En septiembre, entrada de camiones a EU

El conflicto del transporte fronterizo entre México y EU se resolverá antes de que termine 2011: SE; al firmarse el acuerdo, entre mayo y junio, el Gobierno mexicano eliminará 50% de las represalias.
frontera  (Foto: AP)
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) -

El secretario de Economía, Bruno Ferrari, informó que México suspenderá de forma gradual la aplicación de los aranceles impuestos a los productos estadounidenses y sólo los eliminará hasta que se cumpla cabalmente el acuerdo alcanzado entre ambas partes que pone fin al diferendo en el autotransporte de carga. Al momento que se firme el acuerdo, que podría ser entre mayo y junio, México liberará 50% de las represalias impuestas a todos los productos y el resto de las sanciones se suspenderá cuando cruce el primer transporte mexicano hacia la Unión Americana, que podría ser en agosto o septiembre próximos.

En conferencia de prensa conjunta con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jácome, Ferrari dijo que el acuerdo alcanzado el pasado jueves permitirá agilizar un flujo comercial con un valor superior a los 275,000 millones de dólares, que representa 70% del comercio total entre ambos países que se mueve por carreteras.

Sin embargo, el funcionario dejó en claro que el Gobierno de México se reserva, "y eso es muy importante", el derecho de imponer estas represalias en el momento en que se detenga algo o funcione mal dentro del acuerdo.

Así, precisó, será mediante dos fases que se suspenderán las represalias y se eliminarán hasta que se haya cumplido en absoluto con todo el proceso. "Hasta ese momento nosotros eliminaríamos nuestro derecho que tenemos de imponer nuevamente esas represalias o de darle vuelta al famoso carrusel", apuntó.

Desde el pasado 15 de marzo de 2009, la Secretaría de Economía determinó aumentar aranceles a cerca de 90 productos industriales y agrícolas de 40 estados de la Unión Americana, en represalia por el incumplimiento estadounidense de abrir su frontera al transporte de carga mexicano.

De esta forma, añadió Ferrari, se pone fin a 15 años de disputa y se da un avance sustancial en la competitividad regional y se ofrecen nuevas oportunidades de negocio para los transportistas mexicanos.

Pérez-Jácome expuso al respecto que el acuerdo alcanzado beneficiará a más de 700,000 unidades de carga y pasajeros y permitirá a México aprovechar mejor su cercanía geográfica y frontera con Estados Unidos, que representa una ventaja competitiva para el país.

Explicó que el acuerdo prevé tres fases, la primera pre-operativa, que consiste en la solicitud, revisión de los vehículos del transportista y la acreditación de sus operadores, y la segunda operativa, que inicia con un periodo de tres meses de inspecciones completas a los vehículos al cruzar la frontera.

En la tercera y última etapa se le notificará a las empresas mexicanas su autorización definitiva, una vez que hayan aprobado la revisión de cumplimiento y acumulado al menos 18 meses de operaciones.

El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) aclaró que los transportistas de Estados Unidos deberán cumplir con la misma regulación que los mexicanos para contar con una autorización, con lo que se garantiza que las empresas mexicanas tengan el mismo trato que las estadounidenses.

Resolver el tema del transporte fronterizo arrojará nuevas oportunidades de negocios para México, y los beneficios de la apertura se extenderán más allá del sector, hacia los productores establecidos y las empresas exportadoras e importadoras del país, destacó el funcionario.

Un camino bloqueado 15 años

Como parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México y Estados Unidos acordaron abrir los estados fronterizos a la transportación en diciembre de 1995 y a todo el territorio a partir de enero de 2000, pero el Gobierno estadounidense no llevó a cabo la apertura desde entonces al argumentar cuestiones de seguridad.

Ante tal negativa, las autoridades mexicanas acudieron a un panel de Solución de Controversias, del cual se obtuvo un fallo favorable.

Una solución inicial fue el proyecto demostrativo que inició en septiembre de 2007 con una duración de un año. En agosto de 2008 se acordó extender el proyecto dos años más debido al buen desempeño de los transportistas mexicanos, sin embargo, el 11 de marzo de 2009 el Senado del país vecino lo canceló al prohibir la asignación de recursos.

Ante ello, el 15 de marzo de 2009 la SE determinó aumentar aranceles a cerca de 90 productos industriales y agrícolas de 40 estados estadounidenses, los cuales tuvieron un valor de mercado de 2,400 millones de dólares durante 2007. La institución dijo que periódicamente se cambiaría la lista de los productos bajo el mecanismo de ‘carrusel'.

Sin embargo, ante la negativa por parte de Estados Unidos, el Gobierno mexicano determinó darle "una vuelta al carrusel" y publicó una nueva lista de productos provenientes de Estados Unidos a los cuales se les aplican aranceles de 5% y hasta 25%.

De los productos que integraron esa nueva lista, 54 son agroalimentarios (representan 68% del valor total  del comercio afectado por la lista) y 45 industriales (32%ciento del valor total del comercio afectado por la lista). La integración del listado anterior era de 40% de bienes agroalimentarios y 60% de bienes industriales.

En la actualidad, 70% de la mercancía que se comercia entre México y Estados Unidos se transporta por carretera.

Con información de María Monroy 

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