Senado de EU ‘descobija’ a desempleados

Sin el paquete de Obama, más de 6 millones de ciudadanos perderán los beneficios por desocupación; no obstante, el Congreso podría ampliar el seguro por desempleo en 2011 si se presenta por separado.
beneficios desempleados  (Foto: AP)

Los beneficios por desempleo de 6 millones de estadounidenses peligran, ahora que el Senado ha rechazado el proyecto de ley presentado por el presidente Barack Obama para impulsar la creación de empleo

El martes pasado por la tarde, la iniciativa obtuvo 50 votos a favor y 49 en contra, muy lejos de los 60 votos necesarios para que la propuesta de 447,000 millones de dólares (mdd) avanzara en el proceso legislativo. 

La desestimación del proyecto, si bien no fue del todo inesperada, supone una decepción para los millones de estadounidenses sin empleo que han estado esperando que el Congreso del país haga algo, más allá de criticar sus respectivos planes de creación de empleo. Ahora, los desempleados esperan que los cheques de ayuda social comiencen a desaparecer a partir de enero del próximo año. 

De acuerdo con nuevos datos del Proyecto Nacional de Ley sobre el Empleo (NELP, por sus siglas en inglés), más de 6 millones de estadounidenses perderán los beneficios federales por desempleo en 2012, y tan sólo en enero 1.8 millones dejarán de percibir el subsidio. 

El proyecto de ley presentado por Obama habría ampliado el plazo para tramitar la subvención federal por desempleo por otro año más.

Si bien numerosos analistas de Washington opinan que la ley de empleo esbozada por la Administración ya está muerta, es posible que el Congreso apruebe una ampliación a la subvención por desempleo presentada en solitario o como parte de otra ley antes de que termine el año. Se estima que dicha ampliación costará 44,000 millones de dólares, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.

Ampliar el seguro por desempleo es uno de los pocos puntos que cuenta con el apoyo de ambos partidos, Republicano y Demócrata. Aunque algunos republicanos y expertos conservadores creen que los subsidios entregados a los desempleados disuaden a las personas de buscar nuevos trabajos, muchos legisladores no se deciden a suprimir esa ayuda cuando la tasa de desocupación se mantiene tercamente en un alto 9.1%. 

Los partidarios de la ampliación, por su parte, sostienen que estos subsidios son una tabla de salvación esencial para los desempleados, en especial porque las oportunidades laborales siguen siendo escasas. Según el Departamento del Trabajo, a mediados de septiembre había 3.6 millones de personas cobrando subsidios federales por desempleo. Asimismo, el tiempo promedio en que un desempleado se encontraba sin trabajo tocó en septiembre un máximo histórico de 40.5 semanas. 

"Si no se amplía el seguro por desempleo, la situación empeorará y de forma dramática", adviertió Judy Conti, coordinadora federal en defensa del NELP. 

Pese a todo, lograr que los legisladores aprueben otra ampliación demandará pugnas políticas. Las subvenciones federales de emergencia comenzaron a otorgarse en junio del 2008, y han sido incrementadas o ampliadas en ocho ocasiones desde entonces. Cuando el Congreso aprobó en diciembre pasado una extensión de 13 meses, algunos creyeron que era la última.

Lo que está en juego: los desempleados pueden cobrar hasta 26 semanas de subsidio estatal antes de ingresar al programa federal ampliado. Los subsidios federales consisten en hasta 53 semanas de compensaciones de emergencia, que se dividen en cuatro tramos; una vez agotados, el desempleado puede recibir un seguro ampliado de hasta 20 semanas más. El máximo son 99 semanas. 

Así que aquellas personas que hayan alcanzado el límite del subsidio estatal poco después de comenzado enero, no podrán solicitar el subsidio federal. Lo mismo aplica para las personas que en este momento cobran el subsidio federal, pues no podrán avanzar al siguiente tramo una vez que agoten el actual. 

Una posibilidad de sumar el compromiso de ambos partidos involucra una reforma más comprensiva del sistema del seguro por desempleo. Los republicanos, en especial los de la Cámara baja, están interesados en dar a los estados mayor flexibilidad en el uso de los fondos de subsidio por desempleo y ofrecer más oportunidades para capacitación laboral. 

Cuando Obama presentó su propuesta el mes pasado, instó a que se acometieran "las reformas más radicales en el sistema del seguro por desempleo en 40 años". El objetivo era ayudar a los desempleados a volver a formar parte de la fuerza laboral

Los republicanos podrían sumarse con algunas iniciativas, que incluyen mejorar las oportunidades de capacitación, reinserción laboral y emprendimiento. De hecho, el líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, Eric Cantor, dijo el mes pasado que las reformas al seguro por desempleo eran un punto de potencial acuerdo común. 

"Los beneficios por desempleo no deben convertirse en una solución permanente. De alguna forma tenemos que vincular a los desempleados y a los subsidios con el trabajo y la oportunidad laboral", declaró.

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