La Internet se ‘aplica’ con África

Appfrica contrata a desarrolladores ugandeses, y les da los medios para que creen productos web; el talento no entiende de razas. Con una PC y acceso a la red, las aplicaciones crecen solas.
uganda africa internet appfrica  (Foto: Cortesía Fortune)
Malika Zouhali-Worrall
KAMPALA, Uganda -

Perder el acceso a Internet es la peor pesadilla de un aficionado a la red. Cuando Felix Kitaka, de 19 años, se quedó sin dinero para pagar la conexión telefónica en su casa en Kampala, Uganda, el año pasado, el joven desarrollador de software se angustió. Sin acceso a Internet no podía terminar la aplicación de Facebook en la que estaba trabajando, e incluso si pudiera pagar todos sus servicios vencidos, no puede reconectarse por semanas, por lo que contactó a Jon Gosier, un estadounidense que acababa de lanzar Appfrica Labs, un incubador tecnológico en Kampala. Después de conocerse, Gosier lo invitó a trabajar su aplicación de Facebook en sus oficinas de Appfrica, y así lo hizo de inmediato.

"Fue difícil de creer. No llegan muchas oportunidades en la vida y esta fue una de ellas", dice Kitaka.

Appfrica Labs, fundada en 2008, es un espacio único en Kampala, pues ofrece empleos y apoyo a empresas jóvenes para los desarrolladores ugandeses con buenas ideas. Gossier, nativo de Atlanta de 28 años quien conoció África cuando llegó a Uganda hace dos años, creó Appfrica, una compañía parcialmente incubadora y creadora de software, que se financió con ganancias del trabajo de los clientes.

Su creación ya tiene seguidores con TED, la compañía sin fines de lucro mejor conocida por sus conferencias multidisciplinarias anuales. Appfrica es parte de una comunidad tecnológica subsahariana de rápido crecimiento, impulsada por la casi ubicuidad de los teléfonos celulares, y las mejorías del acceso a Internet en todo el continente. Desde diciembre se han lanzado tres espacios de trabajo enfocados a la tecnología en África: Limbe Labs Ventures en Camerún, Bantalabs en Senegal, e iHub en Kenia.

"Hay mucha energía", dijo Gosier, quien también es autor de un blog popular sobre tecnología en África. "Ha habido una aumento en el número de gente que quiere iniciar un negocio, que tiene buenas ideas, y que no teme conectarse para hacerse notar".

Gosier, ex ingeniero de estudio de The Tyler Perry Company y desarrollador de software, fue el primero en admitir que cuando él y su novia decidieron mudarse a Uganda para que él pudiera trabajar con una organización local no gubernamental, no tenía idea de lo que iba a hacer a su llegada, pero después de leer sobre el naciente panorama tecnológico en el este de África, Gosier decidió interesarse en una incubadora organizando un "BarCamp", una conferencia informal dicho en jerga tecnológica, para desarrolladores locales en la Universidad Makerere en Kampala.

"Me percaté del enorme talento y de las pocas oportunidades", dice Gosier. Las universidades locales producen cientos de programadores cada año, pero hay pocos empleos para dar abasto a las cualidades de los graduados. Pocos desarrolladores tienen los recursos para trabajar en sus ideas.

Con sus propios ahorros y poca inversión del fondo de inversión de riesgo Kuv Capital, con base en Beirut, Gosier dio inicio a Appfrica, que hoy cuenta con ocho empleados en una oficina amplia sobre un supermercado en el distrito de Nakawa, en Kampala.

Durante su primer año en el negocio, Appfrica generó 60,000 dólares en ganancias por trabajo pagado. Entre sus clientes se encuentra el proyecto RapidSMS de UNICEF, un servicio de mensajería instantánea para comunicación y recolección de información, para el que Appfrica ofrece apoyo técnico; también trabaja con Ujima, un sitio para periodistas investigadores africanos que ofrece acceso a información de actividades gubernamentales, así como venta de armas y esfuerzos legislativos (los empleados de Appfrica también trabajaron con un proyecto para traducir los sitios de Google que estaban escritos en ugandés, a lugandés, una lengua local del país, aunque no fue remunerado).

La mayor parte de sus ganancias regresa a los proyectos de incubación de Appfrica, no por medio de una inversión directa, sino por la generación de recursos para ayudar a su lanzamiento.

