La metamorfosis del rescate financiero

El fondo por 700,000 mdd tenía como fin principal comprar los ‘activos tóxicos’ de las financie pasó a ser una vía para inyectar capital a los bancos y ahora podría ayudar a las automotrices.
El Tesoro ha cambiado el destino de los fondos aprobados apo
WASHINGTON (CNN) -

Comenzó como un fondo financiado por los contribuyentes para comprar los llamados "activos tóxicos", luego se convirtió en un vehículo para inyectar capitales en bancos en problemas y ahora parece que será usado para apuntalar a las vapuleadas firmas automotoras.

El fondo de rescate de 700,000 millones de dólares administrado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha cambiado de dirección en paralelo con la agudización de los crecientes problemas de la economía.

Cuando fue concebido el fondo, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, dijo que sería usado para comprar activos no deseados o impagos a las instituciones financieras, en un intento para allanar el camino para que los prestamistas concedan más préstamos y alivien el racionamiento del crédito.

La propia mecánica de establecer una operación dentro del Tesoro para evaluar los activos cuestionables que los prestamistas podrían desear vender aseguraba un proceso lento.

Por eso, para mediados de noviembre, la estrategia cambió a la recapitalización de los bancos para asegurar que tuvieran fondos que, con esperanza, empezarían a prestar. En esos momentos, Paulson montó una vigorosa defensa del cambio de cara a los críticos que cuestionaban la decisión.

"Nunca pediré disculpas por cambiar un enfoque o estrategia cuando cambian los hechos", dijo a los reporteros en un encuentro informativo donde dijo que se estaban haciendo avances para estabilizar el sistema bancario.

Actualmente, el Tesoro ha tenido acceso a sólo la mitad de los 700,000 millones de dólares que el Congreso aprobó en octubre. El repentino cambio en la atención del programa ha enfurecido a algunos legisladores que han prometido bloquear los fondos restantes.

"Les dimos dinero para una cosa y luego ellos lo usaron para otra (...) hemos sido engañados", dijo el representante demócrata David Scott en la audiencia del miércoles pasado.

Ahora, la atención parece estar cambiando de nuevo.

A medida que General Motors Corp, Ford Motor Co y Chrysler LLC incrementaban sus pedidos de ayuda, Paulson sostenía que era el Congreso quien tenía que ayudarlas e instó a que los legisladores lo hicieran.

Aunque advirtió sobre el daño económico que podría producirse si quiebra alguna automotora grande, arguyó que el programa dirigido por el Tesoro apuntaba sólo a estabilizar el sector financiero.

Pero eso aparentemente cambió cuando el Senado rechazó el jueves por la noche un rescate, y la Casa Blanca dijo que podrían tener que usarse los fondos del programa de rescate financiero, otro cambio de dirección.

De los 350,000 millones de dólares que ha conseguido el Tesoro inicialmente, sólo quedan 15,000 millones de dólares sin asignar, aunque Paulson podría redirigir miles de millones de dólares más que él había prometido inyectar en los bancos.

La portavoz de la Casa Blanca Dana Perino calificó de "decepcionante" a la incapacidad del Congreso para aprobar la asistencia a las automotoras y dijo que había puesto al Gobierno del presidente George W. Bush en una posición donde tenía que al menos considerar acudir al fondo de rescate financiero.

Exactamente cómo eso podría ocurrir, o cuándo, aún son preguntas abiertas, pero deberán responderse pronto. GM y Chrysler han advertido que enfrentan un posible colapso a menos que consigan ayuda por miles de millones de dólares para llegar hasta marzo, a la vez que Ford dice que necesita una línea de crédito.

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