Los 6 errores en el manejo de derivados

Para los expertos la situación que viven La Comer o Posadas se debe a que especularon; recomiendan mayor transparencia y gestión de expertos para el manejo de derivados.
Pese a algunas mejoras en las tasas interbancarias, la confi  (Foto: )
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Las crisis dejan lecciones duras. Las empresas mexicanas han soportado de todo, desde las grandes devaluaciones de las décadas de los 70 y 80, hasta las recesiones de 1995 y 2001, este año no es la excepción.

Las firmas que basaron parte de sus ingresos en instrumentos sofisticados, como los derivados del dólar, han demostrado su vulnerabilidad pese a tener operaciones sanas.

Comercial Mexicana es sólo un ejemplo de las más de ocho empresas que han registrado fuertes pérdidas por derivados y en algunos casos también por la falta de transparencia hacia sus accionistas.

Hasta ahora se dan cuenta los accionistas el tamaño del problema en el que se encuentra la tercera cadena de tiendas de autoservicio.

Los derivados son instrumentos financieros cuyo valor depende o deriva del valor de un bien (financiero o no financiero) existente en el mercado como el dólar, tasas de interés o acciones y en otros países, cubren desde maíz hasta gas natural.

Estos documentos permiten fijar hoy el precio de compra y/o venta del bien para ser pagados y entregados en una fecha futura, son como un seguro y así deben utilizarse, nunca como una inversión.

Sin embargo, en los últimos días se reveló que diversos corporativos como Cemex, Grupo Posadas y Vitro aumentaron su exposición a estos instrumentos provocándoles fuertes pérdidas.

“Muchas empresas públicas y privadas se beneficiaron, otras, por decisiones de sus tesoreros o personas sin cultura financiera ni autoridad en la empresa cayeron”, dijo en entrevista Alfonso Infante, especialista en derivados del Grupo Financiero Monex.

Para el experto hay cinco elementos que deben considerar y que quedan como dura lección. 

  1. Las empresas no deben especular con su capital, salvo que su Consejo de Administración así lo decida, bajo su propio riesgo.
  2. Quienes decidan realizar operaciones con derivados o cualquier otro instrumento financiero deben tener la cultura financiera necesaria, no pueden ser los directores o tesoreros de la empresa sin que el Consejo de Administración lo autorice.
  3. Los bancos encargados de las operaciones analizan y proponen, pero es la empresa la que decide y administra los riesgos. Las empresas tienen muy poca influencia en los hechos como una abrupta depreciación del peso.
  4. Las empresas calificadoras deben reforzar sus instrumentos de análisis y exigir por medio de la autoridad reguladora mayor información.
  5. Las autoridades reguladoras tienen que ser más estrictas en los requisitos de información de las empresas públicas.
  6. Las empresas deben contratar derivados como un seguro contra la volatilidad del tipo de cambio o de tasas de interés, más no como un negocio dentro de su negocio.
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