La meta del Banco de México se ‘congela’

La pérdida de granos por heladas presionará los precios en el primer semestre, dicen especialistas; además, estructuras monopólicas y poco competitivas de la economía obstaculizan meta de 3%, dicen.
heladas norte del país  (Foto: Notimex)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El Banco de México (Banxico) enfrentará el desafío de mantener la inflación dentro de su meta de 3% +/- un punto porcentual en un entorno nacional e internacional que se ha estado deteriorando en las últimas semanas, lo cual se percibe complicado, al menos en la primera mitad de 2011, coinciden economistas.

El constante aumento mensual en la gasolina, elevados precios del petróleo, pérdida de las cosechas por heladas en el norte de México y altos precios internacionales de alimentos, aunados a la rigidez que enfrenta la propia economía mexicana, son algunos factores que impondrán presión a los precios y dificultarán el objetivo del banco central.

Los avances en la convergencia de la inflación al objetivo de 3%  son relativamente reducidos, lo que posiblemente obedezca a la incertidumbre que prevalece entre los agentes económicos respecto a la política de precios públicos en el futuro, dado el reducido margen de maniobra que enfrenta la política fiscal, según se desprende de las minutas que hizo públicas Banxico.  

La caída de la inflación en enero a 3.78% desde el 4.40% de diciembre resultó sorpresiva, pero podría cambiar en los próximos meses, coinciden Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody's Analytics, y José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) del Estado de México.

La situación de volatilidad en los precios de alimentos, junto con el alza en los transportes, a su vez motivado por los incrementos en los precios de los combustibles, sí genera el mayor desafío para el objetivo inflacionario de Banxico, dice De la Cruz.

"Mientras que en el entorno internacional sigamos observando un fuerte incremento en los  precios de alimentos y precios del petróleo, sumado a las heladas en hemisferio norte, las  inundaciones en algunas zonas agrícolas que se observaron en la parte de Oceanía y sequías en China y de continuar con la política de seguir deslizando el precio de las gasolinas, son elementos que llevarán a que la inflación aumente a niveles superiores a 4%".

Además, estima complicado alcanzar la meta de 3%, ya que es un objetivo muy riguroso, muy fuerte hacia la estructura del sistema económico mexicano. "Varios elementos impactan en estos, uno es por la fuerte dependencia que tenemos en la compra de bienes de consumo, por ejemplo alimentos derivados del crudo los cuales están altos".

Otro es por toda la estructura monopólica, oligopólica que existe en la economía mexicana que también dificulta tener precios más bajos y "dada esta estructura que tenemos, la poca competitividad que hay en la economía y esta dependencia hacia elementos que se están manifestando, con precios altos en el ámbito internacional hace muy complicado cumplir con el objetivo de 3%".

Si estos factores podrían obligar a Banxico a subir tasas, el catedrático no lo cree así. Si Banxico aumenta su tasa de referencia, será porque la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) o el Banco Central Europeo (BCE) restringirán su política monetaria y eso obligará a Banxico a hacer lo mismo.

Hay elementos nuevos que presionarán la inflación, pero "siendo honestos pretender una inflación de 3%, aún en el mediano plazo, es muy ambicioso. Si a eso le agregamos todos estos factores, se ve más difícil el entorno", destaca Coutiño.

No obstante, resalta que esos factores propiciarán "una aceptación de que la convergencia inflacionaria es difícil en el mediano plazo y que no es un problema particular de México" y desde su punto de vista tener una inflación de 4% o 5% no debería representar ningún problema.

"Lo que sí puede presionar más a la inflación serán los precios internacionales en alimentos y en petróleo. Y con altos precios de alimentos que llegaron para quedarse vamos a tener que convivir con una inflación más alta en el mundo, y México no es la excepción".

Banxico está convencido que el aumento de precios que se va a empezar a dar en unos meses más, no tiene justificación en términos de manejo monetario; es decir, "contra ese tipo de incremento de precios el banco central mexicano no tiene nada que hacer, pero sí debe salir a convence al mercado que no hay razón para que suba las tasas".

Sobre la imposibilidad de alcanzar la meta de 3% dijo que México parece estar luchando contra un objetivo inflacionario ambicioso, puesto que no es consistente con la inflación estructural de la economía y aunque sea muy abierta, su tasa de inflación nunca ha logrado la convergencia con la de sus principales socios comerciales.

Esto ofrece evidencia sobre rigideces en el proceso de formación de precios, las cuales son resultado de la existencia de estructuras de mercado no competitivas y de precios regulados en la economía. Es por ello que los bancos centrales deberían tomar en cuenta estas distorsiones de mercado a fin de determinar sus objetivos inflacionarios apropiados.

Ciertamente, la existencia de sectores protegidos y reservados para el Estado, la falta de competencia en algunas actividades y, la presencia de precios regulados que no se ajustan de acuerdo con las fuerzas del mercado, o con sus referencias internacionales, introducen rigideces en el proceso de formación de precios y, consecuentemente, generan resistencia inflacionaria.

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