La eurozona entra en una fase crítica

Líderes europeos deben asumir mayor responsabilidad y evitar un contagio mundial, dicen analistas; los mercados esperan que representantes regionales logren acuerdos en la reunión del 9 de diciembre.
euro  (Foto: Thinkstock)
Isabel Mayoral Jiménez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La zona euro se encuentra en una fase crítica ante la falta de acuerdos de los líderes políticos de la región, por lo que urge tomar acuerdos concretos que eviten un contagio a mayor escala, advierten economistas.

"Se trata de una fase bastante crítica, porque en algunos países de la eurozona han presentado síntomas de una crisis aguda en términos de viabilidad, del modelo financiero y monetario que permea en los escenarios nacionales", dice Dejan Mihailovic, profesor del Departamento de Estudios Sociales y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México.

Casos como Grecia, Italia, España e Irlanda, son ampliamente conocidos, y el denominador común es una alta deuda pública y una cuenta corriente que ya no tiene ningún sustento financiero ni monetario, indica.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, dijo el lunes que presentará una "hoja de ruta" del plan a los jefes de Estado de la Unión Europea en la próxima reunión del Consejo, el 9 de diciembre.

"Nuestro objetivo es alcanzar reglas vinculantes para asegurar una fuerte disciplina fiscal y económica en todos los países, que vaya de la mano con la integración fiscal y económica en la zona euro en su conjunto", dijo Van Rompuy tras una reunión en Washington con el presidente Obama.

Aunque los inversionistas ya han descartado que de la reunión salgan acuerdos, lo cierto es que "serán medidas de corto plazo, pero no una solución definitiva. Como ha sucedido en ocasiones pasadas, serán medidas al límite para mantener la región a flote, el punto es si los mercados financieros les creerán o no", agrega Erick Urtuzuástegui, economista en jefe de la firma de consultoría y análisis Prognosis.

La reunión de los líderes europeos tiene que tomar en cuenta no sólo las características fundamentales que han llevado a esta crisis en materia de desequilibrios locales o regionales europeos, sino que deben asumir una mayor responsabilidad, puntualiza Mihailovic.

"Esa incertidumbre generada por mal manejo, o por la insistencia en un modelo financiero inviable, puede afectar a la economía mundial, y de hecho la está afectando. En ese sentido, la reunión debe ser interpretada como un espacio significativo para plasmar las posibles soluciones y ablandar los efectos negativos no sólo en la zona euro sino también con respecto a la economía mundial", subraya el académico.

Para el economista en jefe de Saxo Bank, Steen Jakobsen, el mercado 'adora' la liquidez y la reciente actuación de los bancos centrales pone en evidencia la determinación real de los responsables políticos a la hora de encaminar una crisis de financiamiento que va en aumento.

"No obstante, su éxito final dependerá de los avances de la crisis de deuda de la Unión Europea, y si se tratará o no -una vez más- de una acción aislada para arrojar liquidez a un problema concreto, como es la solvencia".

En otras palabras, puntualiza, la falta de cambios estructurales en Europa seguirá existiendo antes y después de esta intervención coordinada. Por lo tanto, el tecnócrata Mario Monti sigue siendo más importante para el futuro de este movimiento de riesgo en modo activo, que el movimiento en sí mismo.

"Para conseguir una solución real para la solvencia, más allá de la liquidez, necesitamos ver a los mercados de valores en modo mini-crack, para que los políticos y los responsables de políticas comprendan de verdad la necesidad de asumir un compromiso de austeridad y crecimiento a largo plazo", menciona.

"Esperamos que los líderes de la eurozona salgan con un acuerdo medianamente creíble, de lo contrario el mercado se las va a cobrar", destaca Urtuzuástegui, de Prognosis que insiste que el acuerdo será "algo en el límite lo suficiente para irla pasando".

"Los acuerdos blandos de las semanas o meses pasados ya son reflejo claro que se tienen que tomar otro tipo de medidas, sobre todo rediseñar el modelo financiero y monetario europeo y no tanto en función de sanear las grietas en los sistemas bancarios y el Banco Central Europeo es indiscutiblemente el protagonista mayor", expone Dejan Mihailovic, del Tec.

Además, se deben tomar en cuenta los impactos en el tejido social y las revueltas populares que se han presentado en Grecia y en otras partes. Lo preferible sería barajar ya diversos factores y, de alguna manera, prever qué puede acontecer si se sigue con la misma tibieza en materia de decisiones y si se sigue con la misma insistencia de ajustes tras ajustes estructural, tratando el tema como si fuera un problema que requiere de una solución tecnócrata.

"Es un problema a fondo, político, social y de economía real. En ese sentido, sería preferible que los líderes tomen en cuenta otro tipo de variables e indicadores más allá de las finanzas y del dinero como tal", dice el profesor del Departamento de Estudios Sociales y Relaciones Internacionales.

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