El mercado que se curó solo

Cuando el mercado secundario se congeló, los pequeños negocios en EU sufrían por préstamos; pero desde hace algunos meses los créditos se han reactivado con una mínima ayuda del Gobierno.
dinero  (Foto: Cortesía SXC)
Emily Maltby
NUEVA YORK -

¿Ya están hartos de los miles de millones de dólares en rescates? Aquí hay una buena noticia: mientras que el Gobierno luchaba para idear un plan de recuperación viable, un mercado financiero enfermo logró curarse a sí mismo. Los préstamos a pequeños negocios colapsaron el año pasado a medida que sus volúmenes caían a la mitad de sus niveles previos. Un catalizador fue el congelamiento repentino de los mercados secundarios, donde los bancos venden grupos de préstamos que han hecho. Cuando el mundo financiero entró en crisis en septiembre pasado, el mercado se paralizó, provocando que los bancos le dieran la espalda a las manadas de pequeños negocios que buscaban financiamiento.

Descubrir cómo revivir al mercado secundario ha sido prioridad para la Administración de Pequeños Negocios y para el Departamento del Tesoro. El Gobierno separó miles de millones de dólares para invertir, lo que opacó al dinero que pretendía atender los esfuerzos de estímulos para los pequeños negocios. Pero mientas el Gobierno luchaba para que sus programas pudieran entrar en curso, el mercado revivió solo.

En enero, el mercado era considerado casi inexistente, pero aunque éste no estaba del todo recuperado, tiene muy buena forma, dijo Jim Hammersley, director de programas de préstamos de la Administración de Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés).

En los primeros nueve meses de 2008, los prestamistas vendieron en promedio mensual 327.9 millones de dólares de los préstamos que hicieron mediante el programa de préstamos principales 7(a) de la SBA. Ese número bajó radicalmente en los meses siguientes, llegando a 85.9 millones de dólares en enero.

Pero en mayo, las ventas de los mercados secundarios tuvieron un salto y llegaron a 324.6 millones de dólares, y se han mantenido en ese rango todos los meses desde ese entonces. El mercado que estuvo congelado comienza a ambientarse y está creando esperanzas en el panorama de los pequeños negocios.

Dónde empezó el problema

Cuando los bancos hacen préstamos, algunos guardan el recibo y cobran cuando deben hacerlo, creando ganancias sobre las tasas de interés. Pero hay una forma para que los bancos saquen dinero de sus préstamos: vendiéndolos a inversionistas en grupos de "valores respaldados por activos" (ABS, por sus siglas en inglés). Eso le da a los bancos efectivo inmediato que pueden usar para hacer más préstamos.

Varios de los bancos que hacen préstamos respaldados por la SBA los revenden. En 2007, los prestamistas revendieron 44% de sus préstamos de la SBA al mercado secundario, un total de 4,300 millones de dólares.

Estos paquetes vendidos a los inversionistas también incluyen otros tipos de préstamos, como hipotecas y pagos de tarjetas de crédito. La crisis de las viviendas frenó al mercado pues los inversionistas comenzaron a darse cuenta de que varias de sus adquisiciones eran préstamos tóxicos que podrían tener moras. El colapso de Lehman Brothers le sumó miedo a la situación.

"Había incertidumbre en aquel entonces", dijo Bob Judge, socio en Soluciones de Préstamos Gubernamentales en Cleveland, un servicio otorgado por los vendedores de mercados secundarios de la SBA. En agosto de 2008, justo antes de la caída de Lehman, el 47% de los préstamos de la SBA fueron revendidos en el mercado secundario. En octubre de 2008, ese número cayó abruptamente a 24%.

Después del colapso de Lehman, las primas y las tasas de interés Libor cayeron dramáticamente. Esta fue una preocupación importante para los bancos estadounidenses que basaban sus tasas de interés para sus préstamos respaldados por la SBA con tasas primas, pero dependían de los inversionistas internacionales, quienes fijaban el precio de sus préstamos con el sistema Libor. Mientras que Libor está históricamente tres puntos por debajo de la tasa prima, las dos tasas fluctuaron dramáticamente a finales del año pasado. Algunos días Libor superaba la tasa prima.

Cuando los bancos no encontraron compradores del mercado secundario para sus préstamos, el resultado fue negativo. En los últimos tres meses de 2008, el número de préstamos hechos por la SBA cayó 57% en comparación con el año anterior. Otros factores relacionados con la recesión contribuyeron para esa caída, pero varios bancos lo adjudicaron al congelamiento del mercado.

Como respuesta, el gobierno creó una iniciativa llamada Facilidad de Préstamos de Valores a Término Respaldados por Activos (TALF, por sus siglas en inglés). Permitía a los inversionistas de mercados secundarios tomar préstamos de bajo precio del gobierno para comprar conjuntos de ABS y volver a mover al mercado.

La Reserva Federal originalmente dedicó 200,000 millones de dólares al programa, que se acabaron que marzo y tenían que caducar a finales de 2009. Pero el TALF tuvo un inicio lento. En marzo y abril juntos, los inversionistas pidieron sólo 6,400 millones de dólares en préstamos del TALF, aunque el programa pretendía apoyar con 20,000 millones de dólares al mes.

Aunque los inversionistas podían usar el financiamiento para comprar varios valores (préstamos estudiantiles, hipotecas, etc.), sólo estaban interesados en comprar préstamos de autos y tarjetas de crédito durante los primeros dos meses del programa.

