuelto mundiales; se han vuelto integradas", agregó.

Aun así, De la Torre y otros analistas dijeron que la implementación de estrictas políticas fiscales en la última década podría ayudar a muchas naciones en desarrollo a por lo menos ganar algún tiempo antes de que sus economías entren en recesión.

"Lo hace a uno preguntarse qué podría haber pasado en algunas economías emergentes si no estuvieran enfrentando este caos en una buena posición", dijo Aviral Rai, director gerente senior y jefe de negocio de economías emergentes de Pali Capital, en Nueva York.

Decisiones impopulares
Aunque era relativamente fácil para los países en desarrollo mejorar sus fundamentos macroeconómicos durante la bonanza mundial de los últimos cinco años, los Gobiernos ahora necesitarán tomar decisiones impopulares, tales como reducir más los gastos, para mantener saludables sus hojas de balance.

"Ahora muchos Gobiernos de la región tendrán que mostrar sus verdaderas convicciones de política", dijo a Reuters el economista senior Alberto Ramos, de Goldman Sach, en Nueva York.

Para proveer liquidez, muchos Gobiernos también tendrán que flexibilizar su política monetaria, en un momento en que la inflación está apenas comenzando a ceder.

Pero los países que han reducido su deuda, frenado la inflación y han sido responsables fiscalmente, al final serán favorecidos por los inversores una vez que la turbulencia amaine, dijo Gunter Heiland, gerente de activos de J.P. Morgan Asset Management en Nueva York.

"Los países que han estado combatiendo la inflación como se supone que lo hagan, ahora tienen tasas de interés más altas y, a medida que las tensiones llegan a sus áreas, pueden rebajarlas y mantener el crecimiento estable", dijo Heiland.

¿FMI de regreso?
Otra decisión difícil para muchos Gobiernos, especialmente en América Latina, será si buscan protección financiera de organizaciones multilaterales como el FMI, lo que está estigmatizado en la región como recordatorio de crisis pasadas y señal de sumisión a Washington.

La demanda de financiamiento del FMI decreció en los últimos años, lo que permitió a muchos países en desarrollo romper lazos con el fondo.

Pero el fondo podría ahora regresar al escenario central, a medida que los mercados de capital se secan, pronosticó recientemente el analista David T. Beers, de Standard & Poor's.

El FMI "tiene una sustancial capacidad no utilizada y esperamos que esa capacidad sea desplegada en apoyo de los programas de estabilización financiera en muchos más países que lo que hemos visto en mucho tiempo", expresó.

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