Congreso puede ‘sanar’ a EU: banqueros

La posibilidad de una nueva caída es menor si hay acuerdo para bajar el déficit fiscal, dice el IIF; la economía y bancos globales enfrentan riesgos, advierte Charles Dallara, director del organismo.
capitolio 362 por 217 finanzas economia washington  (Foto: Archivo)
Viridiana Mendoza Escamilla
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El Congreso estadounidense tiene un margen de maniobra considerable para disminuir la probabilidad de que se presente una nueva recesión si envía señales claras de una solución al déficit fiscal, señaló Charles Dallara, director general del Instituto del Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés). Si el Gobierno del vecino país logra un acuerdo para aliviar el elevado nivel de deuda actual, podrá revertirse parte de la incertidumbre que ha contribuido a mermar su crecimiento económico, consideró el directivo de la institución que agrupa a más de 400 bancos en el mundo.

"Todavía no hemos visto el impacto completo en la confianza de los mercados, en los consumidores y en el comercio internacional ante la incertidumbre asociada al incremento del techo de deuda en Estados Unidos", advirtió en entrevista con CNNExpansión.

A tres años de la quiebra de Lehman Brothers -que desató una de las peores crisis financieras y económicas mundiales- la economía de EU marcha a un paso lento, por lo que los efectos de la incertidumbre fiscal ejercen presión en la actividad productiva y han ocasionado un deterioro en las proyecciones de crecimiento.

Hace una semana, el Gobierno estadounidense recortó de 2.7 a 1.7% su expectativa de expansión económica para 2011.

En opinión de Dallara, esta tendencia negativa es reversible y el crecimiento puede restaurarse, pero los reguladores y el Gobierno deberán reconocer que es tiempo de realizar cambios que vayan de acuerdo con la problemática.

"El Gobierno deberá entender que no se puede sólo dejar pasar el tiempo antes de realizar el ajuste fiscal necesario para ahuyentar la incertidumbre y no volver a caer", dijo Dallara.

Por el lado del sector bancario, el IIF advirtió a principios de esta semana que si los requerimientos de capital para los bancos siguen endureciéndose se podría frenar significativamente el crecimiento económico y perjudicar la creación de empleos.

"Los requerimientos de capital influyen en la capacidad de otorgar crédito, esto es muy importante para la economía porque si el crédito a las pequeñas y medianas empresas se sigue moderando, los bancos no estarán jugando un papel óptimo para la recuperación", dijo.

"Los cambios regulatorios deben contemplar que hay necesidad de dejar margen para dar financiamiento; de lo contrario, aún cuando tasas sean bajas, el mecanismo de transmisión de la política monetaria a la economía real no funcionará".

Hung Tran, director de políticas de mercados de capitales del IIF, explicó que para el sector bancario la situación económica también será crucial, pues en los mercados desarrollados una buena parte del estrés que sufre la banca está asociado a los riesgos de la deuda soberana, sobre todo en Estados Unidos y Europa.

Bancos bajo presión

El panorama para la banca a nivel mundial ha mejorado sustancialmente desde la crisis financiera internacional: las instituciones financieras tienen ahora un buen manejo de los riesgos y mayores reservas de capital, pero los retos siguen en el horizonte.

Existen dos maneras para clasificar a los bancos en el contexto económico actual: la primera tiene que ver con la relación que tienen con la deuda gubernamental y los activos de riesgo de las hipotecas, y la segunda de acuerdo con las políticas que cada país ha implementado, explica Hung Tran.

En este escenario, la mayor presión para los bancos en los países desarrollados tiene que ver con la relación que guardan con la deuda gubernamental, que pone presión sobre sus estados de cuenta y debilita la resistencia a los posibles escenarios de estrés económico.

Para los países emergentes, si bien los bancos se mantuvieron al margen de los instrumentos complicados, los riesgos tienen que ver con el otorgamiento y la calidad de los créditos a largo plazo.

"Hay un factor con el que muchos bancos de las economías emergentes deben tener precaución: el crédito ha crecido a doble dígito en muchos países, la expansión es positiva, pero se corre el riesgo de acumular créditos de no muy buena calidad en los balances; los bancos ahora están en buena posición, pero hay que tener cuidado en el manejo de riesgo de los préstamos", dijo.

Panorama local estable

México tiene una posición de fortaleza ante la amenaza creciente de una segunda caída de la economía estadounidense, afirmó Charles Dallara.

"Es gratificante que la economía de México esté marchando bien, está en circunstancias diferentes a Estados Unidos. Los rangos esperados de crecimiento son buenos, la inflación también es manejable, y eso no pasa en otros emergentes como Brasil, India y China; la política fiscal ha sido prudente y, en general, el país está bien posicionado como potencia emergente."

Por el lado de los retos, el estrecho vínculo comercial con Estados Unidos puede ser la variable volátil de la ecuación, agregó, además de que la flexibilidad en los mercados laboral y energético es un aspecto que no ha tenido progresos considerables en las últimas décadas.

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"Hay una gran dependencia y México sufrirá en caso de una recesión, pero una de las fortalezas está en la resistencia del sistema bancario, que puede mantener el otorgamiento de crédito como un factor que suavice el impacto de una desaceleración", afirmó.

Charles Dallara y Hung Tran fueron invitados por el Banco de México para sentar las bases del programa de la reunión del G-20 que el país encabezará en enero de 2012.

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