Campo, en jaque por clima y súper peso

La fortaleza de la moneda pega a productores importantes, como los lecheros, destacan especialistas; las heladas provocan daños de consecuencias catastróficas en la agricultura, advierten diputados.
maiz reservas  (Foto: Photos to Go)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El clima y la fortaleza del peso son dos factores que han puesto en jaque al sector agropecuario mexicano. Los productores lecheros son un claro ejemplo de cómo la apreciación del tipo de cambio los saca de la jugada, porque las importaciones del lácteo resultan más baratas.

Sin embargo, las recientes heladas han afectado zonas agrícolas de importancia para el consumo interno, especialmente en Sonora y Sinaloa, que han provocado daños a la actividad agropecuaria, de proporciones catastróficas, advierten los diputados Evelyn Trigueras Durón, integrante de la Comisión de Agricultura y Ganadería, y Cruz López Aguilar, presidente de la misma instancia.

En Sinaloa, la actividad económica se sustenta principalmente en la agricultura, una de las más importantes del país. Con una producción anual de 8 millones de toneladas, esta entidad destaca como uno de los principales productores de alimentos agrícolas.

A nivel nacional se ubica en los primeros lugares en la producción de maíz blanco (insumo fundamental para la elaboración de tortillas), hortalizas, garbanzo, frijol, mango, entre otros.

Al momento se sabe que fueron afectadas, en su totalidad, más de 36,000 hectáreas de cultivos, principalmente en la zona del Fuerte Mayo, así como el 70% de la superficie de hortalizas de la entidad resultó dañada, y en el caso de las 285,000 mil hectáreas de trigo habrá que esperar para conocer su afectación, dice Trigueras Durón.

En el Valle del Mayo y del Yaqui se vieron siniestradas 18,000 hectáreas de maíz; en el Valle de Guaymas el cultivo de calabaza sufrió una afectación de 55% y la costa de Hermosillo, principalmente se vio perjudicada en un 20% a 30% las 10,000 hectáreas de garbanzo.

Pero no sólo los daños a los campos de cultivo son de considerarse, sino también la pérdida del trabajo, agrega el diputado del PRI Cruz López.

"Los estados de Sonora, Sinaloa y Baja California porque al perderse los productos los jornaleros se quedaron sin ingresos" y agrega que se estima que hasta ahora se han perdido 1 millón de jornales; porque no es sólo levantar la cosecha, sino también empacar el producto para exportación y si la apreciación del peso les afecta "mucho más el clima y no podrán exportar porque las hortalizas fueron totalmente siniestradas por las heladas".

Si en México se producen de 8.5 a 9 millones de toneladas de maíz blanco (con el cual se elabora la tortilla y derivados), y "Sinaloa aporta entre 4 y 5 millones de toneladas, que desaparecieron por la helada, lógicamente se reducirá de forma importante la oferta y hay que buscar la forma de compensarla por otro lado y a ello se suman las pérdidas en hortalizas y forraje que meterá en serios problemas a la ganadería".

Advierte del impacto que tendrá esta situación en el consumidor final, que "sin duda se verá afectado en el precio de la tortilla. "Más allá del impacto que pueda tener la apreciación del peso en algunos sectores de la agricultura ya estamos metidos en una tragedia agropecuaria, con daños en Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Coahuila, algo en Durango y daños en Tamaulipas".

Ante la gravedad de la situación, estas entidades requieren urgentemente del apoyo inmediato de todas las instancias federales competentes para atender la emergencia, reactivar desde ahora el ciclo agrícola primavera-verano y evitar con ello un serio problema en materia de seguridad alimentaria del pueblo mexicano, pero hasta ahora no se ha halado de un "Plan B", destaca el diputado del PRI.

Al campo le afecta el clima, dice Gerardo Herrera, director de los Postgrados de Comunicación de la Universidad Panamericana (UP). La temporada de huracanes en Estados Unidos beneficia al sector agropecuario mexicano, mientras que situaciones como las que atraviesa ahora les afecta.

Sin embargo, también considera que lo que ha impedido que el campo sea más competitivo son cuestiones legales, de cultura. "El problema de la competitividad de productos en el extranjero sí es cuestión de insumos, de precios, pero fundamentalmente de cómo es nuestro mercado y cómo son las frutas que encuentras en EU, claramente son dos productos diferentes".

Destaca que a algunos sectores si les puede afectar el tipo de cambio, que al ser tan barato el producto importado es accesible. "Por ejemplo, en el sector lechero el lácteo de importación es todo un tema y ha provocado la ruina de muchos productores y han sobrevivido los grandes integradores que tiene modelos de negocio mucho más diversificados".

El agricultor de primer mundo es tremendamente consentido, protegido y financiado, y en México no, asevera el catedrático de la UP.

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