Presidenciables, de 2 clases (2a parte)

La situación actual en México presenta una oportunidad para un cambio de modelo, dice Jorge Acevedo; la propuesta es factible, pero se necesita una reflexión profunda del panorama global.
calderon-anuncio-mexico-presidente-AP.jpg  (Foto: AP)
Jorge Arturo Acevedo Alarid*
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El pasado 2 de Noviembre tuve la fortuna de asistir al Centro Fox, donde se inauguró la Serie Presidencial Líderes Mundiales, "Revisión del acontecer global, los destinos presentes y futuros", con la honorable presencia del expresidente del Gobierno español, José María Aznar, quien ofreció la conferencia magistral titulada: "Situación general económica de la Unión Europea y España. Liderazgo político-económico". 

Ante un auditorio de más de 500 personas, el ex mandatario español habló sobre la situación económica y política de la Unión Europea y Latinoamérica, así como el acontecer político y económico actual de España. 

¨Me permito afirmar que el único régimen moralmente aceptable, políticamente deseable, es justamente el régimen democrático, puede tener amenazas en términos de seguridad, el terrorismo es una amenaza, pero no es una alternativa, la criminalidad es una amenaza, obviamente no es una alternativa. Los viejos regímenes comunistas que podrían quedar en alguna parte del mundo son un anamorfismo, pero no son una alternativa, nadie desea vivir afortunadamente en un régimen comunista, más bien se desea vivir en democracias estables, apacibles y prósperas". José María Aznar. 

Sin duda, una buena oportunidad para reflexionar, discutir y ampliar la visión global que fortalece la idea de aprovechar la oportunidad para un cambio de modelo de Estado en nuestro país.

Veamos por qué sí es factible la propuesta y el planteamiento.

México es una República representativa y democrática. Está conformada por estados libres unidos por un "pacto federal" (tras la abdicación de Agustín de Iturbide al Primer Imperio Mexicano, el Congreso se reunió y le otorgó el poder ejecutivo a un triunvirato llamado Supremo Poder Ejecutivo; cuyos miembros fueron Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, y como suplentes a Miguel Domínguez y a Mariano Michelena. Este Supremo Poder Ejecutivo fue un Gobierno provisional que convocó un nuevo Congreso Constituyente que se instaló el 7 de noviembre de 1823). 

La tesis de Servando Teresa de Mier se oponía a dividir el territorio en estados independientes, pues consideraba que esto debilitaría a la nación, la cual necesitaba unión para hacer frente a eventuales intentos de reconquista de España, la cual sería apoyada por otras naciones europeas. Sí bien era cierto que las colonias de Estados Unidos se habían unido en una federación, en México el concepto no necesariamente funcionaría, pues siempre habían existido las provincias con un Gobierno central.

El 31 de enero de 1824 se aprobó el Acta Constitutiva de la Federación, la cual era un estatuto provisional del nuevo Gobierno. La nación asumió oficialmente la soberanía y se constituyó por estados libres, soberanos e independientes. Durante los siguientes meses, continuaron los debates constitucionales. 

El 2 de octubre de 1824, Guadalupe Victoria fue declarado primer presidente de los Estados Unidos Mexicanos para el período 1825 -1829. 

Integran al país 31 estados libres y soberanos, y el Distrito Federal. El Gobierno federal y los gobiernos estatales están organizados por los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero la soberanía de la nación mexicana reside en el pueblo (así está suscrito, que realmente ocurra es otro tema). El sistema político mexicano se caracteriza históricamente por la preeminencia del Poder Ejecutivo sobre los otros dos.

El Poder Ejecutivo Federal es depositado en el presidente de los Estados Unidos Mexicanos. El cargo se ejerce por seis años sin reelección posible. El presidente tiene amplias facultades, entre ellas la capacidad de nombrar a los miembros de su gabinete, promulgar las leyes aprobadas por el Poder Legislativo y ejercer la Comandancia Suprema de las Fuerzas Armadas de México. En caso de ausencia del presidente constitucional, el Congreso puede nombrar un interino.

El Poder Legislativo reside en el Congreso de la Unión, que se divide en dos cámaras. El Senado está integrado por 3 senadores por cada entidad federativa y 32 que son asignados por representación proporcional en una sola circunscripción electoral nacional. El Senado se renueva cada seis años. Por otro lado, la Cámara de Diputados está integrada por 300 diputados representantes de otros tantos distritos electorales y 200 electos por representación proporcional. Cada estado es representado en la Cámara de Diputados por un mínimo de dos legisladores. Las elecciones para legisladores de la Cámara de Diputados se celebran cada tres años. Los senadores y diputados federales no pueden ser reelegidos para un segundo período consecutivo en la misma cámara (se intentó cambiar esto en la reforma política discutida la semana pasada y se desechó).

El Poder Judicial recae en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en un conjunto de tribunales inferiores y especializados. La Suprema Corte está formada por 11 ministros elegidos por el Congreso de la Unión. La duración del cargo de ministro de la Suprema Corte es de 15 años.

La Federación mexicana está compuesta por 32 entidades federativas. Los estados se gobiernan bajo un modelo republicano y son libres y soberanos, poseen una constitución y un congreso propios. El Distrito Federal es la Ciudad de México, capital del país. Esta entidad se encuentra bajo un régimen de Gobierno compartido entre los Poderes Federales y los órganos locales. Los municipios son la base de la organización territorial de los estados. 

Los gobiernos estatales se encuentran divididos en tres poderes. El Poder Ejecutivo es ejercido por el Gobernador del Estado, elegido cada seis años sin reelección. El Poder Legislativo se deposita en el Congreso estatal, integrado por diputados electos por períodos de tres años. El Poder Judicial es encarnado por el Tribunal Superior de Justicia de cada entidad. En el caso del Distrito Federal, sus autoridades locales son la Asamblea Legislativa, el Jefe de Gobierno y el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.

Los estados se dividen en municipios. Los ayuntamientos municipales son encabezados por el presidente municipal. Cada municipio posee un cabildo integrado por regidores y síndicos. El Distrito Federal se divide en delegaciones y su Gobierno es ejercido por el jefe delegacional. Todos estos cargos tienen duración de tres años. 

En México, la instancia encargada de regular la participación política electoral es el Instituto Federal Electoral (IFE). El IFE fue creado con el propósito de hacer más transparente la organización de las elecciones en México, luego del controvertido proceso electoral federal de julio de 1988, en que los partidos de izquierda acusaron la manipulación de las cifras por parte de la Secretaría de Gobernación. Bajo su modelo, cada estado creó un organismo autónomo con propósito de organizar los comicios locales. Entre otras funciones, el IFE está encargado de los asuntos relativos al Padrón Electoral y de registrar los partidos políticos que participan en los procesos comiciales federales. 

Hasta el año 2010 se encontraban registrados ante el IFE siete partidos nacionales. Estos partidos son el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo (PT), el Partido Verde Ecologista de México (Verde), Convergencia y el Partido Nueva Alianza (Panal). En caso de obtener menos de 2% de los sufragios emitidos en las elecciones, un partido puede perder su registro. Entre 1991 y 2010 diecinueve partidos políticos nacionales habían perdido su registro por esta causa.

El panorama se empieza a aclarar.

*El autor es director general de Guanajuato Puerto Interior.

Ahora ve
Así fue el inicio de las precampañas de Anaya, López Obrador y Meade
No te pierdas
×