China rescátanos por favor: Europa

Francia y funcionarios europeos quieren convencer a inversionistas de ese país de comprar más deuda; analistas consideran que China condicionaría un mejor trato comercial a cambio de ayudar al bloque.
sarkozy y jintao  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Paul R. La Monica*
NUEVA YORK -

Al parecer, el presidente galo Nicolás Sarkozy espera de su homólogo chino un enorme regalo: algunos miles de millones de euros. 

Ahora que Sarkozy y otros líderes europeos finalmente han llegado a un acuerdo para reducir la deuda de Grecia, incrementar la capacidad del fondo de rescate de la Unión Europea y recapitalizar los bancos de la zona, la atención se dirige hacia quién pagará gran parte del plan. Y una vez más, el mundo espera que China salga al rescate.

Uno de los elementos más atractivos de la reciente propuesta europea es la creación de un vehículo especial de inversión, que permitiría a los fondos soberanos invertir en el fondo de rescate europeo. 

Sarkozy mantuvo una conversación telefónica con Hu Jintao luego de que el acuerdo fuera firmado en Bruselas, el pasado jueves por la mañana. Según informes de la agencia de noticias Xinhua, los dos mandatarios hablaron sobre más formas para colaborar juntos a fin de promover el crecimiento mundial; pero no se mencionó si se le pidió a China comprar deuda del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).  

No obstante, parece que Sarkozy no será el único funcionario europeo que intentará convencer a China de aportar financiamiento. Klaus Regling, director del FEEF, visitará China (y posiblemente también Japón) en los próximos días para reunirse con inversionistas potenciales.  

Buscar que los bancos centrales de Asia inviertan más en Europa tiene mucho sentido. En primer lugar, la Unión Europea es un mercado de exportación clave, tanto para China como para Japón. Así que no beneficia a nadie dejar que Europa se hunda más en el marasmo económico. 

Japón, y en menor grado China, ya ha invertido en el FEEF. De acuerdo con cifras del Fondo, Japón posee actualmente cerca del 20% de los bonos emitidos por el FEEF. No hay datos específicos sobre China, pero las naciones asiáticas son también importantes inversionistas en varias emisiones del FEEF. Por ende, realizar más inversiones tal vez sería cosa de escarbar un poco en sus bolsillos. 

Por otro lado, los bonos del FEEF pudieran ser una tentadora alternativa a los bonos del Tesoro. China y Japón son dos de los principales acreedores del Tío Sam; cada cual posee respectivamente 1.14 billones de dólares y 937,000 millones de dólares en bonos del Tesoro. 

China ha expresado públicamente su irritación por la complicada odisea que atravesó Estados Unidos para elevar el techo de la deuda este verano, y por la forma en que ha repercutido en las inversiones de China. Al Gobierno de Pekín tampoco puede entusiasmarle que las dos rondas de flexibilización cuantitativa y la 'Operación Twist', implementadas por la Fed, hayan dejado las tasas de interés en mínimos históricos.

Además, los bonos del FEEF tienen una calificación AAA, amparada por las principales agencias de calificación crediticia, muy distinto a los bonos estadounidenses. 

Pese a todo, los expertos opinan que no es un hecho que China (u otros fondos soberanos) efectúe una importante inversión en el FEEF. "Es una gran interrogante. Es muy probable que China y otros participen, pero no es seguro. Hay cierto escepticismo", advierte Anthony Valeri, estratega de inversión en renta fija en la firma  LPL Financial. 

Valeri cree que, si bien se queja de los desafíos fiscales que enfrenta Estados Unidos, China sabe que sin importar lo que pueda decir Standard & Poor's, los bonos del Tesoro estadounidense son una mejor apuesta que los bonos europeos. "China necesitará mucha labor de convencimiento para creer que los bonos del FEEF son una opción atractiva para ellos. Al final del día, puede que los bonos del Tesoro satisfagan sus necesidades como una inversión segura", apunta el estratega. 

Por otro lado, China y otros fondos soberanos tienen objetivos bastante complicados, apunta Bhaskar Chakravorti, decano asociado de la Fletcher School de Negocios y Finanzas Internacionales de la Universidad de Tufts. Las motivaciones de esos países son tanto políticas como financieras, lo que podría dificultar las negociaciones. "El camino hacia un final feliz para Europa está lleno de baches. Los chinos probablemente serán muy cautos y exigirán mucho en términos económicos y políticos, y estoy seguro de que a Alemania no le va a gustar", agrega.  

Lionel Mellul, socio de la firma de corretaje Momentum Trading Partners, piensa que China terminará invirtiendo en el fondo de rescate. Pero eso tampoco constituye una buena noticia. Mellul arguye que es una señal de cuán desesperada está Europa y cuán nerviosos están los líderes sobre la posibilidad de que Italia y España también requieran ser rescatadas, como Grecia, Portugal e Irlanda.

"Sólo refleja qué tan mala es la situación en Europa para que busquen un acuerdo con China. Europa necesita la participación de Asia para que su plan funcione", apunta. 

Y eso sólo significa que China y otros inversionistas potenciales tienen la ventaja en la negociación. Melull opina que China podría condicionar la compra de bonos del FEEF a cambio de acuerdos comerciales más favorables, por ejemplo. "China probablemente participe, pero la pregunta es ¿a qué costo?".

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