Deuda de EU: ¿negociación a la mexicana?

La motivación política en el debate no aportó mucho para solucionar el déficit fiscal: economistas; los recortes al gasto no bastarán al carecer de políticas tributarias, dice Eduardo Ávila, de Monex.
capitol eu congreso  (Foto: AP)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Desacuerdos entre los partidos de la oposición y el Gobierno, 'remiendos' de leyes, negociaciones fuera de la Cámara. Un estira y afloja entre republicanos, demócratas y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que refleja un ambiente político no muy lejano al que han vivido los mexicanos en periodos previos a procesos electorales.

Sin embargo, al igual que en México, las negociaciones para subir el techo de la deuda estadounidense, tomaron más tintes políticos que intereses económicos y sirvió para que saliera a relucir la confrontación que existe entre los partidos políticos de Estados Unidos, coinciden economistas del ITAM y del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe.

A lo largo de las discusiones, que se recrudecieron a partir de que EU llegó al límite de su endeudamiento el 16 de mayo pasado, los argumentos reflejaron más un acuerdo político que una salida financiera, destaca Eduardo Ávila, subdirector de Análisis Económico de Monex Grupo Financiero.

Este lunes por la noche, la Cámara de Representantes estadounidense aprobó aumentar el techo del endeudamiento, luego de un acuerdo preliminar anunciado el domingo por Obama, y corresponderá al Senado validar la propuesta el martes, con una votación programada para el medio día.

Los especialistas coinciden que si bien el acuerdo que permite elevar el límite de la deuda de EU en 2.1 billones de dólares sirvió para salir de la confrontación política y darle 'gasolina' al funcionamiento del Gobierno a corto plazo, tendrá implicaciones en la calificación crediticia de los bonos de ese país.

Seguramente, alguna calificadora de valores comentará en los próximos días sobre lo poco favorable del acuerdo para mejorar el déficit fiscal y "se estaría comprometiendo la calidad crediticia en EU por ese tipo de negociaciones", agrega Ávila, tras destacar que es altamente probable que la perspectiva sea negativa y eso abre la posibilidad de una baja en la calificación.

Después de que comiencen a realizarse los ajustes al gasto que contempla el plan aprobado, el crecimiento del déficit podrá limitarse y eventualmente comenzar a bajar. No obstante, como se carece de una política tributaria, los recortes no son suficientes para el tamaño del problema que tiene EU, agrega.

Fue importante ver cómo se iba perfilando la discusión económica que habrá respecto al cambio de presidente para el próximo cuatrienio, indica Germán Rojas, profesor del Departamento de Economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

"Ahora queda claro que la discusión será si el presidente de EU cuenta con la capacidad de tener un programa económico viable, y buscarán exhibir a los republicanos y a la derecha de EU como los responsables, pero nadie se cree que el programa económico de Obama vaya a ningún lado".

De hecho, ahora mismo hay preocupación sobre el ritmo de crecimiento económico estadounidense. "Todos estarán contentos de que se aprobó subir el techo del endeudamiento, pero los mercados financieros reaccionaron negativamente porque se está desacelerando la economía".

Todos sabían que cuando el Gobierno de EU empezara a retirar los estímulos, la economía se iba a desacelerar; era una fantasía que con ayudas e incentivos se pudiera mantener un crecimiento relativamente sostenido, resalta Rojas.

En su opinión, la calificación de la deuda de EU se ajustará a la baja, porque "los republicanos no quieren que aumenten los impuestos y el gobierno de Barack Obama tendría que hacer un esfuerzo más grande de reducir el gasto en las condiciones políticas que están ahora".

Este acuerdo parecería muy positivo, porque da un respiro importante a las acciones y maniobras que pudiera tener el Gobierno de EU; sin embargo, en la perspectiva no es tan positivo ni alentador, sobre todo por las implicaciones económicas y sus consecuencias sociales que pudieran ser aprovechadas políticamente, coincide Miguel Ángel Corro, director del Departamento de Administración y Finanzas del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe.

"La situación fiscal queda muy presionada, primero porque el aumento del techo financiero para EU implicó también todo un programa muy riguroso en términos del gasto del Gobierno para los próximos años y habrá que recordar que el gasto es un elemento muy importante en la demanda agregada léase el PIB", dice.

En el corto plazo se resuelven los compromisos que tiene prácticamente encima el Gobierno de EU, pero en detrimento de un posible crecimiento acelerado importante para los próximos años, que necesariamente tendrá una vertiente negativa para la economía de México.

"Hay que recordar que esta negociación en el Congreso estadounidense no nada fue en términos económicos y financieros. Estos aspectos están vinculados directamente con una cuestión política que se aproxima en EU y comienzan las fuerzas políticas existentes en aquel país a moverse, y necesariamente tendrá que haber implicaciones en todos los sentidos".

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