Firmas en EU sufren falta de crédito

Las Pymes estadounidenses generan más de la mitad del empleo en el vecino país del norte; sin embargo, los bancos se niegan a trabajar con los empresarios, a dos años de la crisis.
Crédito  (Foto: Archivo)
SAN DIEGO (CNN) -

Las pequeñas empresas generan más de la mitad del empleo en Estados Unidos, pero los empresarios que conducen esta área de la economía siguen quejándose de que el acceso al crédito a dos años del comienzo de la recesión sigue siendo insuficiente.

Los propietarios de pequeños comercios dicen que los bancos siguen extremadamente cautos en cuanto al riesgo y están a un mundo de distancia de los préstamos descuidados que inflaron el alza en los valores de la vivienda, que luego se desplomaron y llevaron a Estados Unidos a su peor crisis económica en décadas.

Argumentan que sus créditos hipotecarios han sido reducidos, las líneas de crédito comercial fueron retiradas y los límites de las tarjetas de crédito fueron recortados. Hay firmas rentables que se quejan de una gran retirada de los bancos, la cual, según muchos advierten, impedirá que la recuperación económica estadounidense llegue a ver la luz.

"Es como si hubiésemos retrocedido 15 años", dijo Carmine Ryan, quien fundó Ryan Bros Coffee en San Diego con sus hermanos Tom y Harry a comienzos de los 90, usando tarjetas de crédito.

"Tenemos registros que lo prueban, pagamos nuestras cuentas a tiempo y somos rentables", señaló.

"Pero los bancos son tan cautelosos ahora que nadie quiere trabajar con nosotros. Estamos simplemente sentados sobre una pila de dinero", dijo el hombre.

Los Ryan desarrollaron un negocio mayorista de café y abrieron una segunda cafetería a principios de este año. Después de inaugurarla, buscaron un préstamo por 120,000 dólares para financiar operaciones.

El prestamista sin fines de lucro CDC Small Business Finance pudo conseguirles un préstamo de 90,000 dólares. El resto debían conseguirlo por su cuenta.

"No debería ser así ahora. Los bancos deberían estar prestándoles a personas como nosotros", dijo Ryan.

A unos kilómetros de allí, Yi Ping Lai tiene un negocio de internet, Heart to Heart Gifts, que vende juguetes y artículos de decoración que oscilan entre los 6 y los 100 dólares para niñas de hasta seis años de edad.

El año pasado, sus ventas superaron el millón de dólares. Con la recesión, su facturación terminará siendo un 50 por ciento más baja esta año. Pero de todos modos saldrá beneficiada, señaló la mujer.

En agosto, recibió una carta de su banco comunicándole la cancelación de su línea de crédito comercial de 55,000 dólares. La mujer señaló que el banco alegó que su calificación de crédito había sido reducida por reiteradas consultas sobre su estado crediticio.

"Todas esas consultas fueron por motivos personales legítimos", dijo Yi. "Por ejemplo, alquilo un nuevo departamento y el propietario realiza una consulta sobre mi estado de crédito. Traté de explicarle esto al banco. Pero ellos dijeron que yo ahora era una opción riesgosa para ellos", agregó Yi.

El banco luego le repuso 20,000 dólares de crédito. Pero Yi dijo que se siente impedida de desarrollar una nueva línea de productos.

"Necesito esa liquidez para mi negocio", dijo la mujer.

Susan Lamping, una importante responsable de crédito comunitario de la organización sin fines de lucro CDS en San Diego, ayudó a Yi a obtener un crédito por 35,000 dólares.

"Es extremadamente difícil acceder a financiación y muchas empresas no pueden encontrar ayuda a través de los bancos", dijo la mujer.

Eje económico

Representantes de pequeñas empresas como Todd McCracken, presidente de la Asociación Nacional de Pequeños Emprendimientos (NSBA, por sus iniciales en inglés), advierten que a menos que haya más crédito disponible, los empresarios de Estados Unidos no podrán expandirse, contratar personas y hacer crecer la economía.

"La situación del crédito es tan grave como viene siendo hace meses. Pero es ahora que vemos algunos signos de recuperación que más necesitamos el crédito. Sin crédito, la recuperación no va a ocurrir", dijo el hombre.

Los pequeños emprendimientos son el eje del mercado de trabajo de Estados Unidos.

Según datos de la Oficina de Censos de Estados Unidos, Estados Unidos tenía a 112 millones de trabajadores en sus nóminas de pagos en el 2002. Aproximadamente 56.4 millones de ellos, más del 50%, trabajaba en pequeños emprendimientos.

Tales emprendimientos varían en tamaño, pero usualmente no tienen más de 500 empleados, si la compañía es manufacturera. Los minoristas de esta categoría usualmente generan menos de 7 millones de dólares en ventas y las firmas constructoras menos de 31 millones de dólares en ventas.

Durante el auge inmobiliario reciente, el crédito fácil disponible para que consumidores compren casas sin anticipo y las usen como generadoras de dinero mientras aumentaban los valores de las propiedades, también permitía que los emprendedores se expandieran y contratasen personas.

"Muchas personas que trabajan por su cuenta y están recién empezando no podrían conseguir un préstamo comercial", dijo Namoch Sokhom, director del centro de desarrollo comercial del Consorcio Asia Pacífico para el Empleo en Los Ángeles.

"Pero luego, el banco señalaría que estas personas tenían cientos de miles de dólares en capital de vivienda. Los bancos entonces les ofrecerían un préstamos en base a eso", agregó Sokhom.

Pero las líneas de crédito hipotecario, una fuente común de préstamos para pequeños emprendimientos durante el boom, se ha agotado.

"De repente, a menos que tengas el capital perfecto, la garantía perfecta y una liquidez perfecta, no podías conseguir un crédito de un banco", dijo Roberto Barragán, director de Valley Economic Development Center in Van Nuys, California, una empresa prestamista sin fines de lucro.

Los pequeños comercios también indicaron que todos los créditos existentes se habían vuelto más estrictos.

Rich Frostig, propietario de la consultora de medios Pinnacle Media Relations LLC, dijo haber perdido a un cliente importante en el 2008 y que se retrasó en sus pagos de su tarjeta de crédito American Express.

Luego la tasa de interés mensual de su tarjeta de crédito saltó de un 15 por ciento al 27.2%. Cuando se quejó, American Express le dijo que su tasa de interés sería revisada en enero del 2010.

"Voy a ponerme a buscar un nuevo banco con el cual trabajar", dijo el hombre.

Pero a dos años del comienzo de la recesión, solo ha habido unos pocos signos de que el crédito bancario pueda llegar a flexibilizarse levemente.

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En un estudio trimestral de la Reserva Federal de Estados Unidos realizado a responsables de crédito bancario en julio, un 3.7% de los encuestados dijo que sus normas de préstamo se habían "flexibilizado un poco" para firmas con ventas anuales de menos de 50 millones de dólares, la primera flexibilización desde julio del 2007.

Pero un 35.2% de los encuestados dijeron además que sus normas de préstamos "se habían endurecido un poco", indicando que todavía hay mucho por recorrer.

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