La red de Google pesa sobre Washington

La firma gastó 6 mdd el año pasado en cabildeo en diferentes agencias de Gobierno de Estados Unidos; concentró sus esfuerzos en tres asuntos: apertura de Internet, privacidad y derechos de autor.
obama-google  (Foto: Cortesía Fortune)
David Goldman
NUEVA YORK -

Google está arrasando con el capital de los Estados Unidos; a cinco años de haber abierto su oficina en Washington, el gigante tecnológico está teniendo un papel crecientemente poderoso en los debates de políticas públicas en materias que van desde reformas a las patentes hasta políticas extranjeras.

La firma ejerció presión sobre 13 agencias gubernamentales el año pasado, gastando  menos de 6 millones de dólares en el proceso. Eso posiciona a la compañía de búsquedas entre las empresas más influyentes en Washington, justo detrás de Microsoft, IBM y Oracle.

La firma cuenta con 30 empleados en Washington, y recurre a algunos de los nombres más fuertes entre los grupos de cabildeo en busca de asesoría externa, como Podesta Group, Dukto Worldwide y McBee Strategic Consulting.

El año pasado, entre las 16 propuestas de ley sobre las que Google cabildeó, se encontraba una para crear un fondo de inversión para energía limpia, y otra propuesta para detallar públicamente quién está haciendo uso del espectro radioeléctrico. Google también pidió a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés) que apoyara la "neutralidad de la red": el Internet sin filtros y de igual acceso para todos.

Este año, la oficina de la compañía en Washington se ha concentrado primordialmente en la libertad de expresión en Internet, sobre todo por sus muy sonadas batallas contra el Gobierno chino. La semana pasada, el encargado de políticas en firma, Alan Davidson, pidió a los legisladores que adopten políticas que aseguren un Internet neutro y abierto a nivel nacional, y que ejerzan presión sobre los gobiernos extranjeros que aplican censura en la red.

Claro que las voces fuertes de Google también están ocupadas con las investigaciones gubernamentales sobre el aumento de la información de millones de usuarios, lo que ha despertado algunas preocupaciones con respecto a la privacidad. El Departamento de Justicia ha realizado algunas investigaciones antimonopolio sobre el recién caducado acuerdo entre Google y Yahoo, así como sobre la biblioteca electrónica en línea de la compañía, Google Books.

La influencia gubernamental de empresa también tiene alcance hasta la Casa Blanca. Su presidente ejecutivo, Eric Schmidt, fue uno de los principales partidarios de la campaña de 2008 de Barack Obama, e incluso apareció en una campaña publicitaria de 30 minutos y donó 25,000 dólares de su propio dinero para las ceremonias de inauguración. El hoy mandatario estadounidense designó a Schmidt como parte del Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología de su presidencia.

Schmidt visitó la Casa Blanca dos veces el año pasado, y se reunió con el presidente después de pronunciar un discurso ante el Foro Laboral y Crecimiento Económico de la administración el 3 de diciembre, según los registros de visitantes de la Casa Blanca.

Además, un conjunto de googleros ha ido a trabajar para Barack Obama. Entre ellos se encuentra Andrew McLaughlin, ejecutivo de políticas públicas globales en Google, quien fue contratado para ser el ayudante del jefe de tecnología de la administración en junio de 2009.

Uno de los grandes

El líder de búsquedas tentó las aguas de la capital estadounidense en 2003, gastando 80,000 dólares para cabildear sobre políticas de derechos de autor, según el Centro de Políticas Receptivas. Davidson, el ejecutivo que testificó la semana pasada, se volvió el primer empleado de tiempo completo de Google en Washington en 2005.

La compañía concentra sus esfuerzos de cabildeo en tres asuntos principales: apertura del Internet, privacidad en línea y derechos de autor.

Pero mientras la empresa se vuelve más que una compañía de publicidad de búsqueda (incursionando en los teléfonos móviles y en los libros digitales, por ejemplo), Google ha ampliado su enfoque en Washington. En 2009, la firma comenzó a cabildear en el Departamento de Energía, en el Departamento de la Defensa y en el Consejo de Calidad Ambiental.

"En la esfera del cabildeo federal, Google ha pasado de ser una entidad incompleta a principios de la década a ser una de las fuerzas más grandes de cabildeo entre sus colegas en Estados Unidos", dijo Dave Levinthal, vocero del Centro de Políticas Receptivas. "Ahora son uno de los grandes". 

Por su parte, Google ha dicho que ve su presencia en Washington como "un centro de pensamiento híbrido". Varios de los 30 empleados en la oficina de la compañía en Washington son ingenieros que trabajan con el Gobierno para explicar las implicaciones de las nuevas tecnologías. La oficina organiza "pláticas periódicas en DC" tanto para las autoridades gubernamentales como en las organizaciones defensoras.

La oficina de Google en Washington también ofrece con frecuencia sus servicios al Gobierno. Se asoció con el Centro de Control de Enfermedades para predecir epidemias, y actualmente cuenta con una herramienta en la página de inicio del Censo 2010 que muestra las tasas de respuesta en tiempo real de cada vecindario en Estados Unidos.

El asunto de la "neutralidad en la red"

Incluso con su enorme presencia en el Gobierno, Google encara una batalla creciente en el asunto que lo llevó a Washington en primer lugar: la apertura del Internet.

Como defensor de la neutralidad de la red, Google apoya la legislación en la que los proveedores de servicios de Internet (compañías de teléfono y cable) permitan un acceso igualitario a todo el contenido de Internet sin restricciones. Las empresas de teléfono y cable se oponen fuertemente a la neutralidad de la red, argumentando que deberían ser libres de bloquear servicios, como programas de redes entre personas, que alteran la calidad del servicio.

Google ganó una batalla inicial en octubre, cuando la FCC votó para avanzar en la creación de las reglas de neutralidad del Internet. A pesar de la temprana victoria y el apoyo de la presidencia de Barack Obama, la gigante de las búsquedas en Internet está siendo opacado por los cabilderos de las compañías de telecomunicaciones mientras el asunto es atendido en la FCC.

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Además de que Verizon, AT&T, Comcast y la Asociación Nacional de Cable y Telecomunicaciones superaron el gasto de cabildeo de Google cuatro veces cada una, las telecomunicaciones han estado jugando el juego de Washington desde mucho antes.

"Google es como una hormiga si se le compara contra los que está queriendo luchar", dijo Art Brodsky, director de comunicaciones en Public Knowledge, quien está del lado de la firma en el asunto de neutralidad en la red. "Las compañías de telecomunicaciones llevan 100 años en el juego. La gente cree que Google es el gran coloso, y lo es, pero en Washington todavía no".

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