¿Dónde están los clientes de Wal-Mart?

HP o Home Depot tuvieron resultados trimestrales positivos en EU, la minorista decepcionó; el sector de mayor consumo de la tienda (el de bajos ingresos) sigue retrayendo sus compras en EU.
wal mart carrito tienda consumo  (Foto: CNN)
Kit R. Roane

Parece que regresaron los buenos tiempos. Varios de los vendedores más grandes de Estados Unidos, como Saks, Hewlett-Packard, Home Depot y Target, han presentado informes de ventas positivos. El informe de empleos de abril mostró un ligero crecimiento en la semana laboral y en la paga a los empleados, al igual que un aumento en las contrataciones en general.

Y también tenemos a Wal-Mart, cuya carita feliz amarilla hizo gestos cuando dio a conocer sus ventas del primer trimestre el martes. Aunque el crecimiento internacional ayudó a hacer crecer los ingresos en 6%, las ventas en Estados Unidos cayeron 1.4% en comparación con el mismo periodo el año pasado. La compañía no puede culpar a nadie más que a los compradores. "Ahora más que nunca, los clientes viven al día", dijo Tom Schoewe, director financiero.

Entonces, ¿a quién debemos creerle? A los clientes. Cuando Wal-Mart se da cuenta de que sus clientes no pueden pagar la gasolina para ir a sus tiendas, y que cada vez usan más cupones cuando están comprando, algo anda mal.

Es cierto que a otras empresas que dependen de los consumidores les va mejor, pero ¿qué tanto? Hewlett-Packard logró sus cifras vendiendo hardware a corporativos, no a los consumidores. Home Depot lo logró con la venta de productos hágalo-usted-mismo y con ventas extraordinarias de verano, como herramientas de jardinería y parrillas. Los artículos de mayor precio siguen en los almacenes juntando polvo, mientras que el negocio de los contratistas sigue débil. Los resultados de Saks fueron impresionantes, pero vende bienes de lujo a una mínima parte de la población de Estados Unidos, una que se benefició sobre todo del importante crecimiento sicológico del mercado de acciones a principios de este año. 

El problema es que tanto la economía como el sentir del consumidor siguen tambaleantes. Incluso Target, que presentó resultados mejores a los esperados ayer, tuvo que aceptarlo. Mientras hablaba su éxito, el director ejecutivo, Gregg Steinhafel, dijo que "creemos que ambos conservan cierta fragilidad e inestabilidad y tal vez seguiremos presenciando retrocesos ocasionales en el transcurso del año".

Terreno inestable

Esa fragilidad en la confianza no ha sido atenuada por la caída repentina o el video de los desórdenes en Grecia, pero hay más preocupaciones estructurales que podrían afectar la durabilidad de la recuperación de Estados Unidos. En general, aunque las ventas han seguido creciendo durante los últimos siete meses, la tasa de este aumento ha bajado desde marzo. Gran parte del rebote de las ventas ha sido gracias a los consumidores con más recursos: cerca del 40% de todos los gastos provienen del 20% de las viviendas con los ingresos más altos.

Ese gasto, fomentado por las recientes ganancias en el mercado de acciones, hizo que los estadounidenses con mayores recursos gastaran sus ahorros a un ritmo mayor (algo preocupante por sí mismo). Si esto no es motivo de preocupación suficiente, qué tal el hecho de que otro impulsador de ventas proviene de otra fuente decididamente distinta: los estadounidenses están abandonando sus hogares comprados con deuda, lo que los liberó para volver a gastar.

No se puede construir una economía sustentable basada en el consumidor con este tipo de material, y los retrocesos mencionados por Steinhafel podrían ser más prolongados si el sector demográfico de Wal-Mart no comienza a poner más cartas en el asunto.

Este sector demográfico sigue siendo amplio. La tasa de desempleo sigue oscilando alrededor del 10%. Además, la tasa de sub-empleos (aquellos cuyas horas de empleo fueron reducidas o sólo encuentran trabajos de tiempo completo) sigue en aumento, y más del 40% de los empleados trabajan en puestos de servicio con sueldos regularmente más bajos. Estos estadounidenses van a necesitar más que confianza para avanzar; van a necesitar más trabajo y más dinero.

Hasta ahora no tienen ninguno de los dos. Los sueldos reales siguen bajando, el ingreso gastable personal ajustado a la inflación sigue siendo relativamente plano, e incluso si el crecimiento económico actual fuera sustentable, tomaría más de tres años para que la tasa de desempleo bajara del 6.3%, donde estuvo en el clímax de la recesión de 2001. Mientras tanto, la Asociación de Banqueros Hipotecarios informó ayer que el número de hipotecas en ejecuciones ha crecido a un nuevo nivel récord, con ejecuciones hipotecarias y moras en una de cada siete hipotecas en Estados Unidos.

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Wal-Mart ha tratado de cambiar esta situación nefasta en algo suerte para los trimestres futuros. Schoewe nota que el hecho de que "nuestros clientes sigan bajo presión" hablará "positivamente de las oportunidades de Wal-Mart" en el futuro. Esta percepción puede ser algo infantil dadas las condiciones actuales de sus clientes.

Claro que si pueden recaudar el suficiente dinero para comprar la gasolina y llegar a la tienda, pueden gastar en lo que sea.

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