Los 7 ‘salvadores’ de la deuda de EU

Las reformas fiscales podrán ser la solución para Obama, pero economistas veteranos de EU difieren; Alan Greenspan dice que el déficit es el verdadero problema del país, no el límite de la deuda.
greenspan  (Foto: CNN)
Pamela Sellers
ASPEN, Colorado -

La oferta del presidente Barack Obama de reformar la política fiscal federal podría recibir la aprobación de varios economistas veteranos que hablaron en el Festival ‘Aspen Ideas 2011', a principios de julio.

Desafortunadamente para Obama, es muy probable que cada uno diría que las reformas fiscales, por sí solas, no son suficientes para resolver la crisis de la deuda y para volver a poner a la economía en buen camino

En el festival, patrocinado tanto por The Aspen Institute como por la revista The Atlantic, se habló entusiastamente sobre una lista de recomendaciones para solucionar la deuda, compilada en diciembre por un comité bipartidista encabezado por el senador retirado Alan Simpson, y por el asesor económico del Gobierno de Clinton, Erskine Bowles.

Estas recomendaciones no sólo exigen una reforma fiscal, sino también piden arreglos al proceso de presupuestos, Seguridad social, gasto del cuidado a la salud en los sectores públicos y privados, y un incremento en los programas obligatorios de ahorro para el retiro. 

A continuación, un ‘vistazo' a los comentarios de algunos de los participantes de este año; un grupo al que The Aspen Institute refiere como "los pensadores, escritores, artistas, hombres de negocios, maestros y otros líderes más inspiradores y provocativos". 

Alan Greenspan, ex presidente de la junta de la Reserva Federal

El déficit, no el límite de la deuda, es el verdadero problema crítico del país, dice Alan Greenspan, quien calificó el debate sobre el límite de la deuda como un argumento ‘sintético', o incluso falso, pues el Gobierno ya gastó el dinero que es parte del aumento necesario en el límite de la deuda.

En muchos casos, Greenspan dijo que varios programas federales, como el programa ‘Dinero por Chatarra', aumentaron el déficit sin crear crecimiento a largo plazo. Los mercados gratuitos deberían poder corregirse a sí mismos, dice.

Además, apoya las reformas fiscales Bowles-Simpson, que reducirían las tasas de impuestos por ingresos corporativos al mismo tiempo que eliminarían lagunas jurídicas. Pero una propuesta para elevar los impuestos a individuos que ganan más de 250,000 dólares simplemente "echa leña al fuego del enfrentamiento de clases", dice Greenspan. 

Al Hubbard, ex asesor económico de George W. Bush

La seguridad social debe ser "puesta sobre suelo fijo", aumentando las edades de elegibilidad y cambiando la distribución en las clases media y baja, dice Al Hubbard.

El gasto de defensa "claramente puede ser mucho más eficiente", dijo; además, los impuestos sobre ingresos deben ser reformados ampliando la base fiscal y cerrando lagunas jurídicas. 

Hubbard ofreció algunas propuestas sobre el financiamiento federal en programas estatales y locales que son tan innovadoras como controversiales. Se opone a los programas que comparten los ingresos de Washington a los estados y gobiernos locales. Además, dijo que se podrían ahorrar cerca de 600,000 millones de dólares si los estados financiaran y administraran sus propios programas de transporte, educación, desempleo, y Medicaid.

Hubbard dijo que ni el Gobierno de George W. Bush ni el de Obama le han hecho ningún favor a la economía intentando prevenir un descenso veloz en el precio de las viviendas. El valor de las viviendas debería caer en concordancia, y los mercados se corregirán a sí mismos, afirmó el asesor económico. 

Y, ¿los beneficios de los desempleados? "Pagamos a la gente hasta dos años para que no trabajen", dice Hubbard, "y aún así los estudios muestran que la mayoría de la gente consigue un empleo justo cuando su seguro de desempleo se termina". 

Alan Simpson, ex senador de EU, co-presidente de la Comisión Nacional de Reformas y Responsabilidad Fiscal

Sin andarse con rodeos, Alan Simpson dice que está cansado de "los bastardos codiciosos" que se están aprovechando del gasto gubernamental y fomentando el déficit federal. 

"Todo el tiempo hay gente quejándose de su Gobierno, y todo el tiempo están 'regándola'", dice Simpson. Pero los principales infractores son los receptores de Medicare, de seguridad social y de Veterans Tricare, señala.  

El ex senador dice que la reforma a Medicare es esencial para la salud de la economía a largo plazo. Algunas de las personas más ricas del país no están pagando nada por su cuidado a la salud porque no hay investigaciones de los ingresos sobre las primas y los coaseguros, dice Simpson. Enfatizó que "los ricos deberían pagar más por sus procedimientos". 

