La Fed mantendrá ‘secuestrado’ al peso

Las dudas sobre EU llevarían al tipo de cambio a cotizar por encima de 12 pesos en el corto plazo; la crisis fiscal y el riesgo de menor crecimiento son factores de presión para la moneda mexicana.
dolar  (Foto: Photos To Go)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El tipo de cambio vivirá periodos de alta volatilidad en el corto plazo, lo que se traduce en altas posibilidades de rebasar los 12 pesos por dólar si se confirma una caída en el ritmo de crecimiento de la economía de Estados Unidos, advierten analistas.

Los mercados financieros serán presas de las acciones y decisiones que tome la Reserva Federal (Fed) estadounidense en las siguientes semanas, así como la deuda fiscal que enfrentan diversas economías desarrolladas.

La caída en el crecimiento de la economía de Estados Unidos representa una clara y seria amenaza contra la situación de fortaleza del peso, advierte Rodolfo Campuzano, director de Análisis de Invex Grupo Financiero.

De acentuarse la desaceleración del vecino país y si en la mente de los inversionistas se considera como un efecto permanente, el peso debería observar debilidad y tal vez volver a niveles superiores a 12 pesos por dólar.

"No es nuestra idea, pensamos que la baja del crecimiento en EU será transitoria. Mientras se suceden los datos malos y la incertidumbre permanece, podríamos ver a la cotización del dólar variar en un rango estrecho, como la ha hecho en los últimos días", indica.

Pero si no se asume un escenario de una caída significativa y permanente del crecimiento, sostiene la postura de un peso fuerte y la recomendación de no comprar dólares: los rendimientos en pesos seguirán siendo más favorables, destaca en su análisis.

Las preocupaciones sobre el crecimiento económico global afectan a México, advierte Análisis Santander. Considera que la fortaleza de las cuentas externas, incluido el nivel de la Reserva Internacional, así como las condiciones de liquidez globales, apoyan la perspectiva de un tipo de cambio relativamente estable.

Sin embargo, la problemática de la deuda soberana de algunos países en Europa, así como sorpresas negativas en el crecimiento de Estados Unidos y otras economías desarrolladas pueden implicar una volatilidad de la paridad en el corto plazo.

Este miércoles, el peso mexicano se depreció  0.43%, según el precio final del Banco de México, al cerrar en 11.8290/11.8310 por dólar, en medio de un debilitamiento de los mercados externos ante temores a que el freno en la expansión de Estados Unidos descarrile la recuperación económica global.

En el corto plazo el peso seguirá mostrando movimientos de elevada volatilidad a la espera del efecto que tendrá en los mercados el retiro del estímulo monetario (QE2) y de cualquier indicio que envíe la Fed en el sentido de si habrá o no un ‘QE3', dice Mario Copca, director de Análisis de Vanguardia Casa de Bolsa, aunque aclara que las primeras señales es que no habrá una extensión del programa.

"El peso se anticipará a un aumento en las tasas de interés en EU que estimamos se dará en el primer trimestre de 2012; sin embargo, una vez que comience a retirarse el estímulo monetario a partir de septiembre la liquidez que existe hoy en los mercados comenzará a reducirse y eso pegará en las monedas, por lo que esperamos una depreciación gradual a partir del tercer trimestre de 2011", dice.

Estima que el peso difícilmente regresará a cotizaciones por debajo de 11.50 por dólar, pero entre 11.65 y 11.60 pesos es un nivel atractivo para comprar el billete verde y mantener una expectativa de una alza para el dólar, en un escenario conservador y apostando por el diferencial de inflación, por lo que prevé que al cierre de año la paridad peso dólar termine cerca de 12 pesos.

Pero en un escenario en donde la economía de EU se recupera con mayor fuerza y se advierta un alza anticipada en las tasas de la Fed, el peso podría irse hacia 12.50, dependiendo del ritmo de recuperación que registra la economía estadounidense.

"La Fed dominará los mercados a partir de junio, con la terminación del QE2 y a lo largo del año conforme nos vaya dando la pauta de cuándo va a comenzar a subir tasas. A ello se suma la delicada situación fiscal que enfrentan países de Europa y EU, toda vez que las calificadoras de valores están atentas de las medidas que tomen para reducir sus déficit, de lo contrario habría bajas en las calificaciones y eso generaría una mayor aversión al riesgo que presionaría a las monedas como el peso".

El riesgo de volatilidad elevada y turbulencia en los mercados financieros globales se está incrementando, agrega Mario Correa, economista en jefe de Scotiabank. Luego de los malos resultados de varios indicadores de actividad económica en EU, especialmente en los datos de empleo, el temor a una desaceleración más marcada se acentúa.

Resalta que los estímulos aplicados en el pasado han generado fuertes desequilibrios que amenazan la estabilidad de la economía y, por lo mismo, parece muy difícil aplicar estímulos adicionales. En la parte fiscal el espacio se agotó, ya se alcanzó el límite de endeudamiento y comienza a hablarse de lo que antes era impensable, la posibilidad de un incumplimiento en la deuda federal de EU.

En la parte monetaria está por concluir el programa de expansión, y aunque la inflación ha comenzado a subir, podría comenzar a discutirse la posibilidad de recurrir a una expansión adicional de la liquidez. Si esto ocurriera podrían observarse reacciones positivas en los mercados financieros, pero en principio serían de muy corto plazo, ya que las implicaciones de mediano y largo plazo serían negativas, al confirmarse que la economía no logra crecer por sí sola.

Para los mercados financieros mexicanos, indica que es probable que en el muy corto plazo se observen algunas bajas adicionales en las tasas de interés, y que el tipo de cambio se mantenga relativamente fuerte, aunque mostrando volatilidad importante.

"Especialmente relevante será la reacción que tengan los inversionistas internacionales que han estado tomando posiciones en Cetes una vez que concluya el programa de expansión cuantitativa del Fed. Hay que recordar que es justo cuando se anuncia este programa cuando empezaron a aumentar significativamente estas posiciones", agrega en un análisis.

Si bien México cuenta con una posición macroeconómica significativamente más sólida que muchos otros países (incluyendo EU), la experiencia sugiere que cuando la percepción de riesgo en los mercados globales se eleva más allá de cierto nivel, los inversionistas dejan de distinguir este tipo de fundamentos.

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