El TLCAN, una disputa que inicia

Canadá y México se enfrentarán con EU ante la idea de Barack Obama de actualizar el acuerdo; expertos ven poco probable que se realicen cambios que afecten la relación comercial.
Comercio  (Foto: Archivo)
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Los acuerdos laborales y ambientales paralelos al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se convierten en la primera disputa entre México y Estados Unidos, pero lejos de representar un obstáculo para el comercio pueden mejorar la relación, coinciden expertos. Barack Obama, quien este martes toma juramento como presidente de Estados Unidos, manifestó su interés por "actualizar" el TLCAN en materia laboral y ambiental.

Sin embargo, el presidente Felipe Calderón manifestó su disposición a trabajar con Estados Unidos en materia de comercio sobre la base de lo que se ha logrado en el acuerdo que entró en vigor en 1994.

"La desgravación arancelaria y no arancelaria son temas que no se están planeando tocar, que nosotros pensamos que no habrá problema y que no se deben de tocar", dijo en entrevista Fernando Ruiz, director técnico del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce).

Los temas que desea actualizar el presidente electo de Estados Unidos se encuentran inscritos en documentos paralelos al TLCAN los cuales bajo una cláusula del artículo 2202 del TLCAN se pueden modificar, pero se requiere de la aprobación de los ejecutivos y legislativos de los tres países miembros, Estados Unidos, Canadá y México.

"Una cosa es revisar el TLC y hacerle adecuaciones para que mantenga su vigencia y otra es cambiar los términos fundamentales de la negociación", afirmó en una entrevista al diario Reforma, Jaime Zabludovsky el ex subsecretario de Negociaciones Comerciales Internacionales y negociador del TLCAN y ahora presidente de ConMéxico.

Estados Unidos firmó por primera vez un acuerdo comercial con cláusulas laborales y medioambientales en su interior con Perú en 2006, después de que el Congreso norteamericano lo exigió en ley, requisito que mantiene bloqueadas las aprobaciones de acuerdos similares con Colombia, Corea del Sur y Panamá.

Obama y su equipo no han especificado los puntos laborales y medioambientales que desean actualizar, por lo que organismos como la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana se mantienen a la expectativa sobre las implicaciones que eventuales modificaciones pudieran generar en el comercio trilateral.

Lo que queda claro es que México no es ajeno a las prioridades de Estados Unidos, ya que representa el segundo destino de sus exportaciones y uno de sus principales sitios de inversión, así lo dejó en claro la entrante secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Es "fundamental" trabajar de forma más estrecha con Canadá, el principal socio comercial, y México, el tercer mayor socio comercial.

"Canadá y México son también nuestros principales proveedores de energía importada", dijo Clinton la semana pasada al comparecer ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense.

El TLCAN, con 15 años de vigencia, ha triplicado el comercio trilateral al pasar de 288,000 millones de dólares (mdd) en 1993, a 894,000 mdd en 2007.

México es además el segundo destino de las exportaciones estadounidenses después de Canadá.

Canadá y México pueden aprovechar una eventual negociación de los acuerdos paralelos para mejorar sus condiciones y resolver obstáculos que Estados Unidos mantiene como el cruce de transportistas mexicanos, dijo IQOM, consultoría de comercio exterior.

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