Congreso de EU, ante costosas decisiones

Los legisladores deben aprobar una serie de medidas presupuestarias antes de que termine el 2011; el costo estimado de los principales rubros en la próxima década ascendería a 600,000 mdd.
capitol hill  (Foto: Cortesía CNNMoney)
Jeanne Sahadi
NUEVA YORK -

El Congreso estadounidense deberá tomar una serie de costosas decisiones presupuestarias antes de que termine el año. Si los legisladores no intervienen, llegado enero, el salario a los médicos que laboran en Medicare será reducido en un 30%; expirará la disminución en el impuesto sobre nóminas que pagan los trabajadores, y cerca de dos millones de personas en paro dejarán de recibir beneficios federales por desempleo.

Si los legisladores deciden impedir que todo eso suceda, surge la pregunta de cómo podremos pagar por ello con el actual presupuesto. El precio estimado de estas tres provisiones juntas, en el lapso de una década, ascendería a 600,000 millones de dólares (mdd). 

Reducción del impuesto sobre nómina: una decisión de 289,000 mdd 

En septiembre, el presidente Barack Obama propuso extender y ampliar la reducción temporal en el impuesto sobre nóminas aprobada en diciembre pasado. 

Los empleados normalmente pagan una retención tributaria del 6.2% de Seguridad Social en sueldos de hasta 106,800 dólares, pero este año sólo han pagado el 4.2%. Esa reducción, sin embargo, expirará el primero de enero. 

Obama propuso extenderla por otro año y además recortarla a la mitad, de forma que a los trabajadores sólo se les retenga el 3.1%. También propuso recortar a la mitad la porción del impuesto sobre nómina pagada por el empleador, también de 6.2%, y dejarla en 3.1% sobre los primeros cinco millones de dólares de la cuenta salarial.

Las propuestas para reducir el impuesto sobre nómina, combinadas, se traducirían en una merma a los ingresos fiscales de 289,000 millones de dólares, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Sin embargo, ese golpe sería absorbido por el fondo común de ingresos, no por el fondo fiduciario de la Seguridad Social. 

La Casa Blanca y numerosos demócratas han dicho que si el Congreso no aprueba esta disposición, ello significaría un alza impositiva para todo trabajador estadounidense y perjudicaría a la economía. 

Algunos republicanos han etiquetado ese recorte al impuesto sobre nómina como un estímulo fallido, pero eso no significa que la medida esté descartada. Si forma parte de un paquete económico que les agrade, podría ser aprobada.

Honorarios médicos: una decisión de 300,000 mdd

Bajo la ley actual, las remuneraciones que reciben los doctores de Medicare deben reducirse cuando esos pagos excedan cierto tope. Desde 2003 ese tope se ha superado, pero el Congreso rutinariamente ha aprobado una disposición temporal para evitar que se aplique la reducción a los sueldos. 

Si esa provisión entra en vigencia, la paga de los doctores será recortada en casi un 30% el próximo año, y posteriormente se aplicarán recortes adicionales. Los médicos, que ya sienten que las tasas de retribución de Medicare son demasiado bajas, no estarán contentos.

Pero si el Congreso una vez más impide que el recorte programado entre en vigor el próximo año y los subsiguientes, el gasto de Medicare se incrementaría en 300,000 millones de dólares en el transcurso de la próxima década, estima la Oficina de Presupuesto del Congreso.

No está claro si el Súper Comité de deuda del Congreso valorará ese tema. Si deciden hacer permanente la disposición temporal de no recortar los sueldos, tendrán que encontrar los fondos para pagarlos.

Extensión del seguro de desempleo: una decisión de 44,000 mdd 

Si el Congreso de Estados Unidos no actúa para el 31 de diciembre, más de seis millones de trabajadores desocupados podrían quedarse el próximo año sin subsidios por desempleo, y dos millones de ellos dejarían de percibirlos a partir de enero próximo, de acuerdo con el Proyecto Nacional de Ley sobre el Empleo (NELP, por sus siglas en inglés). 

Ello se debe a que al término de este año expirará una extensión temporal de la duración de la compensación federal de emergencia por desempleo que ayuda a los desempleados de largo plazo. En 2009, los legisladores extendieron por primera vez el seguro de desempleo a 99 semanas, y desde entonces han ratificado la medida en cinco ocasiones. 

No está claro el apoyo que podría recibir otra extensión en el Congreso, pero los partidarios sostienen que si no se ratifica, afectaría la recuperación económica y le haría la vida más difícil a los desempleados. 

"Con la frágil recuperación, el desempleo de largo plazo y la crisis actual que sufren millones de estadounidenses, simplemente no podemos dejar que expiren los programas federales de compensación por desempleo al final del año. Es un recurso vital para muchos trabajadores y sus familias", declaró Christine Owens, directora del NELP. 

Reautorizar nuevamente la extensión costaría 44,000 millones de dólares, de acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso.

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