WikiLeaks pone nervioso a Wall Street

Los bancos de EU temen que la filtración del portal Web impacte negativamente a sus acciones; las compras que hizo Bank of America en la crisis podrían desatar un escándalo a inicios de 2011.
wl  (Foto: AP)
Paul R. La Monica
NUEVA YORK -

Hay muchas razones para no querer acciones bancarias.  Porque aún no está claro cómo afectará a las ganancias de los bancos el escándalo del ‘robo-signing' (las "firmas robotizadas" aluden al procesamiento masivo de documentos, una práctica por la cual los empleados de los bancos ejecutaban maquinalmente miles de embargos sin leer la documentación), porque las preocupaciones en torno la pesadilla de los bienes raíces comerciales tampoco han desaparecido, además el sector bancario se ha resistido a sumarse a la tendencia de fusiones y adquisiciones que impera en el mercado. 

Pero la razón más reciente para deshacerse de los títulos bancarios ha sido el rumor sobre una gran filtración que WikiLeaks hará en 2011

Los rumores e insinuaciones suelen mover el precio de las acciones, y Julian Assange, fundador del polémico sitio WikiLeaks, alteró los nervios de los inversionistas al decir en una entrevista con Forbes, hace unos días, que tiene suficientes datos para "hundir a un banco o dos." 

Los agentes de Bolsa inmediatamente concluyeron que uno de esos bancos posiblemente era Bank of America. Las acciones de BofA cayeron más de 3% el martes para terminar 3 centavos de dólar por encima de su mínimo en 52 semanas. 

Un portavoz del banco dijo a CNN ese mismo martes que no existía evidencia de que BofA fuera el próximo objetivo de WikiLeaks. Para la tarde del miércoles las acciones habían repuntado. Durante ese día las acciones del sector bancario perdieron algo de terreno, pero lograron recuperar 3% justo antes del cierre de la Bolsa. 

Debido a que compró Countrywide, BofA ha estado en el centro de la vorágine de embargos hipotecarios. Su adquisición de Merril Lynch, justo cuando Lehman Brothers estaba por declararse en quiebra, también suscitó dudas. En total, BofA terminó recibiendo 45,000 millones de dólares de fondos de rescate (incluyendo los 10,000 mdd asignados a Merrill). 

Es difícil imaginar qué malas noticias que no sean ya del conocimiento público puedan surgir en torno a BofA y otros bancos atribulados. Después de todo, el Congreso estadounidense divulgó una enorme cantidad de documentos el año pasado, cuando el entonces CEO Ken Lewis tuvo que comparecer ante una comisión legislativa para testificar sobre el caso Merrill. 

Además, para el mercado es evidente que los bancos atraviesan problemas estructurales y económicos que no se resolverán pronto. Tampoco es probable que se endurezcan aún más las regulaciones a las instituciones financieras, ya sometidas a las nuevas reglas de la reforma financiera. 

Todd Sullivan, socio de la firma de inversión Rand Strategic Partners y autor del blog ValuePlays.net, bromeó así en Twitter: "honestamente, ¿qué puede revelar WikiLeaks sobre los bancos que ya no sepamos? a no ser que se descubra que mataron a Kennedy, ya creemos que son escoria", tuiteó el miércoles. 

Para que WikiLeaks realmente consiga agitar los mercados tendría que aportar evidencia que probara una conducta criminal, opina Dan Genter, presidente y director de RNC Genter Capital Management, un fondo que posee acciones de BofA. "La cuestión es que ya atravesamos una crisis bancaria. WikiLeaks tendría que publicar algo que muestre una conspiración coordinada para defraudar intencionalmente", apunta Genter. 

Genter, cuya firma también posee acciones de JPMorgan Chase, Wells Fargo y Bank of New York Mellon, opina que el escándalo de WikiLeaks bien podría ser mucho ruido y pocas nueces. "Me sorprendería que WikiLeaks expusiera un fraude a un nivel del tipo del crimen organizado". 

Pese a todo, la especulación sobre lo que WikiLeaks pueda o no tener en su poder tiene el potencial de impactar negativamente las acciones de los bancos, y de BofA en particular, comenta David Katz, director de inversiones de Matrix Asset Advisors. "No creo que lo de Wikileaks conduzca a un gran impacto financiero a largo plazo. Pero hasta que los datos se revelen y hasta que pase el tiempo, supone una amenaza adicional para los bancos", señala Katz. 

Katz, cuyo fondo Matrix Advisors Value posee acciones de BofA, advierte que aún le gustan las acciones del banco y del resto del sector. Sin embargo, admite ser cauteloso por la mala prensa que BofA ha recibido y espera a ver cómo se desarrollan las cosas antes de decidir comprar más papeles. Para Katz, los títulos de JPMorgan Chase, Wells Fargo, Bank of New York Mellon, Morgan Stanley y BB&T son una mejor apuesta. 

Mientras BofA siga recibiendo toda esa atención negativa, es posible que sus acciones continúen perdiendo terreno, incluso ante los títulos de otros bancos.

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