Una de esas compañías es Status.ug, una aplicación móvil desarrollada por Kitaka después de que se diera cuenta de que su idea de aplicación originalmente diseñada para Facebook no resultara tan popular como esperaba. Actualmente Status.ug está en modo beta, y pronto permitirá a los usuarios en Uganda actualizar su estado de Facebook o Twitter por mensajes SMS enviados a un número local, una herramienta invaluable para los miles de usuarios de Facebook en Uganda, pues muy pocos cuentan con una conexión en casa. El proyecto ya recibió 10,000 dólares de inversión de Chembe Ventures, con base en la Isla Mauricio (ubicado en la parte suroeste del continente africano), y Gosier espera desarrollar la aplicación en una red social móvil más versátil este mismo año.

Question Box, un proyecto no lucrativo en el que ha estado trabajando Gosier desde 2008, fue fundado por la consultora de desarrollo internacional Rose Shuman, con base en Santa Mónica. Question Box maneja líneas telefónicas de lenguas locales para conectar a los usuarios rurales con operadoras que pueden usar bases de datos en línea y presenciales para responder sus preguntas, desde qué enfermedad está invadiendo sus plantas, hasta cuántos goles metió el Manchester United en su partido contra el Arsenal.

Gosier acaba de gestionar un proyecto piloto de Question Box en Uganda, después de un juicio de dos años en India. Actualmente su equipo está desarrollando software que permita a los operadores a tener acceso y a catalogar información en línea, una necesidad en los países donde las conexiones a Inernet son caras y lentas. Appfrica también está trabajando en una versión de fuente abierta, Open Question, para hacer que el código del software esté disponible para cualquiera que quiera crear y personalizar su propio servicio de Question Box. Gosier dice que ya ha recibido solicitudes desde Rusia y Latinoamérica.  

"Question Box toma un enfoque pragmático sobre cómo la gente en países en vías de desarrollo tienen que lidiar con la tecnología", dijo Erik Hersman, autor de blogs innovadores, tecnológicos y populares como WhiteAfrican.com Afrigadget.com. Él cofundó Ushahidi, una guía no lucrativa sobre cómo lidiar con la crisis. "Si necesito una respuesta a una pregunta, es más fácil usar mi voz y hacer que la gente haga el trabajo técnico. Gran parte del éxito de Question Box es que es más análogo que digital".

Entender cómo se emplea la tecnología a nivel local es clave para desarrollar un servicio exitoso. Hersman dice que "normalmente vemos gente llegar de fuera y tienen una idea preconcebida de las necesidades de la gente en África, y después las aplican sin darse cuenta de que no es el caso para todos los usuarios de las comunidades sociales en África". 

Un ejemplo que Hersman cita es una colaboración reciente entre Google y la Fundación Grameen, que lanzó en junio una colección de servicios SMS, incluyendo un servicio móvil similar a Craigslist en Uganda. Sigue en sus inicios, pero Hersman dice que el servicio comercial ha sido tan exitoso como se esperaba.

"No hay mucho que vender y comprar. Si no creas un servicio que la gente pueda usar, no importa dónde estés porque no va a funcionar".

Hay muchas historias de éxito, como la innovadora red social basada en telefonía celular llamada MXit, que contiene más de 9 millones de usuarios en el país, al igual que otros servicios de telefonía móvil que han tenido éxito en Estados Unidos. "En Nairobi puedes pagar tu taxi desde tu teléfono celular si tienes una cuenta M-Pesa", dice Sean Murphy, presidente ejecutivo de Chembe Ventures. "No puedes hacer eso en Silicon Valley".

A pesar del interés en aumento sobre las compañías tecnológicas en África, los fondos no han sido fáciles de conseguir para Gosier. Además de algunas cantidades recaudadas con dos fondos de inversión, Gosier ha tenido que depender fuertemente de las modestas ganancias de la compañía para que Appfrica siga su curso. Esto implica que el progreso en los proyectos incubados sea lento, pues los empleados pasan la mayor parte de su tiempo trabajando con clientes.

"En un mundo ideal haríamos casi todo el trabajo para que los proyectos despeguen, pero en realidad tenemos que seguir financiándonos a nosotros mismos", dice Gosier. "Hacemos dinero suficiente para mantenernos, y es lo único que necesitamos. Mientras no desaparezcamos, esa es mi misión".

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