G20, sin acuerdo por impuesto financiero

La medida que buscaba recaudar dinero para los países pobres no logró apoyo del grupo; la iniciativa enfrentaba desde el inicio la oposición de EU, Gran Bretaña y Canadá.
impuesto financiero  (Foto: Thinkstock)
CANNES (CNN) -

El plan de aplicar un impuesto a las transacciones financieras como una vía para recaudar dinero para los países pobres no logró el apoyo del Grupo de los 20, aunque el presidente francés Nicolas Sarkozy dijo que planeaba seguir adelante con la idea de todas formas. La iniciativa, hecha formalmente al G20 por el fundador de Microsoft Bill Gates, ha enfrentado desde el principio la oposición de países como Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá, que temen agregar una carga extra a sus bancos.

Inicialmente, Alemania estaba a favor de la idea, pero luego se volvió escéptica y puso reparos sobre el uso de los fondos que se recaudarían.

"Yo sigo convencido de que (el impuesto) es posible (...), que es indispensable desde el punto de vista financiero ante la crisis y que moralmente es absolutamente necesario", dijo Sarkozy en una conferencia de prensa sobre el cierre de la cumbre del G20 en Cannes.

El comunicado final del encuentro hizo referencia al impuesto, pero evitó declarar su apoyo. "Reconocemos las iniciativas en algunos de nuestros países para gravar al sector financiero con distintos fines, incluyendo un impuesto a las transacciones financieras para apoyar el desarrollo", señala el comunicado.

"Lamentablemente, las claras divisiones políticas que existen en torno al concepto (del impuesto) evitarán que el G20 actúe en este tema", dijo Sam Worthington, presidente ejecutivo de InterAction, una alianza de grupos estadounidenses pro desarrollo que se reunió con Sarkozy.

"Si una coalición o países individuales seguirán el paso de Francia no está claro y dependerá en gran medida de la voluntad política", agregó.

En un informe al G20, Gates propuso crear un impuesto a las transacciones financieras, al combustible de los barcos y los aviones y al tabaco, como nuevas formas de recaudar recursos para los países pobres.

El fundador de Microsoft sostiene que incluso un pequeño impuesto de 10 puntos básicos sobre las acciones y otro de 2 puntos sobre los bonos podrían generar cerca de 48.000 millones de dólares entre los miembros del G20.

Un funcionario estadounidense dijo que el presidente Barack Obama discutió el tema con Sarkozy y con la canciller alemana Angela Merkel el jueves, pero que su país se mantenía ceñido a su propia estrategia para asegurar que los grandes bancos norteamericanos ayuden a pagar la cuenta de la crisis financiera del 2009.

"El presidente dejó en claro que comparte los objetivos que la canciller Merkel y el presidente Sarkozy tienen para asegurar que el sector financiero contribuya adecuadamente a la resolución de la crisis", dijo a la prensa el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca Michael Froman.

"El Gobierno ha propuesto abordar eso, a través de una tarifa de responsabilidad por la crisis financiera. Los europeos tienen un enfoque distinto", comentó Froman.

Economías emergentes como Brasil y Argentina se habían mostrado cautelosamente favorables a la iniciativa para financiar programas sociales. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo en Cannes que no se oponía a un impuesto financiero global si existía consenso entre los países de apoyar las inversiones sociales.

Ahora ve
Las razones que hacen del aguacate el “oro verde” de Michoacán y de México
No te pierdas
×