Incumplimiento amenaza a bancos de EU

La posibilidad de impago en las tarjetas de crédito crece con la crisis; unos 46,000 mdd de créditos asociados a plásticos vienen de BofA, JP Morgan y Citigroup.
En la página, los usuarios pueden comparar las diferentes ta
David Ellis
NUEVA YORK -

Los grandes bancos han sido golpeados con fuerza por los malos préstamos. Ahora, aumentan los miedos de que las instituciones financieras tendrán otro dolor de cabeza con el cual lidiar: el impago de las tarjetas de crédito.

No han faltado advertencias acerca del negocio mientras la economía continúa tambaleándose.

Tan sólo el mes pasado, el CEO de Bank of America, Ken Lewis, les advirtió a los legisladores en una audiencia del Congreso acerca del plan de rescate gubernamental de 700,000 millones de dólares, que no tenía dudas de que 2009 sería un "año terrible" para la industria de las tarjetas de crédito.

Por desgracia para Lewis y sus rivales, los principales bancos de la nación dominan dicha industria.

De acuerdo con la agencia calificadora de riesgo crediticio, Moody's, de los casi 76,000 millones de dólares en créditos asociados a tarjetas de crédito en 2008, casi 46,000 millones de dólares vinieron de Bank of America, JP Morgan Chase y Citigroup.

Debido a que temen una ola de pérdidas relacionadas con las tarjetas de crédito, los bancos han apartado fondos agresivamente para ayudar a amortiguar la caída. Un problema, observan los analistas, es que los bancos no están muy seguros de qué tan severas serán las pérdidas.

Los préstamos incobrables alcanzaron una cumbre histórica de 7.73% en diciembre. La mayoría de los analistas esperan que esa cifra llegue más arriba mientras más y más gente pierde su empleo.

Los índices de desempleo, por lo general concebidos como el indicador más confiable de las futuras pérdidas relacionadas con tarjetas de crédito, aumentaron al 8.1% en febrero -su nivel más alto en 25 años.

Una regla general muy común es que los préstamos incobrables suelen elevarse un punto porcentual por sobre el índice de desempleo. Y muchos esperan que éste siga en aumento durante el año.

Con eso en mente, Mike Taiano, analista de Sandler O'Neill, dijo que cree que el índice de préstamos incobrables podría cerrar en un nivel máximo del 10%.

Claro que ésta no es la primera vez que los emisores de tarjetas de crédito han tenido que luchar contra un índice de desempleo relativamente alto. Durante la recesión de principios de los 80s, éste alcanzó el 10.8% a finales de 1982. Pero algunos expertos señalan que la industria vive un momento muy diferente.

En aquel entonces, no sólo una proporción mucho menor del público estadounidense poseía tarjetas de crédito, sino que la cantidad de crédito expedida por la industria era de sólo una fracción de la de hoy. A partir de enero de 2009, la cantidad de deudas pendientes de la industria casi alcanzó el trillón de dólares, mientras que en 1982 era de sólo 70,500 millones.

Sobrellevando las pérdidas

Los bancos tienen muchos problemas por los cuales preocuparse hoy en día que no tenían en los 80s.

Los legisladores demócratas propusieron una ley que permitiría las renegociaciones hipotecarias obligatorias ("mortgage cram downs"), con lo que les daría a los jueces el poder para reducir las deudas de los individuos que se declararan en bancarrota.

Muchos en la industria bancaria temen que la aprobación de esta propuesta de ley podría provocar que algunos propietarios de viviendas se declararan en bancarrota y dejaran de pagar muchas de sus otras deudas, que incluyen las tarjetas de crédito.

Pero algunos analistas señalan que la magnitud de los futuros problemas con las tarjetas de crédito será mitigada por el hecho de que la mayoría de las divisiones de tarjetas de los bancos representan sólo una fracción de sus debilitados portafolios de hipotecas.

"La crisis hipotecaria subprime no se repetirá porque, en pocas palabras, la situación no tiene la misma escala", dijo David Robertson, editor de la publicación especializada Nilson Report.

Lo que también es esperanzador, observa Robertson es que, después de años de práctica, las operaciones de tarjetas de crédito de los bancos se han vuelto más avezadas en adaptarse a los tiempos difíciles de la economía, tales como la recesión que siguió a la explosión de la burbuja puntocom a principios de esta década.

Debido a que enfrentan pérdidas adicionales, los emisores de tarjetas de crédito hacen lo que pueden para protegerse de nuevas mermas, entre otras cosas rebajar los límites de crédito de algunos tarjetahabientes, cerrar cuentas o abandonar del todo el negocio.

American Express hizo noticia hace poco, cuando ofreció pagarles a algunos de sus tarjetahabientes 300 dólares si liquidaban sus saldos y cerraban sus cuentas antes de finales de abril.

Y ha habido especulaciones de que Citigroup busca entablar una empresa conjunta para su división privada de tarjetas de crédito -que se ocupa de los comerciantes- como una manera de comenzar a salirse poco a poco del negocio.

Lo que muchos bancos líderes en la industria de emisión de tarjetas de crédito no harán, dijo Stuart Gunn, director de la firma de consultoría Bridge Srategy Group con base en Chicago, es intentar liquidar sus operaciones nucleares de tarjetas de crédito.

No sólo tendrían grandes dificultades para encontrar postores en el ambiente económico actual, sino que también perderían un componente clave de sus negocios. Los bancos necesitan operaciones de tarjetas de crédito tanto para atraer nuevos clientes como para mantener a los existentes, por no decir para ganar dinero.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

"Si quieres ser la banca personal preferida, eso significa que debes tener CDs, tarjetas de débito, préstamos de capital inmobiliario y tarjetas de crédito", dijo Gunn. "¿En verdad quieres abandonar una de tus mayores líneas de negocios?"

 

Ahora ve
El Himno Nacional Mexicano se hace presente en las labores de rescate
No te pierdas
×