Turismo: ¿pretexto o estrategia?

El reto de la Secretaría de Turismo es cambiar la imagen de México en el exterior: Héctor Moreno; la nueva secretaria, Gloria Guevara, no procede de un partido político, lo cual es una ventaja.
calderon-sectur-elizondo-gloria-guevara  (Foto: Cortesía Presidencia de la República)
Héctor Moreno Núñez*
CIUDAD DE MÉXICO -

En Dinamarca, Calderón, generoso, como es proverbial entre los mexicanos que pagamos porque nos alquilen,  propuso a nuestro país como sede de la Conferencia Internacional Sobre el Cambio Climático. En ese encuentro, se habló de todo y no se llegó a nada, más que al acuerdo de que debería celebrarse otro encuentro para seguir hablando de todo y, con la esperanza de que, por ser en nuestro país, se llegase a algo. El compromiso es importante, de tal manera que para preparar lo que significa la recepción a los jefes de Estado y a los activistas, se pensó que es necesario nombrar a un personaje con las relaciones internacionales e internas adecuadas,  para preparar el encuentro.

Pretexto, coyuntura u oportunidad, la conferencia significó la realización de un nuevo cambio en la alineación original del gabinete del presidente Calderón. Rodolfo Elizondo había acumulado ya dos lustros en la Secretaría de Turismo, y había colaborado con dos presidentes. La encomienda que tenía por estrategia y ley, no era cualquier cosa, como para dejarla pasar desapercibida sin preguntarnos qué pasó con los objetivos. La meta era nada menos que convertir a nuestro país en un país líder en la actividad turística. El camino que debía seguir era el de la diversificación de mercados, productos y destinos. Tenía la encomienda también de fomentar la competitividad de las empresas del sector, de tal manera que dichas empresas  proporcionaran un servicio de calidad internacional.

Las metas numéricas no se consideraba que fueran ambiciosas, sino alcanzables; se había planeado que el sector turismo aumentara, para 2012, en un 35%.

No creo que haya un solo mexicano, por más descontento que esté en su tierra,  que no reconozca las enormes riquezas humanas, culturales, históricas y naturales con las que cuenta nuestro país. La simpatía, el encanto, la alegría festiva, el desparpajo y creatividad de los mexicanos contagia y satisface. La riqueza de sus culturas prehispánicas paisajes y su diversidad cultural, presente y pasada con los importantes vestigios que nos heredaron nuestros antepasados, dejan perplejos a los visitantes. La bicentenaria lucha por la identidad y la centenaria Revolución por lograr un bienestar social, también ha dejado sitios de interés y atracción. Lo que sin duda, nos tiene privilegiados es el clima y las extraordinarias riquezas naturales que incluyen mar, selva, desierto, montañas llanuras, lagos y sierras de extraordinaria belleza. Desde luego, el balance viene por los desastres naturales que de vez en cuando nos azotan y se llevan la arena de las playas, como el huracán Wilma y otros que se ensañaron con la región caribeña.

Las metas, los proyectos, las expectativas e ilusiones, sin embargo, se vieron afectadas por la crisis económica que empezó en Estados Unidos y luego contagió al resto del mundo, y por la inesperada epidemia del virus AH1N1. El turismo, de prioridad estratégica, se convirtió en preocupación urgente. De 13,200 millones de dólares generados por el turismo en 2008, se cayó a 7,572 millones en 2009. Para recuperar el terreno perdido, se requiere que, al menos se generen 14,377 millones de dólares en este 2010.

Es éste el reto que asumirá la nueva Secretaria de Turismo. A este desafía, hay que añadirle el deterioro de la imagen que ha sufrido nuestro país por los problemas de inseguridad, las luchas entre los diversos cárteles del narcotráfico y la mala fama que le han hecho a la comida mexicana.

Cambiar la imagen de México en el exterior, constituye el reto más apremiante. La nueva Secretaria con su perfil informático, sus maestrías en administración y negocios, así como su experiencia en el sector turístico, parece que tiene las credenciales necesarias y oportunas para enfrentar el reto con éxito. Pero no es ella sola la que tendrá que emprender la tarea. No es un asunto de borrón y cuenta nueva. No se trata de volver a empezar, sino de aprovechar la enorme riqueza turística que tiene nuestro país y hacerla redituable.

La nueva secretaria no procede de un partido político y ello, sin duda es, una ventaja en este momento en el que la política ha caído en tanto descrédito. Se requiere de la dedicación fresca de una persona conocedora del sector, los vientos de cambio pueden ser benéficos para retomar los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo que ciertamente se plantearon en otras circunstancias, pero que no pueden dejarse de lado.

Materia humana y recursos humanos, culturales, históricos y naturales los hay.

*El autor es profesor investigador del Departamento de Derecho del  Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Estado de México.

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