México, víctima indirecta de Al Qaeda

El sector turístico del país y la posibilidad de un acuerdo migratorio fueron dañados por el 9/11; pero los cambios en los hábitos de los estadounidenses generaron nuevas oportunidades de negocio.
Turismo finanzas personales  (Foto: AP)
Viridiana Mendoza Escamilla
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el sector aéreo sufrió una contracción que originó pérdidas por cerca de 10,000 millones de dólares a nivel mundial. Para México, esta reducción implicó un menor tráfico de turistas estadounidenses, que tenían miedo de viajar en avión, y un menor volumen de ventas para las agencias mexicanas que ofrecían paquetes para viajar al extranjero.

El número de visitantes extranjeros a México en 2001 se situó en alrededor de 100.7 millones, una caída de 4.9 millones de viajeros en comparación con los 105.6 millones de visitantes registrados en el año 2000, de acuerdo con la Secretaría de Turismo.

Además, como una primera medida de restricción, la posibilidad de tramitar una visa de tránsito para hacer una escala en Estados Unidos se vio cancelada, y eso modificó los esquemas de venta de boletos.

"Con el correr del tiempo se instaló una nueva normalidad en el turismo que incluye el auge de las líneas aéreas de bajo costo, la tendencia en algunas líneas aéreas de servicio completo a crear servicios de bajo costo, la creciente importancia de Internet como canal de ventas, la relevancia de los viajes de interés especial y la tendencia a realizar viajes a destinos más cercanos al entorno habitual", señala un informe de la Secretaría de Turismo en 2002.

De acuerdo con Macario Schettino, analista y catedrático del Tecnológico de Monterrey, para México el atentado fue "un golpe muy duro", pues se dio en un momento en que había una discusión bilateral para lograr un acuerdo de migración.

"El costo del ataque fue alto para México pues se abandonó la idea de generar una política migratoria y regularizar el trabajo de los mexicanos en Estados Unidos; esa oportunidad no se ha recobrado", dijo.

Canales alternos

Sin embargo, pese al efecto adverso, la crisis también abrió otros canales de negocio para México y en general para sectores clave a nivel mundial.

Las empresas tecnológicas como Samsung y LG vieron un impacto favorable, pues ante el temor al traslado aéreo, los ejecutivos de negocios optaron por realizar teleconferencias y enviar minutas vía web, así lo señala Gabriel Pérez del Peral, director de la escuela de Economía de la Universidad Panamericana.

De acuerdo con el especialista, las aseguradoras -que aumentaron el costo de las primas- también tuvieron un repunte favorable. Un estudio de Deloitte sobre el mercado de seguros en México revela que el crecimiento real de los activos aumentó considerablemente, pues en el período de 1994 a 2000 fue de 4.09% y de 10.45%, de 2001 a septiembre de 2007.

De la misma manera, aunque no fue proporcional a la caída en las vías aéreas, el transporte terrestre vio un aumento en el tráfico de pasajeros ante los temores por los traslados en avión, según comenta Gabriel Pérez del Peral.

Ante un mayor gasto gubernamental orientado a generar una mayor recuperación en Estados Unidos, podría haberse esperado que el mayor consumo se reflejara en un aumento en la demanda por manufacturas procedentes de México, sin embargo, el grado de acoplamiento con la economía estadounidense no aumentó considerablemente.

"Hay que diferenciar por qué cuando llegó la crisis en 2001 y 2002, la producción y la demanda de Estados Unidos se movió hacia China; fue hasta la crisis financiera internacional de 2008 que la producción de algunas plantas de Estados Unidos se trasladó a México y fortaleció aún más la sincronización del ciclo económico, por ello, la recuperación tras los atentados de 2001 no fue tan vigorosa en México", concluye Macario Schettino.

Ahora ve
Esta empresa quiere hacer realidad el auto volador en el año 2019
No te pierdas
×