Los préstamos de la SBA no eran atractivos para los inversionistas porque tenían un rendimiento comparativamente menor. Los prestamistas regularmente dividen sus préstamos SBA y venden sólo la parte garantizada por el gobierno. Esas inversiones son seguras; están aseguradas por el gobierno en caso de moras. Debido a eso, tienen tasas de interés modestas. Eso es poco común para que los grupos de préstamos de la SBA tengan todos los atractivos: tasas de interés altas, precio alto de mercados secundarios, madurez larga y rendimiento alto del TALF.  

"Un activo ABS puede tener una tasa de interés del 5% y un rendimiento del TALF de 15% gracias al apalancamiento", dijo Judge. "Los grupos de la SBA tienen problemas para lograr rendimientos por encima del 10% debido a sus tasas de interés generalmente bajas; éste fue el problema inicial", dijo.

Un mercado que se cura solo

En mayo, sólo se pidieron 86.6 millones de dólares del TALF para adquirir grupos de préstamos de pequeños negocios. En junio el total de grupos de pequeños negocios fue de 81.5 millones de dólares, menos de 1% del total de préstamos del TALF requeridos ese mes.

Incluso si los préstamos del TALF no llenaron al mercado con demanda, el volumen de préstamos SBA aumentaba, llegando a niveles que no se vieron en 2008. Los analistas notaron los cambios: primero, las tasas de interés recuperaron el paso, y después los inversionistas nuevos comenzaron a participar.

"La comunidad inversionista actual es diferente a la de hace algunos años, con inversionistas extranjeros representados en varios compradores de conjuntos de la SBA", dijo Chris Laporte, presidente de Coastal Financial Holdings. "Se retiraron en 2007 y 2008 y realmente no han regresado. El alza del primer trimestre de este año se debe a una mezcla de compradores, compradores nacionales, fondos de cobertura, compradores del gobierno, etc.".

El interés de los nuevos inversionistas y la estabilización de los mercados crediticios ayudaron a levantar el mercado de pequeños negocios secundarios. Otro factor que contribuyó a la recuperación fue la caída en las tasas de rendimiento de otros tipos de activos para los inversionistas que apalancaban su dinero del TALF.

"Desde hace seis semanas hemos visto un aumento en el flujo", dijo Judge. "Los rendimientos del TALF para todos los activos han ido de 15% a menos de 10%".

El impacto real del TALF

Los inversionistas tomaron 101.6 millones y 149.3 millones en préstamos del TALF para comprar préstamos de pequeños negocios en julio y agosto respectivamente, un aumento comparado con los meses pasados pero aún pequeño para los préstamos generales del TALF, que en agosto tuvieron un total de 6,900 millones de dólares.

Eso hace que los observadores especulen que la recuperación se habría dado incluso sin ayuda gubernamental. En marzo, el Departamento del Tesoro separó 15,000 millones de dólares para comprar directamente préstamos respaldados por la SBA del mercado secundario. Hasta ahora ese dinero no se ha tocado.

El plan autorizado por la Ley de Recuperación en febrero también está congelado. A meses de haberse aceptado, el programa sigue en proceso de creación pero su aplicación no ha sido necesaria.

"El mercado secundario está de vuelta", dijo Laporte. "Las ventas grupales en los últimos meses han sido enérgicas. El TALF no ha tenido mucho volumen con sus préstamos 7(a)". 

Los informes de los observadores gubernamentales y de los analistas de la industria opinan que, al tener al TALF y otros programas similares es de ayuda, incluso si su uso real es limitado, porque reasegura a los inversionistas que el mercado permanecerá líquido.

"La disponibilidad del TALF ha aumentado el interés de los inversionistas en ABSs, y es ese interés el que beneficia a los mercados y a los consumidores", escribió Standard & Poor's en un análisis reciente del TALF. "Creemos que una reducción en la participación del TALF y un aumento en la emisión en el mercado de efectivo apunta hacia el éxito del TALF".

Bob Judge dijo que "los principios del mercado son buenos; el TALF no ayudó de la forma que quería, pero comenzó a ayudar a un segmento del mercado, y septiembre podría ser el mes más alto que hayamos visto".

El legado del TALF

El Gobierno está detrás del TALF. El financiamiento para el programa aumentó a un billón de dólares, y el Departamento del Tesoro se coordinó con la Reserva Federal para impulsar la fecha de caducidad del TALF del 31 de diciembre de 2009 al 31 de marzo de 2010.

"La Reserva Federal tiene que independizar al sector respaldado por activos del TALF, y creo que no lo hará antes de que termine el año", dijo DL Auxier, vicepresidente y especialista en titulización en el banco de inversión Morgan Keegan. "Quienes arman grupos deben tener tantas opciones disponibles como les sea posible".  

Los nuevos inversionistas han estado tan atraídos al producto que ahora podría ser un problema satisfacer la demanda. "Nos gustaría ver más abastecimiento a este punto", dijo Laporte, de Coastal Financial. 

Para los prestamistas de pequeños negocios, un mercado secundario revitalizado es un gran paso hacia adelante, pero infortunadamente no es la cura. Para algunos bancos que confiaron en el mercado secundario, su recuperación llega demasiado tarde. Temecula Valley Bank, que causó conmoción cuando puso a su programa de la SBA entre paréntesis, fue cerrado por los reguladores en julio, volviéndose uno de los 81 bancos que han fracasado este año. CIT Group, uno de los prestamistas más activos de la SBA en años pasados, intenta mantenerse fuera de la bancarrota y virtualmente ha dejado de hacer nuevos préstamos.

En los primeros nueve meses del año fiscal 2009, el programa más grande de la SBA respaldó 49% menos préstamos este año que el pasado. Mientras que el Panel de Supervisión del Congreso monitorea los esfuerzos gubernamentales de rescate, mencionó en un informe en mayo que, si los bancos son débiles, no pueden participar en los mercados incluso si trabajan bajo los términos del TALF.

 

 

 

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