El peso sin retorno a la fortaleza

Las cotizaciones de 10.90 pesos por dólar serán historia, aún con la intervención del Banxico; la depreciación del peso aleja la posibilidad de bajar las tasas de interés.
En la economía circulan menos billetes y monedas por la meno
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Los analistas y empresarios deberán borrar de su mente la fortaleza que el peso llegó a tener en este año,  debido a que la “irracionalidad” con la que actúan los mercados no tiene precedentes, señalaron analistas.

Lo que es un hecho es que ningún especialista consultado se aventura a dar un pronóstico del tipo de cambio, ya no digamos para los próximos días, sino que tampoco para el próximo año, al considerar que sería irresponsable.

Pero “eventualmente puede regresar la paridad,  es razonable y sensato pero no a los niveles (de fortaleza) que vimos en este año”, dijo en entrevista Arnulfo Rodríguez, analista de Banamex Accival casa de Bolsa.

El peso se fortaleció a sus niveles más altos el 4 de agosto cuando el dólar se cotizó a 9.87 pesos a la venta, la cotización más fuerte para la divisa mexicana en seis años.

Los analistas consideran que el Banco de México ha actuado de forma responsable al utilizar las Reservas Internacionales para apuntalar al peso tras los choques externos ya que todos los países del mundo utilizan las reservas para eso.

 “La moneda se deprecia por las presiones externas, los inversionistas siguen buscando refugio en instrumentos en dólares como los Bonos del Tesoro estadounidense”, dijo Manuel Galván de la firma Metanálisis.

Para Banamex Accival el mercado deberá tender a estabilizarse ya que las empresas con vencimiento de deuda de corto plazo realizaron precisamente las compras de dólares durante los últimos días para protegerse, lo que ciertamente con o sin especulación presionó al peso.

Al 10 de octubre Rodríguez estimó que los vencimiento de deuda de corto plazo de 22 grandes empresas que cotizan en Bolsa alcanzó los 330,955 millones de pesos.

 La medicina

Banco de México ha intervenido en el mercado de divisas con alrededor de 10,000 millones de dólares a la fecha, a través de diversas subastas, dos extraordinarias por 1,500 millones de dólares cada una y en varias ocasiones se han declarado desiertas.

“Es una buena noticia porque significa que la oferta ampara a la demanda y reduce la presión sobre el peso”, dijo Rodríguez.

Los expertos señalan que de no llevarse a cabo las subastas diarias o extraordinarias la depreciación sería mayor y las posibilidades de una baja a niveles inferiores se reducen.

“Si bien las reservas internacionales se han reducido, el Banco de México ha recibido moneda nacional a cambio y con dichos recursos ha adquirido valores gubernamentales”, dijo en un comunicado la Secretaría de Hacienda, la cual destacó que los mecanismos de subasta “no otorgan beneficios especiales a ningún particular.

 Las consecuencias

El primer efecto de un peso débil es que se descarta una baja en la tasas de interés, ya que Banco de México sigue una política ortodoxa en la que cada una de sus medidas busca un sólo objetivo.

“Banxico entraría en conflicto, con una baja en la tasa de interés o de estabilizar el tipo de cambio, primero buscará estabilizar la moneda”, dijo Galván.

Con esto los expertos descartan que este viernes y en lo que resta del año el Banco Central baje su tasa de interés de fondeo de corto plazo que se ubica en 8.25%.

Los bancos centrales de la mayor parte de los países desarrollados, como Estados Unidos, y emergentes han reducido sus tasas de interés para impulsar el crecimiento económico.

El segundo efecto, de mantenerse un dólar caro sería en la inflación, ya que México mantiene un alto nivel de importación de insumos para la industria.

El tercer efecto previsible es un mayor déficit en las cuentas externas del país debido a:

- Una baja en los ingresos por exportación de petróleo, tanto por un menor precio y menor volumen de exportación.

- Aumento en las importaciones.

- Disminución en la remesas que mexicanos envían desde Estados Unidos a México

- Desaceleración o reducción en las exportaciones ante el menor crecimiento de las economías a las que México vende mercancías y servicios.

“Esperamos un tipo de cambio de entre 11.70 a 11.80 dólares para el próximo año” se aventuró a decir Luis Fernando Ruíz, secretario técnico el Consejo Mexicano de Comercio Exterior.

“No vamos a tener una situación inmanejable, pero si menos cómoda que en años anteriores”, dijo Rodríguez.

Estos efectos redundarán en una mayor estrechez del mercado cambiario pero los expertos descartan un panorama como el ocurrido en 1994, el tiempo lo dirá.

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