El exilio del CEO de la crisis

Dick Fuld pasará a la historia como la cabeza de Lehman Brothers, cuya caída detonó el desastre; hoy el ejecutivo se mantiene al margen de los medios, aún con varios cargos en su contra.
dick richard fuld lehamn brothers ceo  (Foto: Cortesía Fortune)
William D. Cohan

Desde que Lehman Brothers colapsó y se acogió a la mayor bancarrota en la historia de Estados Unidos hace casi dos años, su ex director y presidente de la firma, Dick Fuld, vive en vilo.

Pero, aunque le haya fallado estrepitosamente a los accionistas, hay quien le guarda gratitud: las firmas de abogados y los expertos en reestructuración financiera, que han obtenido más de 900 millones de dólares (mdd) en pagos de honorarios desde que la entidad se fue a la quiebra. Para esos afortunados, las ganancias amasadas en los últimos 23 meses son asombrosas: Alvarez & Marsal, la firma de consultoría a cargo de la reestructuración y del equipo administrativo interino, ha recibido 326 mdd; mientras que Weil Gotshal, el principal despacho de abogados que maneja la bancarrota, se ha embolsado 212 mdd.

Desde la ruina de Lehman, Fuld ha mantenido (comprensiblemente) un perfil bajo. Renunció al cargo de presidente ejecutivo de Lehman Brothers Holdings en noviembre de 2008, pero permaneció como asesor de Bryan Marsal, el nuevo presidente ejecutivo de la firma, y como presidente de la junta directiva hasta mayo de 2009. Su papel, sin embargo, nunca volvió a tener la misma relevancia y pocas veces se le vio en las oficinas de Lehman.

Ahora que se acerca el segundo aniversario de la desaparición de Lehman, ¿qué es, exactamente, lo que ha estado haciendo Fuld? Gracias a su agresiva abogada, Patricia Hynes de Allen & Overy, apenas se escucha hablar de él, excepto por algunas apariciones -muy satirizadas- ante comisiones legislativas del Congreso de Estados Unidos. Como era de esperar, Hynes le dijo a Fortune en un correo electrónico que Fuld no estaba disponible para este artículo; Fuld tampoco respondió a los mensajes que dejamos en su oficina de Nueva York, y en su casa de Sun Valley. Pero de acuerdo a varios informes, trabaja duro para olvidar lo ocurrido en septiembre de 2008 centrándose en levantar su pequeña firma de consultoría sobre inversiones. También se le ha visto viajar en vuelos comerciales entre Sun Valley y Jupiter Island, Florida. Además se prepara contra una lucha legal que puede durar toda su vida: las autoridades estadounidenses (desde la Comisión de Bolsa y Valores -SEC-, al Departamento de Justicia) han estado investigando a Fuld y a otros antiguos ejecutivos de Lehman por posibles actos ilícitos.

De Lehman a Matrix

En abril de 2009, tras cuatro meses de desempleo, Fuld fundó Matrix Advisors en una oficina en Manhattan para brindar asesoría a las corporaciones sobre capital, fusiones y adquisiciones. Fuld es el director y propietario de Matrix, y pasa cerca de 250 horas mensuales en la firma, más de 60 horas a la semana. La compañía es descrita como "asesoría ejecutiva estratégica" y opera, se dice, con pocos empleados: "un joven de Lehman y dos secretarias" según una fuente cercana a Fuld.

También se dice que Fuld mantiene una estrecha relación con el presidente ejecutivo de IBM, Sam Palmisano (sus respectivos hijos fueron compañeros de habitación en el Middlebury College). También es cercano a Jeffrey Immelt, presidente y director de General Electric (GE). Uno de sus amigos escuchó que había trabajado para IBM en fechas recientes, y un portavoz de la compañía confirmó que Palmisano y Fuld eran amigos y que éste había realizado trabajo de asesoría para el equipo de adquisiciones de IBM. Otra fuente mencionó que Fuld también está trabajando con una importante empresa europea de software.

Matrix apareció en los titulares en mayo pasado cuando la prensa reportó que Fuld había dejado la firma para incorporarse a Legend Securities, una pequeña y poco conocida firma de corretaje. Pero Fuld sigue al mando de Matrix, y al mismo tiempo se ha registrado en Legend, posiblemente para mantener válida su licencia para negociar valores.

El costo del colapso

Si todo lo anterior parece demasiado para un hombre de 64 años que pasó su vida en Wall Street, lo es. Muchos en su círculo creen que Fuld no trabajaría tanto si no necesitara el dinero para pagar su lujoso estilo de vida y las facturas legales derivadas del colapso de Lehman. Como evidencia, destacan la decisión de vender su costoso departamento en Manhattan de 500 metros cuadrados por 25.87 millones de dólares; el ejecutivo también subastó, a dos meses de la bancarrota de Lehman, 16 dibujos de la colección de arte de su esposa por 20 millones de dólares (mdd). 

A pesar de esta venta de activos, los Fuld aún poseen muchas propiedades. Tienen un encantador complejo habitacional en Idaho, una colección de edificios alrededor de su residencia principal, en Big Wood River, valorados en 5.8 mdd. Poseen asimismo una cabaña a una hora de Ketchum, en el lago Pettit. Además es dueño de 15 terrenos en Sun Valley, que totalizan 30 hectáreas y valen 23.28 mdd. Todavía conserva su mansión en Greenwich (nueve habitaciones más una casa para invitados), por la que pagó 7.3 mdd en 1992. Aparte son propietarios de una casa de cinco habitaciones en la exclusiva isla Júpiter de Florida, que en 2004 le costó 13.75 mdd y por la cual paga anualmente impuestos por 200,000 dólares.