La Asociación Estadounidense para Personas Retiradas (AARP, por sus siglas en inglés) es uno de los centros de cabildeo más poderosos del país, con cerca de 40 millones de miembros, dice el antiguo senador. Aunque la AARP señaló que algunos recortes serían aceptables, Simpson dijo que la gigantesca organización preferiría "golpearte hasta morir con copias enrolladas de Modern Maturity", que ver reducciones en Medicare o en seguridad social. 

Y Simpson atacó a Veterans Tricare, un programa de cuidado a la salud que se ofrece a 2.2 millones de militares estadounidenses retirados. Dijo que cada persona paga una prima anual de 2,450 dólares sin copagos para cubrir a toda su familia. Como resultado, el Gobierno federal gasta 53,000 millones de dólares anuales en un grupo de individuos relativamente jóvenes que, a cambio, suelen obtener puestos gubernamentales con beneficios adicionales. 

"Si eres un verdadero patriota, aportarás algo de dinero", dice el ex senador Simpson. "Somos un país de mañosos, y no hay mejor maña que la Dirección de los Veteranos". 

El ex presidente Bill Clinton

Clinton fue el último presidente en firmar un presupuesto balanceado -en 1997- y dijo que la actual crisis financiera en Estados Unidos comenzó con un desequilibrio que ocurrió mucho antes del 'crujido' crediticio de 2008. 

Aún así, tanto la Casa Blanca como el Congreso deben tomar medidas ágiles para fortalecer la confianza entre el público estadounidense. Ambas partes deben comprometerse, dice el ex presidente. 

Al mismo tiempo, no todas las soluciones deben provenir del Gobierno federal, aclaró. "El 90% de lo que es bueno para la economía se puede hacer sin que el Gobierno participe", explicó Clinton. Y añadió que los corporativos "están sentados en billones de dólares en efectivo" que podrían usar para contratar gente. "Debemos hallar una forma de cambiar eso". 

Jared Bernstein, ex jefe economista del vicepresidente Joseph Biden

Contrario a la percepción, el presupuesto federal no necesita ser balanceado para salvar a la economía, dice Jared Bernstein, pero sí necesita reducirse 3% del PIB del país. ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? Siguiendo la mayoría de las recomendaciones Bowles-Simpson. 

El gasto en el cuidado a la salud necesita una reforma; sobre todo en el sector privado, dice Bernstein, pues las primas privadas son las que están creciendo sin control. Junto con el presidente Clinton, Bernstein cree que las propuestas de reforma a Medicare del legislador Paul Ryan son erróneas. Harán que los costos de Medicare suban, no caigan, explicó Bernstein. 

El antiguo jefe economista de Bidden difiere con la comisión Bowles-Simpson y con Bill Clinton sobre la reforma fiscal: la ampliación de la base fiscal, reduciendo los impuestos de todos y eliminando lagunas fiscales, provocaría menos ingresos disponibles, dijo. "No podemos arreglar el déficit sin elevar los impuestos", Bernstein mencionó. "Cualquiera que diga otra cosa está muy equivocado".

Al igual que el ex secretario del Departamento del Tesoro, Robert Rubin, quien también habló ante la multitud de Aspen, Bernstein dijo que se necesita una discusión más amplia sobre lo que debería hacer el Gobierno federal, y sobre cómo se debería ajustar el tamaño del gasto gubernamental en concordancia. 

"Tomemos lo que el mercado libre no hace bien y dejemos que el Gobierno lo haga. Eso, desde mi punto de vista, incluye al cuidado a la salud", dijo Bernstein. 

Christopher Hyzy, director de inversión del Fondo de Estados Unidos

De todos los que hablaron en Aspen, nadie fue más optimista sobre la recuperación de Estados Unidos que Christopher Hyzy. Los fabricantes de productos estadounidenses y bienes durables están experimentando una recuperación porque tienen una mejor calidad de producción que sus competidores chinos y mexicanos, dijo. Además, las compañías estadounidenses tienen costos de transporte competitivos. "China comprará bienes más durables de Estados Unidos, y más manufactura está llegando al país", explicó. 

Hyzy agregó que lo que realmente está retrasando la creación de empleos en Estados Unidos es el código fiscal.

Robert Hormats, subsecretario de estado de Asuntos de Economía, Energía y Agricultura

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A Estados Unidos le tomó 70 años volverse una potencia económica mundial prominente durante el siglo XX, y esa prosperidad fue creada, en gran medida, gracias al Ejército y a las inversiones en el extranjero, dijo Hormats. 

Pero a futuro el país necesitará una "política extranjera frugal" en torno a la milicia, "y deberá ser más consciente sobre la ayuda al extranjero", dijo Hormats. Al mismo tiempo, Estados Unidos deberá buscar más compañías extranjeras para que inviertan en negocios estadounidenses tanto en el país como en otros lugares. Estados Unidos también debe mejorar su competitividad nacional financiando a sus sectores educativos y tecnológicos, para que los empleados estadounidenses puedan competir con otros países. "Este es nuestro momento Sputnik", dice Hormats.

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