La inflación amenaza a Estados Unidos

Una brecha entre los rendimientos en los bonos del Tesoro puede indicar un alza inflacionaria; analistas opinan que la ampliación de la curva esta vez no sugiere un crecimiento económico.
billetes-fuego-dolar-dinero-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
NUEVA YORK (CNN) -

Una brecha récord entre los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a dos y 10 años reflejaría más la amenaza de una aceleración en la inflación en el futuro que el presagio de una fuerte recuperación económica.

El sentido común del mercado establece que cuando la curva de rendimientos se amplía, una rápida reactivación económica está en camino. A comienzos de la semana pasada, el diferencial entre los rendimientos de ambos bonos alcanzó un récord de 287 puntos básicos.

Pero muchos analistas creen que la ampliación de la curva podría significar algo diferente esta vez, aunque en el pasado se han equivocado en sus cálculos.

En esta oportunidad, algunos creen que la ampliación de la curva presagia una posible aceleración de la inflación, consecuencia de las masivas emisiones de dinero realizadas por la Reserva Federal para reactivar la economía estadounidense.

Otros apuntan a la creciente oferta de bonos de largo plazo, dado que el Gobierno busca extender el perfil de su deuda al mismo tiempo que los inversores, temerosos a un incremento en las tasas, buscan papeles de corto plazo.

"Si uno mira el final de la curva, está prediciendo tasas más altas en algún momento y que la inflación sería una amenaza. Es eso lo que la curva de rendimientos está pronosticando, que esta política está abriendo la puerta a la inflación", dijo Ronti Pal, jefe de operaciones con tasas en Barclays Capital.

Inflación en la mira

El Tesoro emitiría hasta 2 billones de dólares en deuda a lo largo del 2010. Ese elevado monto ha generado temor a que el dinero que circulará en el mercado golpee al dólar y genere inflación.

La inflación erosiona el valor de los bonos con el paso del tiempo. La reciente caída en los precios de la deuda de largo plazo y la ampliación de la curva de rendimientos reflejan el temor de los inversores a una caída en los retornos reales sobre los papeles largos.

La curva de rendimientos no ha sido en el pasado un buen termómetro sobre la marcha de la inflación, pero en esas oportunidades las tasas eran mucho más altas de lo que lo están hoy y ayudaban a mantener contenidos los precios al consumidor.

"La amplia mayoría de la gente piensa que en la próxima fase del ciclo de las tasas de interés, el mercado y la Reserva Federal estarán más preocupados por la inflación -eso significa que el riesgo es que tengamos una inflación alta que lleve a una mayor ampliación de la curva", consideró Ian Lyngen, estratega de CRT Capital Group en Stamford.

Dado que la Fed ha dicho en numerosas oportunidades que mantendrá las tasas de interés bajas por un "período prolongado", los inversores se sienten cómodos comprando bonos de corto plazo.

Pero en un horizonte más lejano, el futuro de las tasas no está claro. Además, la oferta de bonos de largo plazo crecería más que las de los papeles de corto plazo.

Así como la actual ampliación de la curva de rendimientos sugiere que el mercado espera inflación, una recuperación económica más débil podría hacer que la curva se estrechara un poco.

Advertencia ignorada

Los inversores podrían pensar dos veces antes de ignorar los poderes de predicción de la curva de rendimiento.

La curva se mantuvo invertida durante gran parte del 2006 e inicios del 2007, cuando el rendimiento del bono a 10 años era inferior al del papel a dos años. Durante los últimos 70 años, una curva invertida predijo recesiones, incluyendo a la Gran Depresión.

La mayoría de los analistas económicos ignoraron la inversión de la curva, diciendo que la situación era atípica debido que el voraz apetito por bonos de largo plazo por parte de inversores extranjeros, sobre todo de China, mantenía los rendimientos de la deuda larga inusualmente bajos.

Sin embargo, la economía estadounidense cayó en una de las peores recesiones de su historia a fines del 2007, tras el colapso de las hipotecas de bajo costo.

"En retrospectiva, la gente debería haber prestado más atención a eso en el 2006 y en el 2007", dijo John Canally, estratega de inversión de LPL Financial en Boston.

Aún así, Canally cree que la capacidad de predicción de la curva está en duda, aunque reconoce que debería presagiar al menos una mejora en la demanda.

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"Te dice que la actual expansión económica es sustentable durante el 2010", dijo, agregando que "tendría menos capacidad de predicción -pero no sería completamente 'impredictiva'- merece la pena una observación de cerca".

 

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