¿Cuánto vale Fuld?

El valor neto de Fuld, sin embargo, se desconoce. En 2007 se le pagó 34 mdd, de los cuales 29 mdd son acciones de Lehman hoy completamente inservibles. También poseía, directa o indirectamente, otros 10.85 mdd en acciones de la firma que alguna vez valieron cerca de 1,000 mdd pero que hoy apenas valen algo. El día de la bancarrota, Fuld vendió casi 3 millones de acciones a un precio de 20 centavos de dólar cada una, recibiendo cerca de 600,000 dólares por ellas. Luego vendió otros 287,000 títulos a un precio de 7 centavos de dólar.

Lo que Fuld obtuvo por la venta de acciones en la última década es un misterio todavía mayor. En una comparecencia ante el Congreso en octubre de 2008, a pocas semanas del colapso de Lehman, el legislador Henry Waxman dijo que Fuld había ganado 484 mdd entre los años 2000 y 2007. Bajo juramento, Fuld rechazó esa cifra y dijo haber recibido en ese periodo cerca de 310 mdd, más tarde en la misma comparecencia admitió que el monto se acercaba más bien a 350 mdd.

Pero todo parece sugerir que Fuld se embolsó más, pues no sólo recibió una excesiva compensación por sus servicios, sino que se llevó en efectivo más de 500 mdd.

En junio de 2008, cuando los problemas de Lehman ya eran públicos, Fortune calculó que Fuld había vendido acciones de la firma valoradas en 482 mdd entre 2000 y 2007. Y el año pasado, investigadores de la escuela de Derecho de Harvard difundieron un estudio que revelaba que, entre 2000 y 2007, Fuld canjeó acciones de Lehman valoradas en 461 mdd y recibió bonificaciones en efectivo por 61.6 mdd.

Oliver Budde, ex asesor general asociado de Lehman y responsable de realizar los informes de la firma ante la Comisión de Bolsa y Valores hasta su renuncia en 2006, sostiene que a Fuld se le pagaron 529.4 mdd durante ese periodo y que recibió 469 mdd mediante la venta de acciones. Budde también sospecha que Fuld agotó el dinero del seguro de la compañía para usarlo en los costos de su defensa legal, y luego pagó esos gastos con dinero propio, incluso antes de que ningún cargo fuera presentado en su contra. Y en efecto, los honorarios legales se multiplican: el 27 de julio, Weil Gotshal presentó una moción para aprovechar políticas de seguro adicionales para cubrir las facturas legales de los directivos y ejecutivos de Lehman, que para octubre habían ascendido a 55 mdd.

Fuld ha tenido que aprender a vivir más frugalmente. Desde que ya no dispone de la flota de Lehman, conformada por tres jets privados y un helicóptero Sikorsky (todos vendidos), se le ha visto viajar en vuelos comerciales. "Sus pies nunca tocaron un vuelo comercial en 20 años" dijo un ejecutivo que lo vio en esos aviones.

Su versión de la historia

Las personas que laboraron en Lehman, y que aún están en contacto con Fuld, dicen que ha atravesado las etapas de negación y culpa, y actualmente se encuentra en una etapa "combativa". Quienes los defienden opinan que a Fuld le gustaría contar su versión de lo sucedido, pero que su abogada Hynes no lo permite. Otro ejecutivo de Lehman piensa que Fuld ha sido mal comprendido: "Dick es una buena persona. Es un ser humano muy bueno. Lo he visto crecer. Los retratos que hacen de él son muy diferentes a como es en realidad".

Fuld se ha visto obligado en repetidas ocasiones a defender y explicar su gestión de Lehman en los últimos años. Pero esa tarea ha resultado especialmente difícil tras la aparición en marzo de un reporte elaborado por el examinador designado por la Corte Anton R. Valukas. El informe, que consta de 2,200 páginas y resume 18 meses de trabajo, era exhaustivo y presentaba acusaciones condenatorias contra Fuld y otros ejecutivos de Lehman. La más seria: los ejecutivos de la firma ‘evaporaron' de la hoja de balance de la compañía 50,000 mdd en activos mediante una estrategia contable. Fuld testificó que no tuvo conocimiento de la maniobra, pero Valukas dijo tener testigos que afirmaban haber discutido las transacciones con Fuld y documentos que lo comprobaban. Este reporte seguramente servirá a los abogados que preparan casos contra Fuld y Lehman.

Dick Fuld también se ha mantenido ocupado por el mar de litigios generado por la bancarrota. De acuerdo a informes que presentó ante las autoridades reguladoras al inscribirse en Legend,  Fuld tiene 20 denuncias pendientes, incluida una demanda colectiva presentada en la corte del Distrito Sur de Nueva York por tenedores de bonos de Lehman, la cual sostiene que Lehman y sus ejecutivos recaudaron 31,000 mdd en capital mediante documentos que contenían "afirmaciones falsas y omitían datos" sobre la condición financiera de la compañía. También hay un litigio en proceso entre Lehman Brothers Holdings y Barclays PLC, Lehman acusa a Barclays de haberlo engañado cuando se acordó la compra de la Lehman en los días siguientes a la bancarrota. Aunque su nombre ha sido mencionado, Fuld aún no ha sido llamado a testificar en el caso.

No hay duda, pues, de que la vida de Fuld en el futuro cercano estará llena de horas de testimonio explicando por qué hizo lo que hizo durante los años finales de Lehman Brothers. Entretanto, trabaja duro en Matrix, usando sus conexiones lo mejor que puede, y trata de reconstruir su vida y su reputación.

-La investigadora Doris Burke contribuyó en la elaboración de este artículo.

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