Qué esperar del rescate automotriz

Estos son los escenarios que pueden presentarse si el Congreso de EU aprueba el plan de ayuda; Ford, GM y Chrysler esperan que los legisladores autoricen al menos 15,000 mdd para el rescate.
Ford analiza la venta de activos para sortear la crisis. (Ar
DETROIT (CNN) -

El Congreso estadounidense y la Casa Blanca negocian un rescate de al menos 15,000 millones de dólares para las tres mayores automotrices del país, General Motors, Ford y Chrysler.

Las discusiones giran en torno al paquete de ayuda propuesto por los legisladores demócratas, que contempla además la creación de una oficina que supervisará a las fábricas.

A continuación describimos los posibles escenarios que podrían darse mientras los legisladores definen los detalles del plan, que sería votado esta semana.

Si el rescate es aprobado

Los préstamos darán el efectivo que con tanta urgencia necesitan las automotrices para el primer trimestre del 2009.

Las tres grandes fábricas de Detroit deberán sentarse nuevamente para delinear los planes de ajuste, que incluirán una nueva ronda de negociaciones con el sindicado Trabajadores Automotores Unidos (UAW por su sigla en inglés).

El jefe de la nueva oficina de control tendrá poder para seguir de cerca las conversaciones y podría limitar la entrega de fondos si no cumplen con los plazos fijados.

Las automotrices deberán presentar a ese funcionario sus planes finales de reestructuración para fines de marzo.

Los mismos deben demostrar que los acreedores, inversores y trabajadores gremiales hicieron concesiones financieras.

La situación de GM

General Motors Corp pidió 4,000 millones de dólares para fines de diciembre y otros 12,000 millones de dólares para marzo.

Aún si GM recibe gran parte de los préstamos por 15,000 millones de dólares, los fondos apenas le darán un leve respiro, por lo que algunos analistas consideran que sigue abierta la posibilidad de que quiebre.

Bajo el plan propuesto, el Gobierno recibirá garantías accionarias por el 20% del valor del crédito. Esas garantías llevarían a que el Gobierno controle la mitad de la automotriz, de acuerdo al analista Brian Johnson de Barclays.

Eso dificultaría que ofrezca títulos suficientes a los tenedores de bonos y al sindicato, que está presionando por ganar mayor participación en el capital de la empresa a cambio de ceder buena parte de un fondo de salud para retirados.

Debido a que los préstamos gubernamentales tendrán prioridad frente al resto de las obligaciones de la empresa, GM deberá negociar los nuevos términos de una deuda de unos 6,000 millones de dólares.

De acuerdo a su plan de reestructuración, GM cerraría al menos nueve plantas y eliminaría otros 30,000 puestos de trabajo.

La situación de Ford

Tras haber obtenido un financiamiento por más de 23,000 millones de dólares en el 2006, Ford cuenta con la liquidez necesaria para el próximo año, si la economía no empeora y sus rivales logran esquivar un colapso.

Ford se beneficiaría si GM y Chrysler reciben las inyecciones de capital, ya que impediría una posible ola de colapsos en la red de los proveedores de autopartes.

A pesar de su situación, Ford contempla una reestructuración que incluye eliminar concesionarios y proveedores. También está en conversaciones con la UAW para reducir aún más sus costos.

La situación de Chrysler

Debido a que Chrysler LLC está en manos de la firma de capital privado Cerberus Capital Management, los préstamos del Gobierno serán considerados como dados a Cerberus.

Por tal razón el rescate ha generado controversia y, de recibir la ayuda, Cerberus estará bajo un mayor control.

Varios legisladores se oponen a que Chrysler entre en el paquete de rescate y pidieron a Cerberus que explique por qué no puede proveer esa ayuda.

Aún si Chrysler recibe los 4,000 millones de dólares que dijo necesita para seguir operando durante el primer trimestre del 2009, la tercera fabricante de autos de Estados Unidos aún debe demostrar que podrá sobrevivir más allá de marzo del 2009.

Algunos analistas han dicho que a Chrysler no le queda más opción que fusionarse con otra automotriz para poder sobrevivir.

Si el Congreso no aprueba el rescate

GM y Chrysler afirmaron que se verían obligadas a pedir la protección antiquiebra dentro de algunas semanas si no reciben los fondos federales.

Analistas dijeron que una quiebra llevará rápidamente a una liquidación porque los consumidores no querrán comprar a una empresa colapsada.

Las automotrices estadounidenses y de otros países comparten miles de proveedores, por lo que según analistas el colapso de las tres grandes de Detroit generaría una ola de quiebras en ese sector.

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