La economía va al diván

Las probabilidades matemáticas no resultaron; la psicóloga económica Vera Rita explica algunas de las razones detrás de la crisis actual.
La psicología económica encuentra algunas razones para el or  (Foto: Dreamstime)
Marina Delaunay
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

"Vaya al psicólogo" podría ser insulto en algún país sudamericano. Pero parece una sana recomendación para aquellos que han hecho tan voluble a las Bolsas y las economías de los cinco continentes.
"Finalmente, los agentes económicos son personas; emocionales y limitadas", dice la brasileña Vera Rita de Mello Ferreira, experta en psicología económica.

Incluso los inversionistas más instruídos tienen conductas no racionales y toman decisiones que van contra su propio interés económico.

Hasta la anterior burbuja, la de Internet en el año 2000, los psicólogos económicos eran vistos como investigadores díscolos. Las crisis sucesivas les han abierto lugar. Mello Ferreira es autora de dos libros sobre el tema y está trabajando uno nuevo sobre la psicología de los inversionistas. Ella y el chileno Wenceslao Unanue, son los únicos representantes latinos en la Asociación Internacional de Investigación en Psicología Económica el que que participan expertos de 31 países. Desde San Paulo, habló de cómo entender desde otro lugar lo que hoy pasa por nuestras narices.

-Pareciera que sólo las emociones de seres incontrolables explican estas crisis ¿Se las puede comparar con una avalancha humana en un recital de música?

La psicología económica tiene una nueva área llamada neuroeconomía que ve los mecanismos del cerebro y pregunta a las personas que harían ante decisiones económicas. Esta ciencia también ha verificado que las emociones son la manera más primitiva, básica y rápida de funcionar, y es difícil y menos frecuente que funcionemos con la razón.

Las emociones son la base de las decisiones y de todos los procesos mentales. Cuando hay situaciones más exageradas, como ahora que hay una crisis, pero también como antes cuando el mercado financiero estaba muy eufórico y exuberante, también había un comportamiento de manada. Antes salieron a comprar-comprar y ahora a vender-vender, cambió la dirección de los movimientos, pero no había gente haciendo contrapeso del otro lado.

Ahora la gente solamente está mirando el lado del desastre, y no la curva completa. Tampoco pueden recordar que hay posibilidad de recuperación. Los dos extremos son ejemplos del funcionamiento mental más primitivo, cuando se puede solamente con una parte de la situación: antes con la parte perfecta, ahora con la parte del desastre y el pensar de que no hay salida.

Esto pasa con toda la gente. Hay poquísimas excepciones como Warren Buffet, que parece que puede ser mas frío, y saber el momento de comprar y vender.

¿Cómo se explica la psicología económica las crisis recurrentes? ¿hay aprendizaje?

Es muy difícil aprender a partir del error. La razón es porque las emociones son el elemento mas poderoso en nuestra mente, actúan de manera casi automática. Queremos evitar toda amenaza de frustación, pérdida, dolor; preferimos no aceptar que somos seres limitados. Buscamos justificativos, disculpas, poner responsabilidad en otra cosa u otra gente. Así es muy difícil de aprender, porque no se está en contacto con la experiencia real, si no una trasnformación de esta que evita el dolor.

El año pasado, cuando ya se hablaba de la burbuja financiera en EU, vino a Brasil el economista Roberto Shiller, (autor de ‘Exuberancia irracional'). Le pregunté si él acreditaba que la gente había aprendido a partir de la burbuja de Internet. Sólo dijo: soy escéptico. Parece que habrá más burbujas en el futuro. En psicoanálisis decimos que mentalmente somos todos niños. Se ve en el tráfico, gente civilizada y adulta manejando hasta que ocurre un choque y salen muchos animales.

Entonces, ¿qué hacer con esas personas "emocionales" que manejan el destino de la economía?

Lo que estamos haciendo en Brasil es informar muchas y repetidas veces a los inversionistas, gestores, autoridades de la Bolsa, y si es posible, al gobierno, sobre cómo opera nuestra mente, el poder de las emociones y esto que llamamos "heurísticas", las maneras rápidas y poco precisas de percibir y emitir un juicio sobre una información.

Un ejemplo: la gente elige un recipiente chico de helado en vez de uno grande, aunque tengan la misma cantidad de helado. En un vistazo, da la impresión que el pequeño tiene más helado. Toda la gente lo hace y casi todo el tiempo. Hay muchos casos ya documentados, como el ‘optimismo excesivo' que vimos en esta crisis: habría sido difícil que escucharan a alguien que les advirtiera de los malos augurios. Esto lo descubrió el Nobel de Economía 2002, Daniel Kahneman; él dice que incluso los científicos comenten estos mismos equívocos. El conocimiento no es suficiente, muchas veces y al momento de estar cometiendo el error, hay que hacer un click.

-Pareciera entonces que la alfabetización financiera es tan importante como saber leer.

Ya hay inciativas en muchos países. Me reuniré con el gobierno (de Brasil) para que podamos incluir la dimension emocional y psicológica dentro de la estrategia nacional de educación financiera. Incluir algún tipo de orientación psicoeconómica es una tendencia cada vez más grande en todos los gobiernos, y también el vínculo entre economistas comportamentales y psicólogos económicos.

Richard Thaler, un economista comportamental, propuso el "paternalismo libertario". Él dice que somos como Homero Simpson, porque en medio de demasiadas opciones y tentaciones no sabemos decidir lo mejor para nosotros. Es una propuesta polémica e interesante, para políticas. Plantea diseñar una arquitectura de opciones para la población. Siempre estamos influenciando a la gente, entonces pensemos en cómo influenciarlas para su beneficio. El mejor ejemplo es cuando vas a un comedor de autoservicio: si la ensalada no está al principio, posiblemente no la tomes. Ya hay gente que está pensando en cómo proteger a los inversionistas y a la gente del mercado financiero de esta manera.

Ahora ve
No te pierdas