La reforma a Wall Street ya tiene ‘alas’

Aerolíneas como Delta piensan que los mercados de derivados inflan los precios del petróleo; la reforma financiera les permitirá una mejor predicción sobre el costo que harán en combustible.
avion-airbus-reu  (Foto: CNN)
Beth Kowitt

Las aerolíneas y los bancos suelen estar en la misma sintonía cuando se trata de regular el sector: no quieren. Pero ahora, las aerolíneas han decidido que ciertas regulaciones no son tan malas. Las firmas se han vuelto grandes campeonas de las limitaciones del sector financiero, sobre todo en torno a reformas relacionadas al comercio de derivados.

Entonces, ¿por qué cambiaron de parecer? Quizá tiene que ver con el petróleo. Las aerolíneas culpan al mercado comercial de derivados sin restricciones por varios cambios en los precios, que les han hecho imposible controlar sus costos de combustible. En una nota a sus empleados redactada el 23 de abril, el presidente ejecutivo de Delta Air Lines, Richard Anderson, habló de lo que el problema implica en su compañía: "los precios están inflados artificialmente y la volatilidad surgió a consecuencia de especulaciones excesivas y de comercio de partes que no tienen una necesidad tangible de la materia prima".

En otras palabras, los fondos de cobertura y otros inversionistas sin intenciones de tomar parte del reparto están apostando a los futuros del petróleo, y están haciendo que la cobertura del combustible sea más complicada y costosa para las partes que realmente emplean el combustible: las aerolíneas.

La cobertura del combustible comenzó como una manera innovadora de suavizar el precio del combustible a las aerolíneas y así poder equiparar el abastecimiento con la demanda de los viajes aéreos. Al controlar los costos, las aerolíneas podrían volver a manejar sus negocios de forma más predecible. Ahora alegan que su mercado de cobertura de combustible se está convirtiendo en otro juego de mesa financiero en el casino de Wall Street.

La regulación propuesta por la presidencia de Barack Obama y por el Congreso de Estados Unidos con respecto al comercio de derivados puede limitar la especulación y exigir que los derivados se comercien mediante intercambios, haciendo que el proceso sea más transparente. AirTran Airways comunicó públicamente su apoyo a las reformas, diciendo que los consumidores son los que a final de cuentas padecen las alzas en los precios. Además de sus comentarios internos, Anderson, de Delta, escribió una carta a la senadora Blanche Lincoln, respaldando su legislación a favor de un control sobre el comercio de derivados.

"Con estas nuevas regulaciones financieras podremos manejar y predecir nuestros gastos de combustible con mucha mayor claridad y a un costo mucho más bajo", dijo a Fortune el presidente ejecutivo de Virgin America, David Cush, quien agregó que hoy el costo de transacción para cubrir un barril de combustible es de entre siete y 10 dólares para las aerolíneas, y él espera que este costo baje con estipulaciones más transparentes.

El petróleo como activo

En el centro de este problema se encuentra la transformación del petróleo, de ser estrictamente una materia prima a un activo. "Una de las razones por las que tenemos tal volatilidad en el mercado del combustible es que han tenido una gran cantidad de interés financiero", dijo Mike Masters, de Masters Capital Management. Mientras que las aerolíneas se quejan, los inversionistas consideran al petróleo simplemente otro mercado sobre el cual arbitrar. 

Según Masters, el precio del petróleo cayó 11 dólares por barril la semana pasada no por las condiciones de la oferta y la demanda, sino porque el petróleo actúa como un mercado de acciones más que como un mercado de inventario.

¿Liquidez? A qué precio

El contra-argumento de los comerciantes de materias primas es que suman liquidez al mercado, lo que en esencia permite a las aerolíneas cubrirse. Pero Masters dice que todo se reduce a tener un balance: tener liquidez suficiente en el mercado para compensar el exceso de liquidez que termina por distorsionar los precios debido a la especulación. "En este caso, la liquidez especulativa afecta a los compensadores del mercado que supuestamente están ahí para ayudar". 

Las aerolíneas alegan que los precios irregulares durante 2008 (el precio del petróleo varió de entre 150 a 35 dólares por barril) son el ejemplo más claro de por qué se necesita un mercado libre de especuladores en los derivados estabilizadores del precio. Delta dijo que la volatilidad durante ese periodo ocasionó el despido de 10,000 empleados de las nóminas, y ocasionó también la reducción de la capacidad de asientos en un 10%.

Para AirTran, el combustible pasó de ser su tercer o cuarto costo más alto a representar más de la mitad de sus gastos durante el año, dijo el director financiero de la compañía, Arne Haak.

Los ejecutivos de la industria saben que lo más desagradable no es necesariamente el aumento de los precios, sino el mercado sin regulaciones, pues en él los precios se vuelven impredecibles. Lo que más temen las aerolíneas es que algún día un fuerte inversionista encuentre la forma de salir ganando gracias al mercado del petróleo, pero a costa de ellos. "Incluso si los precios son más estables y crecen lentamente, podremos manejarlo", dijo Haak.

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